Marvin Barquero. 20 marzo

Intel Costa Rica intenta afianzarse dentro de la cadena de valor de esa corporación global mediante la exportación de conocimiento, cuatro años después de anunciar el traslado a Asia de su proceso de manufactura, y cuando la reciente noticia de algunos despidos en la empresa traía, de nuevo, incertidumbre sobre su estabilidad en el país.

La operación en Costa Rica pasó de la manufactura a la validación de los componentes y plataformas (rendimiento de los componentes en conjunto), requisito previo para autorizar su producción masiva, y más allá de esto, a la propuesta de nuevas generaciones de productos basados en los actuales, con la incorporación de las sugerencias de los clientes.

Así lo recordó Timothy Scott Hall, Gerente de Asuntos Gubernamentales y Relaciones Públicas de Intel Costa Rica.

La Corporación Intel realiza en Costa Rica la validación de componentes, propuestas de renovación de productos (nuevas generaciones) y otras tareas, con ingenieros costarricenses de varias especialidades. Foto cortesía de Intel
La Corporación Intel realiza en Costa Rica la validación de componentes, propuestas de renovación de productos (nuevas generaciones) y otras tareas, con ingenieros costarricenses de varias especialidades. Foto cortesía de Intel

"Es una operación que tiene una condición muy sana, es una operación diversa con una preponderancia en equipos de ingeniería. Esa es la condición de hoy en día de Intel Costa Rica, es una operación muy, muy sana, muy diversa con diferentes unidades de negocios que reportan a diferentes tomadores de decisiones", declaró el vocero en Costa Rica.

Para realizar la tarea asignada dentro de la cadena de valor global, la operación en nuestro país acude a ingenieros en varias especialidades: electromecánica, computación, mecatrónica, industriales y otros. El contacto con 11 universidades permite a la empresa contar con este personal altamente especializado, manifestó Scott.

Intel mantiene en Costa Rica un megalaboratorio que trabaja en diferentes áreas y un Centro de Servicios Globales, luego de que en abril del 2014 anunció la salida de la parte de manufactura de Costa Rica con destino a Vietnam y Malasia.

La empresa llegó a tener unos 2.700 trabajadores en Costa Rica y la previsión en aquel momento era quedarse con 1.200 personas. Hoy son 2.100 los empleados en nuestro país, resaltó Scott.

Paso importante

Para Scott, el paso de la manufactura al megalaboratorio es muy importante no solo dentro de la cadena de valor global de la Corporación sino para Costa Rica en general. Recordó que un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) concluyó que hubo un aumento de 2,5 veces el valor agregado de la operación en nuestro país con ese ajuste.

¿Qué se incluye en el ajuste? Antes de ordenar la producción masiva de un componente para computador, ya sea personal, empresarial o en el equipo para un automóvil autónomo, Intel realiza pruebas de evaluación y desempeño del producto.

Solo ocho laboratorios a escala global realizan esa delicada tarea y el de Costa Rica es el más grande del mundo.

Se realiza en equipos que antes del 2014, cuando en abril la compañía se llevó desde aquí a Asia la parte de manufactura, no estaban en Costa Rica. Así que una notable cantidad de productos no se producen masivamente sin antes pasar por el radar de especialistas costarricenses y de otros países, ingenieros en varias especialidades, que están conectados globalmente. Tienen relación permanente con los ingenieros de Irlanda, Malasia, Estados Unidos (Austin, Texas, Santa Clara, California) o Israel.

Así lo expresaron ingenieros del megalaboratorio de Intel, al cual tuvo acceso La Nación luego de consultar acerca del futuro de la operación en Costa Rica tras los despidos de finales de febrero pasado.

"Yo le puedo explicar qué pasa en la operación, pero es mejor que usted lo vea y se lo expliquen los ingenieros", dijo Scott durante una visita a la compañía. Así que permitió el acceso, sin compañía del fotógrafo por las prohibiciones a grabar equipos y productos, a algunas partes del megalaboratorio, instalado en la planta donde se hacía la manufactura.

