Por: Óscar Rodríguez.   5 enero

La disminución en la importación de vehículos generó, el año pasado, una contracción en la recaudación de impuestos del Gobierno.

Entre enero y noviembre del 2017, ingresaron al país 65.668 carros nuevos y usados. Dicha cantidad significó 10.227 unidades menos frente al mismo periodo del 2016.

T al situación provocó una desaceleración en los ingresos tributarios, pues pasaron de crecer 8,5%, entre enero y noviembre del 2016, a 5,4% para el mismo lapso del año pasado, detalló el Ministerio de Hacienda.

El año pasado ingresaron al país, entre enero y noviembre, 65.668 vehículos, lo que significó una baja del 13,5% frente al mismo periodo del 2016. En la imagen, carros nuevos transportados a San José en setiembre del 2017.
El año pasado ingresaron al país, entre enero y noviembre, 65.668 vehículos, lo que significó una baja del 13,5% frente al mismo periodo del 2016. En la imagen, carros nuevos transportados a San José en setiembre del 2017.

El ingreso fiscal acumulado por la traída de automóviles del exterior, de enero a noviembre anterior, ascendió a ¢230.035 millones, mientras que al mismo periodo del 2016, fueron ¢271.704 millones.

Eso significó la caída del 15,3% en la recaudación por la importación de vehículos a Costa Rica.

La reducción provocó que la importación de autos perdiera peso relativo en los ingresos tributarios del Gobierno.

Hasta noviembre del año pasado representaron el 6,1% del total de los ingresos totales de Hacienda, frente al 7,6% de para el mismo periodo del 2016. Es decir, una reducción de 1,5 puntos porcentuales.

Factores de la reducción

El sector automotriz achacó la baja en la importación de vehículos a factores económicos (alza del precio del dólar y de las tasas de interés), así como por decisiones aplicadas por el Poder Ejecutivo, que repercutieron en el ingreso de carros.

De hecho, el índice mensual de actividad comercial del negocio de vehículos muestra que durante el año pasado, hubo una rápida desaceleración de este sector.

Incluso, a octubre, reportó una variación interanual negativa de 1,75%, según el Banco Central.

El aumento del precio del dólar generó durante el primer semestre del 2017 una fuerte incertidumbre.

La divisa pasó, de abril a mayo, de ¢560,95 hasta los ¢595,28. Para el segundo semestre del año, el costo se redujo y finalizó en ¢570,20 el año.

"El aumento del dólar sí marca una diferencia: conforme aumenta, se incrementa la cautela de los clientes para comprar o aplicar en el recambio de su vehículo", dijo Erick Xirinachs, director Comercial Regional de Hyundai.

Carlos Aguilar, director ejecutivo de la Asociación de Importadores de Vehículos y Maquinaria (Aivema), dijo que Hacienda modificó las reglas para la importación de carros del año, lo cual se deberá hacer a partir de setiembre de cada año.

Esta decisión fue una de las razones –dijo Aguilar– de que el ingreso de carros nuevos se afectara.

Los datos de Hacienda muestran una caída del 19% de unidades nuevas.

Entre enero y noviembre del año pasado ingresaron 43.359 unidades nuevas, para el mismo periodo del 2016 fueron 53.459, según Hacienda.

En el caso de los carros usado,s el nivel se mantuvo muy similar con el ingreso de 22.300 vehículos en el 2017.

Por otra parte, las medidas más restrictivas implementadas por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) golpeó al sector, pues hace más restringido el crédito en dólares para los clientes con ingresos en colones.

Las nuevas reglas de Sugef se dictaron a partir del 2013, pero con una aplicacíon gradual cada año.

"El cambio abrupto a una política de financiamiento más restrictiva fue un golpe que se ha venido estabilizando; sin embargo, aún falta tiempo para que los consumidores se acostumbren a cuál moneda son sujetos de crédito", detalló Ana Lucrecia Vargas, directora de Mercadeo de Grupo Danissa, distribuidora de vehículos Nissan y Audi.

El aumento de las tasas de interés en dólares y colones generó que el consumidor sea más cauto a la hora de adquirir un vehículo, dijo Jorge Ramírez, director general de Purdy Motor Costa Rica.

"Históricamente, previo a un proceso electoral el mercado, está más cautelosos", afirmó el empresario.

José Carballo, presidente de la Cámara Costarricense Automotriz, confirmó que las ventas de carros usados se redujeron, el último trimestre del 2017, hasta el 30%.

Carballo dijo que entre los efectos está la reducción de la planilla por parte de las compañías de autos usados.