Conflictos

Rusia-Ucrania: 4 preguntas y respuestas para entender el conflicto (y el ataque de este 24 de febrero)

Explicamos el origen y resumimos el conflicto. Respondemos a las preguntas: ¿Por qué Ucrania es importante para Rusia y EE. UU.? ¿Qué quieren los ucranianos? ¿Qué quiere la Rusia de Vladimir Putin?

Ucrania fue parte del imperio ruso por siglos antes de convertirse en una república soviética, entre 1922 y 1991. En 1991, con el colapso de la Unión Soviética, Ucrania se independizó. Poco a poco, el país fue abandonando los lazos con Rusia en favor de un acercamiento con Occidente. Entiéndase con la Unión Europea (UE) y Estados Unidos (EE. UU.).

El conflicto actual es herencia directa del 2013-2014. En ese entonces, el presidente ucraniano Víktor Yanukóvich rechazó un acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Ucrania, que había sido un acuerdo por decisión popular, para favorecer a la Rusia de Vladimir Putin. Esto llevó a protestas masivas (el Euromaidán) que a la postre derivaron en los siguientes hechos:

Yanúkovich fue expulsado del poder y lo reemplazó un gobierno pro Europa y EE. UU.

Rusia anexionó la península de Crimea (al sur de Ucrania). Esta anexión no es reconocida por Ucrania, Europa ni Estados Unidos.

Rusia apoyó militarmente a dos regiones separatistas del este de Ucrania, Lugansk y Donetsk, en una guerra que lleva ya ocho años. El 21 de febrero de 2022, Putin las reconoció oficialmente, tras apoyarlas no oficialmente por años. Más de 15.000 personas han perdido la vida y cientos de miles han sido desplazadas durante esta guerra.

Avancemos ahora hacia la actualidad.

Hasta el pasado 23 de febrero de 2022, así estaba la situación:

Rusia había rodeado a Ucrania con más de 140.000 soldados y armamento militar desde el sur (Crimea), el norte (Bielorusia) y el este (Lugansk y Donetsk). Occidente estaba atento a una posible invasión. Para ese día, la amenaza de una invasión parecía más real que nunca, pero las potencias seguían intentando resolver el conflicto con diplomacia. Algunos países ya estaban sancionando económicamente Moscú como represalia por su avance militar contra Ucrania. Emmanuel Macron, presidente de Francia, había dicho que este conflicto podría no encontrar una solución durante meses.

Este jueves 24 de febrero, pocos minutos antes de las 6:00 am (hora de Moscú), Vladimir Putin envió un mensaje televisivo al pueblo ruso, anunciando una operación militar en el este Ucrania (la región conocida como el Donbás, donde está Lugansk y Donetsk).

El presidente Vladimir Putin advirtió que una interferencia con Rusia “llevará a consecuencias como nunca han experimentado en su historia”.

Putin habló con los rusos mientras el Consejo de Seguridad de la ONU lleva a cabo una reunión de emergencia.

Durante el transcurso del día, se supo que el ataque no era solo en el este de Ucrania sino en el país entero. Se cree que Rusia atacó remotamente bases aéreas de defensa ucranianas primero en diferentes ciudades: la capital Kiev, Odessa, Mariupol, Járkiv, Dnipró, entre otras. Tras una primera ola de ataques aéreos, hay reportes del ingreso de equipo de guerra al interior de Ucrania.

La respuesta del gobierno ucraniano ha sido activar la Ley Marcial (estado de sitio; alerta máxima de emergencia) y un llamado a todos los militares a infligir el “máximo daño posible” al enemigo (soldados rusos). Desde luego, el balance de fuerzas entre la armada ucraniana y la rusa no tiene comparación.

Mientras tanto, Naciones Unidas, EE.UU. y Europa hacen llamados a Putin a detener la agresión y amenazan con sanciones no militares.

Ucrania es una zona geopolítica y económica de gran importancia. No solo es un puente geográfico entre Europa y Rusia (y Asia). Es el país por donde pasan los principales gasoductos que proveen gas ruso y asiático al continente. La UE y EE. UU. protegen a Ucrania, sobre todo, por el gas que atraviesa sus venas y por el beneficio político que supone tener a Ucrania de aliado siendo vecino de Rusia.

Este 22 de febrero, Alemania detuvo el proyecto que impulsa Moscú para contrarrestar la ventaja que Ucrania tiene con los gasoductos. Rusia lleva años construyendo y completando un faraónico gasoducto por el Mar del Norte, que llevaría el recurso directamente desde Rusia a Alemania (el Nord Stream II). Berlín y la UE no quieren usarlo porque supondría una pérdida de poder para Kiev (capital de Ucrania).

Vladimir Putin y Rusia escogieron un momento clave para el ataque. Alrededor de un 40% de Europa depende del gas ruso para su calefacción. Una amenaza todavía no pronunciada por Putin, pero sabida por todos, es un posible cierre de algunos gasoductos.

Una encuesta nacional realizada en setiembre de 2021 reveló que el 81% de los ucranianos tiene una mala imagen de Vladimir Putin. La mayoría simplemente quiere vivir en paz en su país, al tiempo que este se desarrolla. El voto popular y las manifestaciones del Euromaidán, entre 2013 y 2014, dejaron claro que una mayoría de ucranianos ansía acercarse a la Unión Europea.

Una vía para el desarrollo que ha propuesto el actual presidente, Volodímir Zelenski, es precisamente unirse a la Unión Europea en 2024, así como unirse a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Rusia quiere evitar estas dos acciones. Sobre todo la entrada de Ucrania a la OTAN. (Un estatuto de seguridad colectiva de la OTAN establece que un ataque contra uno de sus miembros debe ser respondido como si fuese un ataque contra todos sus miembros).

Es difícil saberlo. Los voceros del Kremlin insistían hasta el 23 de febrero que querían resolver la situación por la vía diplomática, pero la ofensiva militar ordenada por Putin desdijo todo lo proclamado.

El reconocimiento de Moscú a las repúblicas separatistas de Lugansk y Donetsk ya era considerado como una maniobra de desafío e impunidad de Putin contra Ucrania y Occidente. Ahora, su ataque deliberado y “no provocado”, como lo llamó Joe Biden (presidente de EE.UU.), aumenta dicho desafío a un nivel ulterior.

Por décadas, la Rusia de Putin ha amasado poder político y militar en los países cercanos. Algunos analistas hablan de una especie de reconstrucción de la Unión Soviética en tiempos modernos. Si Rusia controla a Ucrania en su totalidad, consolidaría más poder sobre Europa, y más poder simbólico geopolíticamente, si lo vemos como una competencia entre potencias mundiales al mejor estilo de la Guerra Fría (1945-1991).

Fabrice Le Lous

Fabrice Le Lous

Periodista francés radicado en Centroamérica. Becario ICFJ. Exeditor en La Prensa (Nicaragua). Autor del blog El Explicador, un nuevo formato para comprender noticias nacionales e internacionales.

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