Educación

Niños limonenses aprenden en galerones y parqueos de iglesias

Centros educativos están en condiciones deplorables, con edificios de pasillos estrechos sin ventilación ni canchas; expuestos al calor del Caribe y azotados por la delincuencia

02/05/2019. Limón,  Costa Rica. Gira por varias escuelas de la providencia de Limón para ver el estado en que se encuentran. El Liceo Rural de Agua Zarcas, fue desalojado alrededor de hace de un mes, con una población estudiantil de 52, se vieron obligados a transladarse a la escuela de la misma zona, uno de los problemas que tienen es que deben de compartir los baños con los estudiantes de la escuela.  En la Foto: aulas que hicieron para en la escuela para que los estudiantes del colegio pueden recibir clases.   Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
02/05/2019. Limón, Costa Rica. Gira por varias escuelas de la providencia de Limón para ver el estado en que se encuentran. El Liceo Rural de Agua Zarcas, fue desalojado alrededor de hace de un mes, con una población estudiantil de 52, se vieron obligados a transladarse a la escuela de la misma zona, uno de los problemas que tienen es que deben de compartir los baños con los estudiantes de la escuela. En la Foto: aulas que hicieron para en la escuela para que los estudiantes del colegio pueden recibir clases. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal Alejandro Gamboa Madrigal
MATERIAL EMBARGADO PARA USO DE NACIONAES NACION PUBLICACION 05/05/2019. Mal estado de las escuelas en la Provincia de Limón. Elian Ruiz, alumno de tercer grado dela escuela de barrio Limoncito es uno de los encargados de custodiar los abanicos de la escuela en su casa para que no se los roben. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal (Alejandro Gamboa Madrigal)

Elián, de tercer grado, carga el ventilador de la escuela hasta su casa todos los días al finalizar las clases, para resguardarlo de los ladrones. Están seguros de que, si lo dejan en el centro educativo, se lo van a robar como ya ha ocurrido en otras ocasiones.

Al día siguiente, lo carga de nuevo de regreso hasta su clase porque sin el apreciado aparato no se pueden recibir lecciones en la escuela de barrio Limoncito, donde no hay edificio, sino unas paredes removibles con latas de cinc encima, bajo las cuales los 30 grados se sienten aún más intensos por la humedad.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