1 diciembre, 2014
Trabajadores ordenan paquetes en un almacén JD.com en Beijing. El comercio electrónico de China es ya más grande que en los Estados Unidos; pero el país lucha con la entrega, en gran parte debido a décadas de falta de inversión en logística interior. | GILLES SABRIE/THE NEW YORK TIMES
Trabajadores ordenan paquetes en un almacén JD.com en Beijing. El comercio electrónico de China es ya más grande que en los Estados Unidos; pero el país lucha con la entrega, en gran parte debido a décadas de falta de inversión en logística interior. | GILLES SABRIE/THE NEW YORK TIMES

Hangzhou, China. Fue el mayor día de compras del año en China, y los descuentos eran significativos. Pero Jiang Shan esperó para comprar lo deseado.

El 11 de noviembre, decenas de millones de chinos como Jiang compraron más de $9.000 millones en productos en línea en el Día de los Solteros, la fiesta de facto del comercio electrónico en China y el evento de compras por Internet más grande del mundo. Las compras fueron una cosa. La entrega, otra.

Jiang, que es dueña de una panadería en la ciudad de Urumqi, gastó $325 en un purificador de agua y utensilios de cocina y habría gastado más, dijo, si confiara en que las compras llegarían rápidamente.

China ha contraído el virus del comercio electrónico. Un sector minorista subdesarrollado y una floreciente red de comerciantes en línea que ofrecen enormes selecciones a precios bajos ha llevado a los chinos a mirar hacia Internet primero para comprar todo, desde zapatos hasta papel de baño.

El mercado del comercio electrónico chino ya es más grande que el de Estados Unidos y se proyecta que para 2020 sea del tamaño de los mercados estadounidense, británico, alemán, japonés y francés combinados, según KPMG.

Pero el país pasa apuros con la entrega, en gran medida debido a décadas de subinversión en la infraestructura de logística hacia el interior del país y una regulación local ineficiente.

Los productos tardan en llegar a las provincias, y el daño es un problema persistente.

“Imagine tener 30 equipos de la NBA pero solo unos cuantos gimnasios de bachillerato en los cuales puedan jugar; así era la infraestructura de la logística de China cuando despegó el comercio electrónico”, dijo Shen Haoyu, director ejecutivo de JD.com, un sitio web que enlaza a empresas con consumidores.

Las entregas dentro de China son tan ineficientes que el país gastó 18% de su produción en logística en 2013, 6,5% más que el promedio mundial, dijo Fox Chu, director de infraestructura y transporte en el Asia-Pacífico de la firma Accenture.

“Enviar productos de Fujian a Pekín puede ser más costoso que enviar algo de Pekín a California”, dijo.

Tanto Alibaba, la principal compañía de comercio electrónico de China, como JD.com, su rival más pequeño, han intentado hacer las cosas más eficientes.

Alibaba ha prometido invertir $16,3 millones en una iniciativa para vincular a compañías que entregan sus envíos. La idea es usar los datos de consumo y envío de Alibaba para anticipar mejor los pedidos y hacer más eficientes las entregas.

JD.com, por otra parte, está construyendo sus propios almacenes y distribuyendo sus propios productos.

Como con la mayoría de las cosas en China, el estado de la logística puede desglosarse según la geografía y la riqueza. En las ciudades más grandes y más ricas en la costa oriental del país, casi todo puede entregarse el mismo día.

Parte del plan de Alibaba es establecer almacenes en cuellos de botella críticos para ayudar a acelerar las entregas.

La compañía compartirá el espacio de almacén con socios de logística como YTO Express, una compañía de entregas privada.

YTO se volvió enorme por la entrega de los productos ordenados en los sitios de comercio electrónico de Alibaba. El año pasado, apenas 13 años después de su fundación, los 130,000 empleados de YTO entregaron 1,500 millones de pedidos en toda China.

Este año, por primera vez, Alibaba esperaba rastrear la ubicación de cada artículo ordenado durante el Día de los Solteros.