Barrida pretende eliminar vínculo con narco y otros grupos delincuenciales

 29 abril, 2016
Henry Osorto, comisionado de la Policía Naciobnal de Honduras, abandonaba el viernes el cuartel general de la institución, en Tegucigalpa, tras ser recomovido por solicitud de una comisión. | AFP
Henry Osorto, comisionado de la Policía Naciobnal de Honduras, abandonaba el viernes el cuartel general de la institución, en Tegucigalpa, tras ser recomovido por solicitud de una comisión. | AFP

Tegucigalpa. AFP y Redacción. Un total de 26 mandos de la Policía Nacional de Honduras fueron despedidos como parte de un proceso de depuración institucional a cargo de una comisión integrada por el gobierno, tras denuncias sobre el involucramiento de altos oficiales en el crimen organizado.

La comisión, dirigida por el ministro de Seguridad Julián Pacheco, dio a conocer en un comunicado una lista de 26 oficiales “cancelados” y cuatro que van a “retiro voluntario solicitado” por ellos.

También informó de que 16 oficiales fueron ratificados en sus cargos en el proceso emprendido por la comisión con base en información recibida de los organismos como Tribunal Superior de Cuentas, Ministerio Público, Procuraduría General de la República y otras instituciones del Estado.

El panel, integrado por un miembro de la sociedad civil, un pastor evangélico y una exmagistrada del Poder Judicial, había suspendido a los exdirectores de la Policía Ricardo Ramírez del Cid y Ramón Sabillón.

El portavoz de la Policía, Aníbal Baca, expresó que en el proceso emprendido por la comisión “hay tres categorías” de oficiales: los cancelados –que serán acusados penalmente–, los retirados voluntarios –que recibirán el pago de todos sus derechos– y los ratificados, quienes permanecerán en la institución.

La comisión la nombró el presidente Juan Orlando Hernández el 13 de abril, luego de que el Congreso aprobó un decreto que declaró “emergencia y seguridad nacional l a depuración de la Policía Nacional por el término de 12 meses” .

La emergencia se aprobó a instancias del mandatario, después de que el diario local El Heraldo y The New York Times revelaron que miembros de la cúpula policial planificaron y mandaron sicarios a asesinar al zar antidrogas, Arístides González , en el 2009, y al asesor de seguridad, Alfredo Landaverde, en el 2011, por órdenes de un capo del narcotráfico.

El Gobierno nombró la comisión en un tercer intento por “sacar las manzanas podridas” de la Policía, luego del fracaso del esfuerzo previo, que empezó en el 2012 tras descubrirse que había miembros de la institución integrados a carteles del narcotráfico y bandas de sicarios, ladrones de carros y otras actividades delictivas.

Algunos de los oficiales se quejaron del procedimiento en declaraciones a medios locales y rechazaron que tengan vínculos con el crimen organizado.

“Estoy limpio, le andan inventando cosas a uno para involucrarlo” en delitos, alegó el comisionado Henry Osorto.

Plan contra la Policía. Según el comisionado, esa purga es parte de “un plan macabro para destruir la Policía Nacional”.

En declaraciones al diario La Prensa , expresó: “Estoy de acuerdo con la depuración, pero aquí que se vayan los que han andado con los ministros, viceministros cargándoles los sacos de dólares que han estado en el corredor del Atlántico. A esos hay que sacarlos. Quieren ser hasta directores”.

Osorto desafió a los integrantes de la comisión que digan con cuál organización criminal lo vinculan.

El oficial insistió en que lo que está en marcha es una estrategia “para desmantelar la Policía porque hay otro plan macabro contra la institución.

Consultado por periodistas sobre esa supuesta trama, respondió: “Está en estudio, nosotros ya lo tenemos, ya tenemos un grupo de oficiales honrados que nos estamos reuniendo”.

Osorto mantuvo la afirmación de que el objetivo de la medida es “destruir la Policía”.