Óscar Rodríguez. 25 abril
Desde hace dos décadas hay una disputa legal entre el canadiense Darren Hreniuk y empresas turísticas por el uso del canopy en el país, dado que al extranjero se le otorgó una patente por la invención de esta actividad en 1998. Este miércoles 24 de abril, el Tribunal Registral Administrativo anuló dicha patente. Foto: Diana Méndez.
Desde hace dos décadas hay una disputa legal entre el canadiense Darren Hreniuk y empresas turísticas por el uso del canopy en el país, dado que al extranjero se le otorgó una patente por la invención de esta actividad en 1998. Este miércoles 24 de abril, el Tribunal Registral Administrativo anuló dicha patente. Foto: Diana Méndez.

El Tribunal Registral Administrativo anuló, este 24 de abril, la patente de canopy que había sido otorgada al canadiense Darren Hreniuk, la cual le permitía cobrar a cualquier empresa por el uso de esta actividad turística.

Hreniuk recibió la patente de invención en octubre de 1998 de parte del Registro de la Propiedad Industrial.

Desde entonces, el canadiense y operadores turísticos entraron en una disputa legal sobre el derecho de uso de dicha actividad.

La Cámara Nacional de Turismo (Canatur) informo, este jueves 25 de abril, de que el voto 0640-2018 confirma la tesis de los empresarios, al indicar que la patente nunca debió concederse por falta de novedad.

“La patente Sistema de transporte forestal elevado con propulsión de la gravedad, utilizando arnés y poleas por una línea horizontal simple, no podía otorgarse por falta de novedad y porque el informe técnico emitido no lo recomendó”, se argumenta en la resolución del Tribunal Registral.

El fallo también da por agotada la vía administrativa en la disputa por este caso, la cual se ha extendido por dos décadas.

“Los agremiados no deberán pagar suma alguna por el uso del canopy por cuanto Darren Hreniuk no es titular de ningún derecho y cualquier persona puede usar el sistema, por lo que aquel agremiado que hubiese negociado o le haya pagado algún monto, podrá pedir su devolución judicial”, afirmó Sergio Artavia, abogado de Canatur.

Sin embargo, Jorge Mario Marín, abogado de Hreniuk, rechazó los argumentos de Canatur, pues una sentencia de la Sala I ratificó la patente al canadiense en el 2017, luego de haberse anulado en una primera ocasión en el 2004.

“Tras una resolución de casación como esta no hay marcha atrás. Se trata de una sentencia en firme, inapelable y cualquier gestión en este sentido sería una clara violación al principio de la seguridad jurídica en materia de propiedad intelectual”, argumentó Marín.

El jurista instó a a todos los operarios de Canopy a "entrar en razón" y negociar con Hreniuk, como titular de la patente, para regularizar su situación y seguir operando sin problemas.

Sin embargo, Rodrigo Valverde, presidente de la Asociación de Operadores de Aventura, aseguró que sabían que la patente era improcedente desde el inicio de la disputa legal.

“Es una excelente noticia para un sector de la industria turística que, en su mayoría, son pequeñas empresas y que generan más de 3.500 empleos directos y que, en algún momento, se vieron amenazadas por esta situación”, sostuvo Valverde.

La resolución del Tribunal Registral argumenta que la patente sobre el canopy “pasó al dominio público desde el 20 de octubre de 2010”.