Krissia Chacón. 18 junio, 2016

San José

“Crear un videojuego no es un juego”, asegura Claudio Pinto, fundador de Fair Play Labs, una de las empresas gamers (sector de los videojuegos) más grandes de Costa Rica.

Precisamente, en el país la industria va más allá de ser un pasatiempo. Entre consolas, controles, passwords , aventuras, bonus y retos, los desarrolladores de videojuegos salieron a ganar mercado en las grandes ligas como lo son Xbox y Sony.

A la fecha, son 19 las empresas mapeadas por la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) que figuran como motores que encienden esta industria.

Se trata de Fair Play Labs, Green Lava Studios, Canu Arts, Happy Dog Games, Trudev Studio, Headless Chicken Games, Frame3 Studio, AMS Games, Sunna Entertainment, Ceiba S&A, Psiontech, U Creativa/Dev Lab, Moga Interactive, Tree Interactive, Atse Virtual World, Parallel World, Atomik Monsters, Juego Ditso y Yuan Works.

El sector gamer del país se enfoca en el mercado extranjero, pues el nacional es reducido.

Así lo demuestran los datos del Mapeo Sectorial de Tecnologías Digitales 2014 realizado por la Cámara de Tecnologías de Información (Camtic), entre un total de 219 empresas.

La investigación arrojó que el 12% de las firmas que participaron de este estudio (afiliadas y no afiliadas a la Cámara) se identifican como parte del subsector multimedia digital y el 25,9% son de videojuegos y animación.

Además, el 43% que dice producir videojuegos, exporta.

(Video) Conozca cómo es el mundo gamer de Fair Play Labs

Dentro de ese porcentaje, el 55% de los que se dedican a la animación 3D también colocan sus servicios en el extranjero, lo mismo sucede con el 25,3% que se dedica a la animación en 2D.

El 43% de las que producen animación gráfica, también tiene presencia en otros países.

Es un sector que sabe combinar el desarrollo de software y el arte, una mezcla que resulta en productos de alta calidad.

“Los videojuegos no se ven como cosa seria. A los que trabajamos en esto se nos ve como que no tenemos un verdadero trabajo, pero detrás de cada juego hay inversión y trabajo sofisticado”, acotó José Pablo Monge, fundador de Headless Chicken Games.

Claudio Pinto, señaló que han logrado llegar a mercados como el de Estados Unidos, Europa y Medio Oriente gracias a la creatividad y el trabajo de alto nivel que los diferencia de otras potencias como China o India, quienes producen más y a costos más bajos.

“No queremos hacer una maquila de videojuegos”, aseveró.

infografia
‘Goliats’ del entretenimiento. La experiencia que registran estas empresas costarricenses les ha abierto las puertas con las grandes compañías que son referentes en el mundo gamer .

Fair Play Labs publicó el año pasado el videojuego Color Guardians en las consolas PlayStation 4 y PlayStation Vita. El potencial de este videojuego es grande, ya que también entrará al mercado japonés para Play Station Network y Xbox One.

CanuArts es otra compañía que vuela alto con su videojuego Lithium: Inmate 39 el cual será lanzado en setiembre próximo para PlayStation 4 y que tendrá un capítulo de realidad virtual.

Los jugadores costarricenses no temen a explorar con nuevas tecnologías, como es el caso de la realidad virtual, uno de los avances más significativos que se ha desarrollado en el último año.

Es el caso de Headless Chicken Games, primera empresa en Latinoamérica en desarrollar videojuegos de realidad virtual para Play Station.

La mezcla de habilidades es clave para entrar en el mundo del videojuego.

Entidades como Procomer y el Ministerio de Cultura ven el potencial de esta industria y por medio de ferias internacionales y programas de apoyo, pretenden fortalecer esta industria.

Caminos para llegar al juego. Es un equipo compuesto por trillizos que desde adolescentes están sumergidos en el mundo de las consolas, animaciones, diseño gráfico y programación.

Se trata de los hermanos Alberto, Felipe y Andrés Cartín de 32 años, quienes lideran la empresa Tree Interactive.

Ellos se comenzaron a relacionar con el mundo gamer desde sus propias habilidades.

Felipe se sintió atraído por el dibujo, Andrés por la arquitectura de la programación y Alberto se enfocó en el diseño.

El Museo de los Niños realiza eventos para los aficionados a los videojuegos. | LUIS NAVARRO
El Museo de los Niños realiza eventos para los aficionados a los videojuegos. | LUIS NAVARRO

La mezcla de habilidades desembocó en una compañía que ofrece servicios, tanto en el ámbito nacional como internacional, en efectos de sonido, arte, conceptualización, desarrollo de juegos y aplicaciones.

Para ingresar a la industria de los videojuegos se puede hacer por dos vías: arte o software .

Un ejemplo es la Escuela de Animación Digital de la Universidad Veritas, la cual tiene más de 10 años de existencia.

Jina González, directora de Mercadeo y Admisiones de la Universidad Veritas, afirmó que desde el 2009 hasta la actualidad se ha incrementado el número de estudiantes, pues la cifra pasó de 170 a aproximadamente 370 alumnos que están vinculados con esta carrera.

Desde el punto de vista de la arquitectura de programación hay carreras afines que son impartidas en la Universidad de Costa Rica (UCR) y en el Tecnológico de Costa Rica.

¿Le parece extraño que una persona gane por estar sumergido en los videojuegos?

En el caso de los hermanos Cartín, además de sus logros empresariales, los tres participan activamente con entidades gubernamentales para incentivar el desarrollo de videojuegos en Costa Rica.