Daniela Cerdas E.. 14 junio
Jorge Vargas Cullell , director del Estado de la Nación. Foto archivo
Jorge Vargas Cullell , director del Estado de la Nación. Foto archivo

La pandemia de la covid-19 agravó la crisis educativa que se arrastraba con la huelga del 2018, en la cual los alumnos estuvieron tres meses sin recibir lecciones.

Desde el 17 de marzo, las clases presenciales se suspendieron como medida preventiva, en su lugar, el Ministerio de Educación Pública planteó como alternativa el apoyo pedagógico a distancia, el cual resultó desigual por las brechas digitales entre los estudiantes.

Del millón de alumnos del país, poco más de la mitad no tiene ni equipo, ni Internet para recibir clases, por lo cual mantienen su vinculación con el aprendizaje haciendo malabares para cumplir con lo que el docente les pide.

Sin embargo, tengan o no tengan acceso a Internet, los alumnos no reciben materia nueva ni evaluaciones sumativas; solo refuerzan los contenidos vistos hasta el 17 de marzo cuando se suspendieron lecciones. Para entonces, el curso lectivo llevaba poco más de un mes de iniciado.

Según Jorge Vargas Cullel, director del Programa Estado de la Nación, ya los informes del Estado de la Educación habían advertido de las grandes desigualdades en acceso y calidad en la educación. La pandemia vino a recrudecer esas desigualdades.

“Las universidades van a recibir toda una cohorte de alumnos cuya educación no se logró coronar. Las universidades públicas y privadas deben hacer un conjunto de acciones remediales que permitan atacar alguna de las fallas para los nuevos ingresos”, dijo Vargas.

El especialista explicó que hay una generación que pasó por el 2018, por la huelga de tres meses; 2019 con interrupciones del curso lectivo y 2020 con la pandemia.

Se suponía que el Ministerio de Educación iba a realizar acciones remediales del tiempo de lecciones perdidos en 2018 y 2019. Sin embargo, según Vargas, no hubo ningún reporte de que se realizan acciones remediales de manera generalizada por parte de los docentes a los alumnos.

“No vimos indicio de que a nivel del conjunto se hubieran implementado las acciones remediales, ahora se cae una situación más dramática. Non son acciones puntuales si no sistémicas lo que se requiere”, añadió Vargas.

El director del Estado de la Nación prevé "un muy fuerte golpe a procesos de enseñanza y conocimientos de alumnos" .

“En una misma clase hay personas que han tenido contacto con maestros y otros no. Tres meses de no tener contacto y, si tienen contacto, son docentes que no están preparados para la educación a distancia. El sistema educativo va a tener que tomar una acción extraordinaria para llegar a mínimos. La pandemia demostró de manera muy cruel que ni los docentes, ni el MEP, ni las universidades estaban preparados”, afirmó.

Según Vargas, en la educación a distancia hay una ausencia de Internet de banda ancha que conecte a los alumnos con sus escuelas y la inexistencia hace más grave ladesigualdad que ya existía.

También puso en duda las competencias de los docentes para manejar la educación virtual y, si en algún momento las universidades han formado a sus alumnos en este tipo de educación.

Los casos de coronavirus van en aumento y el Ministerio de Educación Pública prevé que para el 13 de julio comiencen a abrir los primeros centros, pero eso depende del comportamiento de la pandemia.

La Universidad de Costa Rica (UCR) por ejemplo, reconoció que la ausencia de clases presenciales en los colegios afectará el método para determinar cuáles estudiantes serán admitidos para el próximo curso lectivo.

Por esa razón, trabaja en conjunto con el Ministerio de Educación Pública (MEP) en la búsqueda de una solución.

Generalmente, las universidades públicas tienen cursos de nivelación, por ejemplo, en Matemáticas o Español para los alumnos de primer ingreso ya que en estas áreas, generalmente, los estudiantes arrastraban serias deficiencias.

Vargas considera que estos planes se deben fortalecer de cara a las consecuencias de la pandemia y las huelgas. Se desconocen los planes tanto de las universidades públicas como de las privadas en esa línea.