AFP. 15 julio
Ventanas con balazos en la iglesia de la Divina Misericordia en Managua, Nicaragua. Foto: AP
Ventanas con balazos en la iglesia de la Divina Misericordia en Managua, Nicaragua. Foto: AP

Managua. Una ofensiva de fuerzas del gobierno en poblados del sur de Nicaragua dejó ayer al menos 10 muertos y 20 heridos, en un recrudecimiento de la violencia que deja unas 280 víctimas fatales en tres meses, según organismo de derechos humanos.

Seis de los muertos son civiles, entre ellos dos menores de edad, y cuatro policías antimotines, precisó un informe preliminar de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).

“Este es un informe preliminar, aún esta en proceso de investigación de los nombres y edades de los fallecidos”, dijo a periodistas el presidente de la ANPDH, Álvaro Leiva.

Fuerzas combinadas de la Policía y paramilitares realizaron un operativo para quitar las barricadas que pobladores han levantado en Masaya y en los municipios vecinos de Diriá, Diriomo, Niquinohomo y Catarina.

“Nos están atacando la Policía y parapolicías encapuchados y armados con AK y ametralladoras a nuestro barrio indígena de Monimbó”, denunció Álvaro Gómez, vecino del lugar.

“La situación es grave, necesitamos abrir un corredor para evacuar heridos, se nos está muriendo la gente”, dijo Leiva.

Ataque a obispo. En tanto, el obispo de Estelí, Abelardo Mata, uno de los cinco jerarcas católicos que median en el diálogo entre el Gobierno y la oposición, “fue interceptado por paramilitares que rafaguearon su carro, le quebraron los vidrios y quisieron quemarlo”, indicó su asistente, Roberto Petray.

El religioso, un fuerte crítico del gobierno de Daniel Ortega, resultó ileso en el incidente según confirmó el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez.

El cardenal Leopoldo Brenes denunció que las fuerzas gubernamentales entraron y robaron en la casa cural de Catarina y pidió al Gobierno “respetar los templos” y detener los ataques contra la población.

Las protestas opositoras iniciaron el 18 de abril contra una reforma al sistema de pensiones, pero derivaron a una demanda generalizada para la salida del poder del presidente Ortega, de 72 años, que gobierna desde el 2007 por tercer periodo consecutivo.

Sus opositores lo acusan de instaurar un régimen dictatorial que controla todos los poderes del estado de la mano de su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.

Ante el asedio, organizaciones de la sociedad civil se dirigieron a Masaya desde Managua en una caravana de solidaridad, pero retornaron al punto de partida 10 kilómetros antes de llegar debido a la presencia de paramilitares, según el líder estudiantil Lesther Alemán.

Por su parte, el sitio oficialista El 19 Digital, anunció como “territorios liberados de tranques (bloqueos)” las ciudades donde las fuerzas gubernamentales realizaron la llamada “operación limpieza”.

Entre viernes y sábado, fuerzas gubernamentales lanzaron un feroz ataque a los estudiantes atrincherados en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), sureste de Managua, una acción que se saldó con dos alumnos muertos.

Los religiosos de la Conferencia Episcopal son mediadores y testigos en el diálogo entre el gobierno y la opositora Alianza Cívica, en busca de una salida a la crisis que vive el país tras la ola de protestas en demanda de salida del poder de Ortega.

Los obispos plantearon adelantar las elecciones del 2021 al 2019, pero el mandatario rechazó esa posibilidad.

Poblados nicaragüenses donde se registraron ataques el domingo 15 de julio.
Poblados nicaragüenses donde se registraron ataques el domingo 15 de julio.