En una de las áreas del magalaboratorio, por ejemplo, se hacen propuestas de cómo mejorar en rendimiento, capacidad, memoria y otros aspectos (algunos solicitados por los clientes) los actuales productos de Intel, para lanzar al mercado una nueva generación de ellos. Esto incluye videojuegos, computadoras y otros, de acuerdo con el ingeniero Luis Rosales.

Entrevista

Timothy Scott Hall: "La operación en Costa Rica tiene una condición muy sana"

– Luego del ruido por salida de personal de Intel, ¿cuál es la situación de la operación en Costa Rica?

– Es una operación que tiene una condición muy sana, es una operación diversa con una preponderancia en equipos de ingeniería.

Timothy Scott Hall, gerente de Asuntos Gubernamentales y Relaciones Públicas de Intel Costa Rica. Foto Jeffrey Zamora
Timothy Scott Hall, gerente de Asuntos Gubernamentales y Relaciones Públicas de Intel Costa Rica. Foto Jeffrey Zamora

– ¿Qué significa una operación sana?

– Una operación sana es la que en este momento opera con excelencia operacional y busca posicionarse como un activo de valor para la Corporación Intel. Esa es la traducción de sana, una operación que tiene cerca de 2.100 colaboradores y colaboradoras, donde el 99,9% de ellos son costarricenses y donde al menos tenemos 60 que tienen 20 años de trabajar para Intel.

– ¿Costa Rica estaba preparada para asumir el cambio dentro de la cadena global de valor que es Intel?

–Es una transformación, una historia interesante y que está contada en un estudio realizado por la OIT (Organización Internacional de Trabajo). Cuando se da la decisión del traslado de la fábrica de ensamble y prueba hay varas opciones, una es simplemente dejar que eso suceda y la otra es aprovechar los activos que han sido reconocidos incluso a nivel corporativo para decir: aquí estamos. ¿Por qué no prueba con nosotros en esta nueva era, para ver si podemos demostrar valor? Y a eso se debió.

– ¿Costa Rica, en general, se preparó para ese cambio?

– Hay oportunidades y en esto es, obviamente, Intel dentro de todo un ecosistema porque hay otros ecosistemas en Costa Rica que están demandando lo mismo. Cuando uno analiza el último informe del Estado de la Educación, que es del 2016, dice que del total de los títulos otorgados solo un 6% es en las áreas de ingenierías. Eso debería llamar la atención porque la cuarta revolución industrial lo que necesita son personas capacitadas en áreas de ingeniería, ciencia, tecnología y matemáticas.

– ¿El paso de Intel Costa Rica es hacia arriba en esa cadena global de valor que es la compañía? ¿Cuántas gradas subimos?

– No sé si se puede medir en gradas. Sí hubo un paso importante en la cadena global de valor y este mismo estudio de la OIT indica que nosotros subimos un 2,5 veces el valor agregado que dábamos al país.

– ¿Hay más gradas para subir?

– Sí, por supuesto. Si lo vemos en el ciclo de vida del producto serían eslabones que tenemos que movernos hacia la izquierda, porque el ciclo de vida del producto se inicia desde la idea y termina en la comercialización del producto. Sería la idea, la investigación y el desarrollo, la validación y la prueba; está la manufactura de alto volumen y la comercialización y la venta. Cada vez que usted se mueve a la izquierda está generando un mayor valor agregado.

– ¿La operación en Costa Rica está en permanente ajuste?

– Está en permanente ajuste, porque la Corporación Intel está en permanente ajuste. Nosotros ya lo hemos dicho, pasamos de ser una corporación centrada en la PC a una corporación centrada en los datos.

– Entonces, ¿uno puede decir que en Costa Rica (Intel) se mantendrá durante mucho tiempo?

– Eso es algo que yo no puedo asegurar porque hay muchas condiciones alrededor de la operación de una compañía y hay algunas que están dentro de nuestro círculo de control y otras no.