25 enero, 2017
La planta Balsa Inferior, localizada en Los Ángeles de San Ramón, en Alajuela, comenzó a operar en el primer trimestre del año pasado. Jaime López, funcionario de la CNFL, realiza trabajos de revisión en la casa de máquinas del proyecto hidroeléctrico.
La planta Balsa Inferior, localizada en Los Ángeles de San Ramón, en Alajuela, comenzó a operar en el primer trimestre del año pasado. Jaime López, funcionario de la CNFL, realiza trabajos de revisión en la casa de máquinas del proyecto hidroeléctrico.

Las estimaciones que hace el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) de la demanda de electricidad para el futuro se alejan de la demanda real, situación que encarece los costos de la energía en el país.

Esta es una de las principales conclusiones de la auditoría realizada por la Contraloría General de la República (CGR), con fecha del 23 de diciembre de 2016.

Proyección supera demanda real
Proyección supera demanda real

Según el informe, la brecha entre la demanda proyectada y la demanda real ha crecido significativamente en los últimos años, lo que distorsiona la definición de nuevos proyectos de generación.

Para el periodo 2001-2008, la diferencia promedio entre lo estimado y lo real fue de 1,46%, pero para el periodo 2009-2015 pasó a ser del 13,84%.

"Lo cual implica que el ICE planificó la entrada en operación de un número mayor de plantas de generación eléctrica en comparación con el comportamiento real de la demanda", añade el documento.

Los costos de estos proyectos se trasladan a las tarifas que pagan los consumidores por el servicio de electricidad.

Para la Contraloría, esta posible "pérdida de precisión" del ICE en sus cálculos podría estar relacionada con el hecho de que las variables económicas y demográficas que se usan para hacer ese pronóstico no se revisan desde el 2003.

Tal situación explica que el Instituto haga su proyección de demanda 2011-2033 considerando el comportamiento económico más probable del país a largo plazo con un crecimiento medio anual del producto interno bruto (PIB) del 5,5%, "equivalente al máximo porcentaje de crecimiento medio anual histórico en un período consecutivo de 10 años (entre 1998 y 2007)".

Desde el 2009, añade la Contraloría, el ICE usa escenarios de alto crecimiento económico para hacer sus proyecciones, con el fin de confirmar si las plantas generadoras existentes serían suficientes para atender tal demanda.

El proyecto hidroeléctrico Reventazón, ubicado en Siquirres, requirió una inversión de $1.400 millones y comenzó operación este año. La planta genera 305 megavatios de electricidad.. | DIANA MÉNDEZ/ARCHIVO
El proyecto hidroeléctrico Reventazón, ubicado en Siquirres, requirió una inversión de $1.400 millones y comenzó operación este año. La planta genera 305 megavatios de electricidad.. | DIANA MÉNDEZ/ARCHIVO

"El resultado, es que la cartera de proyectos planificada para el corto plazo coincide con un escenario de demanda extremo y de menor probabilidad de ocurrencia", advierte el informe.

Con base en esas estimaciones es que el Instituto elabora el Plan de Expansión de la Generación Eléctrica (PEG), con el que se pretende garantizar a futuro el equilibrio entre la oferta y la demanda de electricidad, cuyo criterio fundamental, teóricamente, debe ser la eficiencia.

Costo superior. De acuerdo con la revisión hecha por la Contraloría, varias de las plantas hidroeléctricas del Instituto producen cada kilovatio-hora (kWh) por encima del estándar internacional, el cual está fijado en $0,07

Por ejemplo, el proyecto hidroeléctrico Balsa Inferior produjo cada kWh en $0,36, Río Macho en $0,12, Bijagua 0,12 y San Rafael $0.10.

Según la auditoría, la capacidad instalada de las plantas generadoras del ICE es casi el doble del consumo máximo real, lo cual obliga a la institución a mantener gastos fijos de operación elevados.

Además, el 77% de las plantas no tienen capacidad de almacenar energia, lo cual ocasiona que ante la ausencia de agua, viento o sol el ICE debe contar con otras plantas (térmicas o hidroeléctricas con embalse) que suplan ese faltante.

Ordenes. En seis meses el Instituto Costarricense de Electricidad deberá detallar a la CGR las variables que emplea para calcular la demanda energética. El documento con las explicaciones deberá estar listo, a más tardar, el 31 de julio.También deberan ajustar el modelo de estimación antes del 31 de octubre de este año.

La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos tendrá que revisar la metodología tarifaria eléctrica.

Por último, el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) deberá "establecer y aplicar las directrices que aseguren que los proyectos de generación eléctrica propuestos por el ICE, distribuidoras eléctricas y cooperativas de electrificación rural, se sometan a un análisis de rentabilidad, calidad, disponibilidad, firmeza y precio que garantice la cartera óptima de proyectos".