Por: Aarón Sequeira.   25 agosto, 2017
El empresario Juan Carlos Bolaños, importador de cemento, compareció en el Congreso en un careo con el funcionario del BCR, Guillermo Quesada.
El empresario Juan Carlos Bolaños, importador de cemento, compareció en el Congreso en un careo con el funcionario del BCR, Guillermo Quesada.

El empresario Juan Carlos Bolaños Rojas admitió este viernes, en el Congreso, que acudió a recurrentes reuniones en la Casa Presidencial, varias de ellas para tener encuentros con el presidente, Luis Guillermo Solís, y diversas citas con varios diputados para buscar el apoyo que le permitiera importar cemento desde China.

Su declaración ante miembros de la Comisión Investigadora de los Créditos del BCR se dio luego de que él había informado, por correo electrónico, que no podría asistir al Congreso por tener gastritis aguda.

Finalmente, luego de que los diputados amenazaron con enviar policías a buscarle a su casa en Escazú, o donde estuviera, llegó por sus propios medios a la Asamblea Legislativa.

Pasadas las 3 p. m., aseguró que gestionó y consiguió las citas en la Casa Presidencial -hasta siete encuentros, según el liberacionista Ronny Monge- como lo haría cualquier ciudadano que tiene reclamos que hacer ante las instituciones.

El primero de los interrogatorios que enfrentó Bolaños, de 38 años, fue el de Ottón Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), quien le cuestionó cómo, en un lapso corto, consiguió tantas citas incluso con el presidente Solís. También consultó con cuántos legisladores se había reunido.

El importador solamente reconoció los nombres del diputado socialcristiano Luis Vásquez y del libertario Otto Guevara, mientras que Ottón Solís sugirió que el empresario también se había sentado con el oficialista Víctor Morales Zapata.

"¿Qué políticos lo acompañaron?", le preguntó el legislador. "Fueron bastantes, varios, Welmer (Ramos, en ese entonces ministro de Economía), Iván (Brenes, presidente de la Comisión Nacional de Emergencias), otros señores. Es más fácil pedir el acta de esas reuniones en la Casa Presidencial", dijo Juan Carlos Bolaños.

Ese punto generó polémica porque el mandatario, consultado sobre esas reuniones, había dicho que estaba solo al recibir al importador. "Yo no podría decir si el presidente mintió", replicó.

Esas citas, alegó el importador de cemento, estaban enfocadas en que avanzaran las modificaciones necesarias en el reglamento sobre importación de ese producto para que él desarrollara su actividad. Tal resolución al final la emitió el Ministerio de Economía.

La investigación que realizan los diputados busca determinar si hubo algún tipo de tráfico de influencias en el crédito por $20 millones que Bolaños recibió en el Banco de Costa Rica (BCR) para hacer las importaciones.

"Este es un negocio que le ahorra $60 millones al año a los costarricenses enfrentando a dos de las compañías más grandes de cemento, dígame si uno no necesita apoyo", explicó al justificar por qué buscó apoyo a que se permitiera importar cemento chino.

"En otros países el cemento es muchísimo más barato, aquí tenemos dos compañías. ¿Cómo puede ser posible que no tengamos otro tercer o cuarto importador por este montón de trámites? (...). El precio del cemento bajó de $220 a "160, hasta lo vendo en 150 por tonelada métrica. Es un ahorro $60 millones al año en un mercado de $400 millones al año", insistió.

El exsubgerente del BCR Guillermo Quesada, quien también estaba allí, apuntó luego que en alguna conversación con Bolaños, este le mencionó a Otto Guevara y a Víctor Morales Zapata como parte de sus contactos en el Congreso, además del director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS), Mariano Figueres.

Ante preguntas de Ottón Solís, Bolaños alegó que, si tiene contratos con el Estado, son muy pocos y que principalmente con la Comisión Nacional para la Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE); de hecho, añadió que hubo críticas fuertes sobre la construcción del dique de Nosara, hecho por una empresa suya y con cemento chino, y adujo que se había comprobado que ni la construcción ni el producto usado en ella estaban mal.

Los parlamentarios también criticaron que el importador pudiera conseguir tantas citas con la Presidencia y sugirieron que la intención no solo tenía que ver con el cemento, sino también con que se hicieran modificaciones en reglamentación del BCR para que él pudiera acceder a un crédito bancario, a través de una caución de una operadora privada, porque el INS se lo había denegado.

Bolaños contestó: "Yo contraté a la correduría de seguros del BCR, me sorprendió (conocer el rechazo del INS). Lo leí en las noticias, pero no tengo idea de eso".

"Yo no tengo conocimiento de que alguien me haya ayudado para algún crédito", agregó.

Igualmente, los congresistas manifestaron que había alguna intención de Bolaños para que le hicieran supuestos pagos atrasados por sus contratos con la CNE.

Sin embargo, él evadió esa y otras preguntas, lanzadas por Nidia Jiménez, del PAC, hacia el final de la sesión de la Comisión de Créditos. Tampoco quiso responder si, finalmente, demandará al BCR por supuestamente haber incumplido con el secreto bancario en perjuicio suyo dado que trascendió un audio donde se le escucha en una conversación con Quesada.

Tampoco respondió por qué la empresa asiática Sinobuilding Materials Hong Kong, su proveedor de cemento, le devolvió a cuentas en Costa Rica $7,5 millones de los $20 millones que giró el BCR, tal y como mencionaron en Junta Directiva de ese banco.

Luego de la comparecencia, Bolaños rechazó hacer alguna declaración ante los medios, pero su abogado, Juan Marco Rivero, criticó fuertemente a los diputados y los señaló de irrespeto, pues dijo que por varios momentos no dejaron contestar al empresario.

Rivero comentó que espera que el tema se desarrolle en sede jurisdiccional y añadió que lo hecho por la Comisión fue un "show" político.