Interés Humano

Exmilitares colombianos implicados en magnicidio en Haití viajaron en dos grupos a Puerto Príncipe

Los miembros retirados del Ejército hicieron escala en República Dominicana antes de llegar al país caribeño

Bogotá. Manuel Antonio Grosso Guarín fue, hasta el 2019, uno de los militares mejor preparados del Ejército colombiano. Recibió entrenamiento de Comando Especial, con instructores estadounidenses. En el 2013, estaba asignado al Grupo de Fuerzas Especiales Antiterroristas Urbanas.

Sus compañeros le habían perdido la pista hasta que, este jueves, lo volvieron a ver, tirado en el piso y esposado, en una comandancia policial en Haití.

Grosso es señalado como uno de los 13 exmilitares colombianos que están presuntamente implicados en el asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moise, acribillado el miércoles en su residencia, en Puerto Príncipe.

Las autoridades del país caribeño informaron este viernes de que al menos 28 mercenarios participaron en el magnicidio. Se trata de 26 colombianos, varios de ellos antiguos oficiales de Ejército retirados y dos estadounidenses de origen haitiano. De ellos, 20 fueron detenidos, otros cinco lograron huir y al menos tres fallecieron a manos de las fuerzas de seguridad.

El director general de la Policía de Colombia, Jorge Luis Vargas, presentó en conferencia de prensa un cuadro con los rostros y nombres de los 13 exmilitares e informó de que fueron reclutados por cuatro empresas de seguridad de Colombia, que pagaron sus tiquetes aéreos y que viajaron en dos grupos, a finales de mayo y comienzos de junio.

“La planeación del homicidio se hizo en 32 días”, de acuerdo con una infografía compartida a los periodistas.

Moise, de 53 años, fue asesinado a tiros la madrugada del miércoles durante un asalto a su residencia. Su esposa, Martine, quedó gravemente herida.

El diario El Tiempo tuvo acceso exclusivo al documento confidencial del gobierno de Haití sobre la identidad de los colombianos involucrados en el crimen de Estado.

El Tiempo estableció que once exmilitares colombianos viajaron a Punta Cana, República Dominicana, el viernes 4 de junio, a las 2:25 p.m., en un vuelo de la aerolínea Avianca.

Dos días después salieron por el puesto fronterizo Carrizal, ubicado a cinco horas en carro de Punta Cana, con destino a Haití.

No obstante, Grosso Guarín y sus acompañantes alcanzaron a hacer turismo en República Dominicana. Agentes de inteligencia que investigan el magnicidio tienen fotos de los exmilitares colombianos en el Faro Colón, ubicado en Santo Domingo.

Grosso Guarín subió a sus redes sociales varias de esas imágenes en compañía de Mario Antonio Palacios Palacios, quien aparece referido en el informe como un “compatriota que tiene documentos colombianos, pero aparentemente tendría ascendencia haitiana”.

Las autoridades también están cotejando identidades para establecer si otro de los capturados es el exmilitar colombiano identificado como Naiser Franco Castañeda, quien viajó con Grosso Guarín y el resto de sus connacionales.

Hay un cuarto hombre que iba en el mismo vuelo y que aparece vinculado al Ejército a través del Hospital Naval de Cartagena. Se desempeñó como enfermero en el Ejército y también viajó en el vuelo de Avianca a Punta Cana.

Las autoridades, quienes verifican si es uno de los detenidos, lo identificaron como Gersan Mendivelso.

El primer grupo de exmilitares salió el 6 de mayo. “Duberney Capador y Alejandro Rivera García se trasladaron desde Bogotá hasta Panamá y luego a República Dominicana el 6 de mayo, estuvieron 4 días y el 10 de mayo, desde Santo Domingo a Puerto Príncipe por vía aérea”, explicó el jefe de la Policía colombiana.

Otro de los detenidos es Francisco Eladio Uribe, quien según su esposa salió del Ejército en el 2019 tras 20 años de servicio como soldado profesional.

El exescolta y conductor fue reclutado por una supuesta empresa de seguridad que le ofreció viajar a otros países como guardaespaldas de familias poderosas, aseguró Yuli, la mujer que se identificó como la pareja del exmilitar detenido en Haití.

En diálogo con W Radio, afirmó que su esposo fue contactado por un hombre de apellido Capador, uno de los mercenarios muertos por las fuerzas haitianas tras el magnicidio. “Inicialmente la empresa les ofreció $2.700 mensuales”, señaló.

Según su versión, Uribe la llamó el jueves por WhatsApp para decirle que él y sus compañeros “estaban resguardados porque los estaban buscando”. “Él no entendía muy bien lo que estaba pasando (...), fue una conversación muy vaga”, sostuvo.

En Colombia, el exmilitar está bajo investigación por la ejecución de un civil que fue presentado como caído en combate, dentro del megaescándalo que involucra al Ejército colombiano en un conteo de cuerpos para inflar sus resultados en la lucha contra las guerrillas de izquierda.

Haití pidió a Estados Unidos y la ONU el envío de tropas para proteger sus puertos, aeropuerto y otros sitios estratégicos tras el asesinato del presidente, indicó este viernes un ministro del gobierno haitiano.

“Pensamos que los mercenarios (a los que se acusa del crimen) podrían destruir alguna infraestructura para crear caos en el país”, declaró el ministro de elecciones, Mathias Pierre.

“Durante una conversación con el secretario de Estado de Estados Unidos y la ONU hicimos esta solicitud”, agregó.

El Departamento de Estado y el Pentágono confirmaron haber recibido una solicitud de “asistencia de seguridad e investigación” y sostuvieron estar en contacto con Puerto Príncipe, pero no especificaron si se desplegarían tropas militares.

La ONU no respondió de inmediato a un pedido de comentarios.

Washington ya dijo que enviará lo antes posible al FBI y a otros agentes a Haití, donde el magnicidio dejó un vacío de poder en la atribulada y empobrecida nación caribeña.

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