Daniela Cerdas E.. 22 junio, 2018
El CNP fue creado mediante ley en agosto de 1956 con la idea de fomentar la producción agrícola e industrial, así como estabilizar los precios de artículos necesarios para la alimentación de los ciudadanos.
El CNP fue creado mediante ley en agosto de 1956 con la idea de fomentar la producción agrícola e industrial, así como estabilizar los precios de artículos necesarios para la alimentación de los ciudadanos.

Los pequeños y medianos proveedores de frutas y verduras del CNP amenazan con paralizar la entrega de alimentos en escuelas, hospitales, cárceles y Cen-Cinái si esta institución mantiene la práctica de pagarles en abonos.

En una carta enviada a Rogis Bermúdez, presidente del Consejo Nacional de Producción (CNP), piden "declarar emergencia nacional" los problemas de insuficiencia de recursos para la sostenibilidad del Programa de Abastecimiento Instituciona (PAI).

Además, solicitan trasladar ¢5.000 millones al CNP para resolver los atrasos en los pagos que les adeudan.

De no hacerlo en un plazo de 30 días, advierten, paralizarían el envío de alimentos a las instituciones.

Actualmente, el CNP tiene 225 proveedores activos a los cuales le adeuda ¢5.634 millones. Según el Consejo, esto representa 45 días de compra promedio del programa.

En el país hay 2.288 puntos de entrega en todo el país y cerca de 1.488 puntos de cobro.

La decisión de frenar la distribución de alimentos en caso de que no atiendan sus solicitades fue tomada la semana pasada por la Comisión de proveedores hortofrutícolas del PAI.

Según los integrantes de ese grupo, para que se concreten los pagos tienen que esperar entre 20 y 90 días "en el mejor de los casos".

"Los atrasos en el pago dan al traste con el programa y nos están arruinando a todos, ya no aguantamos más, somos organizaciones medianas y pequeñas de productores y la mayoría de veces cuando hacen el depósito, este no es el correspondiente a lo atrasado, si que hacen abonos parciales", indica la misiva.

De no darse la solución planteada, las organizaciones procederán a parar la distribución, según Wenceslao Bejarano, presidente del Centro Agrícola Cantonal de Sarapiquí.

"Se nos dice que en 30 días se nos va a pagar, pero lo que se nos da es un abono, eso nos tiene en la ruina. Desde hace años que esto pasa, estamos cansados", indicó Bejarano.

¿Por qué no les pagan a tiempo?

Rogis Bermúdez explicó que ellos dependen del flujo de caja que se acumula del pago que hacen las instituciones.

El problema es que, en algunas instituciones, como el Ministerio de Educación Pública (MEP) –principal cliente del PAI– no hacen transferencias, entonces, personalmente, tiene que ir un empleado del CNP a buscar el cheque. Este se libera tiempo después de que el proveedor les ha entregado los alimentos.

El CNP le vende alimentos a 1.200 centros educativos públicos.

"Tenemos que ir a cada escuela del país y recoger el cheque. Si el que firma no lo ha firmado, tenemos que devolverlos; si el que entrega el cheque no está, tenemos que devolvernos. El Ministerio de Justicia y el de Seguridad, sí nos pagan por transferencia, pero como un mes después de entregado el pedido", indicó Bermúdez.

Según el funcionario, el CNP ha negociado con el MEP la transferencia del pago, lo que significaría que este llegaría más rápido a los proveedores.

Las cuentas por cobrar del CNP a sus clientes alcanzaron los ¢9.006 millones a mayo anterior. La suma corresponde a 2, 5 meses de ventas promedio del PAI.

Actualmente, el CNP atiende 2.288 puntos de entrega en todo el país y cerca de 1.488 puntos de cobro.

El Consejo fue creado mediante ley en agosto de 1956 con la idea de fomentar la producción agrícola e industrial, así como estabilizar los precios de artículos necesarios para la alimentación de los ciudadanos.

Con la transformación de las actividades productivas y las políticas agrícolas, la institución decayó de manera importante lo que obligó al Estado a considerar una reorganización.

Desde entonces se han intentado planes de salvamento y proyectos de ley, sin que hayan dado grandes frutos a la fecha, pues la institución opera con déficit. Para enfrentar esa situación, el Gobierno le hizo transferencias por ¢7.290 millones en 2014; ¢2.250 millones en 2015; ¢2.000 millones en 2016 y apenas ¢200 millones este 2017.

Los funcionarios del MEP se quejan del alto costo de los alimentos que dan los proveedores del CNP sino también de la “baja calidad” de algunos productos, los atrasos en la entrega, la “burocracia” en la compra y el “desorden” del CNP en el manejo de facturas, tal y como lo dio a conocer este medio.

También las cocineras de los Cen-Cinái y de la Fuerza Pública se quejaron de la calidad de los alimentos del CNP. Reclamaban verduras y frutas podridas, además que les envían carne y pollo revueltos