El País

Herediana de 62 años hace huelga de hambre por exceso de ruido en bares de su barrio

Manifestante lleva cuatro días al frente de la Municipalidad de Heredia para pedir acciones por el ‘constante desorden’

Sin comer ni un grano de arroz, así ha pasado las últimas 96 horas una vecina de Heredia centro que ya no soporta la bulla que hacen los bares en su barrio. Desde el martes anterior, Virginia Lovelia Madrigal ha hecho huelga de hambre al frente del ayuntamiento florense y solo tiene una petición: que intervengan los comercios que no la dejan dormir.

Esta activista de 62 años contó a La Nación que tiene más de cinco décadas de vivir en el corazón de Heredia y que en los últimos años su comunidad, ubicada a 600 metros de la Universidad Nacional, se ha llenado de bares que le han quitado la paz a ella y sus vecinos, entre los que conviven niños, adultos mayores, personas con discapacidad y distintos tipos de familias.

Dijo que su molestia ni siquiera es por la existencia de los bares, ya que entiende que se trata de una zona céntrica y comercial donde confluyen residencias y negocios. Su enojo radica en “el nivel de ruido y desorden” que hay en los establecimientos y en el “poco margen de acción” de la Municipalidad para atender las quejas de los habitantes del lugar.

“Estamos plagados de bares en el vecindario, operando hasta las 2 a. m. con música en vivo y sin dejar dormir a nadie. Esto ya parece La California (en San José), entonces se está pidiendo al señor alcalde y al Concejo Municipal que restrinja un poco la actividad en estos comercios y que los vigilen, ya que el exceso de ruido es brutal”, expresó.

El ama de casa afirmó que varios locales no cuentan con aislante de sonido y eso perturba a muchos lugareños que residen ahí antes de que existieran dichos comercios. Además, comentó que las autoridades municipales han otorgado un “exceso” de licencias y permisos para levantar demasiados bares en la zona, “sin siquiera consultar a los vecinos”.

Por eso ella decidió iniciar una huelga de hambre que ya lleva cuatro días y que no piensa finalizar hasta conseguir acciones concretas. Dice que ya logró una, porque el Ministerio de Salud giró una orden sanitaria a un bar que queda al frente de su casa y que la ha atormentado por mucho tiempo. Sin embargo, mencionó que el local no ha respetado la orden y sigue con la bulla.

La Municipalidad de Heredia confirmó a este diario la existencia de la orden sanitaria MS-DRRSCN-DARSH-0053-2022, emitida el 22 de marzo y con vigencia de un mes. El documento obligó al bar a disminuir el sonido en altas horas de la noche y el municipio aseguró que “el Departamento de Control Fiscal y Urbano y la Policía Municipal estarán velando por el cumplimiento del mismo”.

Además, el Ayuntamiento respondió que ya conoce sobre la huelga de hambre de Madrigal y que buscará alguna sanción para el problema.

“El caso está siendo atendido por la Administración Municipal, que tuvo un acercamiento de manera personal con la ofendida para escuchar su molestia. Desde la Administración Municipal, se están realizando gestiones internas y externas con las demás instituciones competentes en esta materia para buscar una solución apegada a la legalidad, al caso expuesto por la denunciante”, contestó la Municipalidad ante la consulta de este periódico.

Doña Virginia agregó que otro dolor de cabeza que provoca la situación es que los clientes de los bares hacen muchos escándalos en media calle, se orinan en las aceras e incluso defecan en los jardines de las viviendas aledañas. Para ella, esto es muy triste en una ciudad con tanto valor histórico y cultural como Heredia.

“También ponen los carros donde quieren, ya sea en línea amarilla, encima de las aceras e incluso tapan la vía y salen ebrios a manejar. Aquí ahora parece una cantina a cielo abierto”, expresó.

La manifestante dijo que en los últimos días solo se ha hidratado y que en la Municipalidad ni siquiera le han ofrecido un vaso de agua o el servicio sanitario. No obstante, rescató que algunos regidores se han acercado para apoyarla.

Uno de ellos es David León, del partido cantonal Sentir Heredia, quien reconoce el logro de la señora con la orden sanitaria que giró el Ministerio de Salud. “Entiendo que lo que reclama es que la Municipalidad, en lo que le corresponde, ha sido omisa”, dijo.

Madrigal aseguró que no desistirá con su huelga de hambre hasta que las autoridades heredianas tomen acción con los bares y le devuelvan la tranquilidad a su vecindario.

José Andrés  Céspedes

José Andrés Céspedes

Periodista en la sección Sociedad y Servicios de La Nación, graduado de la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre vivienda y trabajo.

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