Daniela Cerdas E.. 21 octubre
Desde el pasado 16 de marzo, las clases presenciales fueron suspendidas por la pandemia de la covid-19. En su lugar, se imparten lecciones virtuales tanto en centros públicos como privados. Foto: Albert Marín.
Desde el pasado 16 de marzo, las clases presenciales fueron suspendidas por la pandemia de la covid-19. En su lugar, se imparten lecciones virtuales tanto en centros públicos como privados. Foto: Albert Marín.

El precio por estudiar en un colegio privado va desde ¢70.000 hasta ¢576.000 mensuales e incluso hay uno que cobra $1.400 (¢844.000).

Esos costos se hicieron insostenibles para los padres de 2.205 estudiantes de escuelas y colegios particulares, quienes se vieron obligados a pasarlos a la educación pública por la crisis económica y el desempleo causado por la pandemia del coronavirus, revela un sondeo del Ministerio de Educación Pública (MEP).

Esos 2.205 alumnos representan un 2,4% de la matrícula total de los centros privados, que es de 88.452 estudiantes.

Sin embargo, la Asociación de Centros Educativos Privados (ACEP), la cual también recaba información entre sus asociados para conocer cuántos alumnos tuvieron que salir, estima que pueden ser muchos más. Calcula que el porcentaje ronda entre 10% (8.845 estudiantes) a 12% (10.614).

Los datos de los 2.205 menores salen de una consulta realizada por el MEP a las 534 escuelas y colegios privados, la cual fue contestada por 338 instituciones (63%).

Según datos del Ministerio, la matrícula en educación privada se compone de 20.948 (24%) en preescolar, 39.023 (44%) en primaria y 28.481 (32%) en secundaria. Representa un 7,5% de la matricula global del país, de 1,2 millones de estudiantes.

“Efectivamente, por la situación de la crisis económica que tiene el país, muchos padres de familia no tienen las condiciones para mantener a sus hijos en colegios privados y los sacaron”. Minor Villalobos, MEP

Minor Villalobos, director de Educación Privada del MEP, confirmó que el detonante de la salida de alumnos de escuelas y colegios privados fue la situación económica.

“Efectivamente, por la situación de la crisis económica que tiene el país, muchos padres de familia no tienen las condiciones para mantener a sus hijos en colegios privados y los sacaron”, dijo Villalobos.

A raíz de la crisis sanitaria que comenzó en marzo, con la detección del primer caso de covid-19, la actividad comercial y productiva disminuyó por las restricciones para evitar la propagación del virus causante de la enfermedad.

De hecho, el índice mensual de actividad económica (IMAE), dado a conocer el 9 de octubre, reveló que esta se contrajo por octavo mes consecutivo y desde marzo viene en caída abrupta.

Otra evidencia clara es la situación laboral, pues datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) indican que la crisis sanitaria disparó el desempleo al 24,4% entre mayo y julio: Hay 557.000 personas sin trabajo.

De acuerdo con Villalobos, los datos también revelan que hubo 694 estudiantes de centros públicos que fueron trasladados a la educación privada.

“En este caso, pudo ser que la escuela pública no fue el escenario para seguir avanzando en los aprendizajes y encontraron uno, en los privados, para trabajar la virtualidad con el aprendizaje”, manifestó.

Desde marzo, no hay clases presenciales, por lo que la enseñanza depende del acceso y las habilitades tecnológicas de alumnos y docentes.

Descuentos

Beatriz Ramírez, vocera de la Asociación de Centros Educativos Privados (ACEP), la cual agrupa a 96 escuelas y colegios particulares, confirmó que estiman la salida de estudiantes entre un 10% a un 12%.

“Yo le aseguro que lo que menos quiere hacer un padre con un hijo en una institución privada es trasladarlo al sector público porque el sector privado le garantiza la virtualidad, el público no”. Beatriz Ramírez, ACEP

“Lo importante es rescatar que las instituciones educativas privadas nos dimos a la tarea de brindar apoyo económico a las familias durante esta etapa y fue un manejo muy acertado. Estuvo de acuerdo a la necesidad de la familia y muchas veces con descuentos que llegaron de manera general a la población de hogares afectados hasta por 5 meses y, posteriormente, de acuerdo a las necesidades de cada uno y a las actividades económicas que estaban desempeñando y el nivel de afectación”, explicó Ramírez.

Considera que la salida de alumnos de las instituciones privadas no fue mayor por la capacidad de reacción que tuvieron.

“Yo le aseguro que lo que menos quiere hacer un padre con un hijo en una institución privada es trasladarlo al sector público, porque el sector privado le garantiza la virtualidad, el público no”, manifestó.

De hecho, el INEC determinó que, en agosto, el costo promedio de la educación primaria bajó 8,03% respecto a julio; el de la secundaria, 7,65% y el de la preescolar, 9,66%.

“Los colegios sí, en muchos casos, han estado ajustando, sobre todo el precio de la mensualidad, porque la matrícula los padres lo pagan a inicio del curso lectivo, pero en el componente de la mensualidad los colegios sí nos han reportado que han estado haciendo ajustes en los precios”, declaró Nelson Castillo, coordinador de la Unidad de Índices de Precios del INEC.

¿Cómo será el curso del 2021?

El lunes 13 de octubre, representantes de la ACEP se reunieron con el ministro de Salud, Daniel Salas, y otros funcionarios, a fin de conversar sobre el curso lectivo 2021 y las formas de operación híbrida (presencial y virtual) que desean implementar las instituciones privadas.

La ACEP dijo a La Nación que, como empresa privada, el MEP no puede limitarles su derecho de volver a las clases presenciales, las cuales fueron suspendidas desde el 16 de marzo por la pandemia.

“Un error es asumir que el sistema educativo es uno solo. Somos respetuosos de las decisiones del MEP, pero los centros privados tenemos autonomía y no dependemos de lo que el MEP ejecute en este contexto. De manera que si el sistema público se mantiene en la educación a distancia hasta el mes de junio 2021, por las múltiples razones que puedan tener, esto no significa que estemos dispuestos a que se nos pida hacer lo mismo”, manifestó Ramírez.

Según la ACEP, los centros de educación privada generan una cifra mayor a los 20.000 empleos en el país.