Carlos Cordero. 17 abril
“Hay una serie de recomendaciones que se pueden implementar. Ya se han hecho muchos diagnósticos y se tiene claro cuáles son los desafíos que hay en innovación
“Hay una serie de recomendaciones que se pueden implementar. Ya se han hecho muchos diagnósticos y se tiene claro cuáles son los desafíos que hay en innovación", dijo Flora Montealegre, delegada ejecutiva de Crusa. Foto: José Cordero

La coordinación de instituciones para impulsar la innovación es una de las condiciones mínimas que Costa Rica debería cumplir en su proceso de adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

“El país se comprometió a cumplir las condiciones para la adhesión a la OCDE. Es un gran incentivo”, dijo Flora Montealegre, delegada ejecutiva de la Fundación Costa Rica - Estados Unidos para la Cooperación (Crusa).

Desde hace varias décadas se insiste en el estancamiento en ambos campos y, en el 2008, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizó dos estudios del Sistema Nacional de Innovación que identificaron importantes debilidades.

Diez años después, la OCDE halló los mismos problemas: ausencia de estrategia; dispersión y tamaño reducido de los programas; baja articulación de los actores del sistema; baja calidad de las investigaciones e información inadecuada.

¿Tenemos una cultura de innovación?

“En todos los países hay inherente una cultura de innovación. Se debe trabajar en el capital humano, a través de los servicios de calidad en educación y salud.

“En el caso de los empresarios, la necesidad de innovar la determina la competencia. En una economía abierta como la de Costa Rica, el empresario siente la presión por la innovación.

“La Cuarta Revolución Industrial y las tendencias del cambio climático también demandan procesos de innovación. Ya no podemos seguir produciendo como antes.

“Hay que innovar en el proceso, en productos y en el modelo de negocio”.

¿Estamos estancados o no hacemos suficientes esfuerzos para registrar patentes, marcas o diseños?

“Es un poco de las dos razones. Hay diferentes tipos de innovación: dentro de la empresa o para introducir un producto o servicio en un mercado local, nacional, regional o internacional. Dependiendo de estos niveles, importa la propiedad intelectual.

“Para producir ese tipo de innovación hay que tener una comunidad científica, de investigación, importante que colabore con las empresas. Hay que incentivar –y esta es una de las grandes debilidades– la articulación de las universidades y las empresas.

“Hay otros factores, como la fortaleza y capacidad de los organismos locales de protección de propiedad intelectual, que no tienen presupuestos.

“Y está la limitación en la inversión en ciencia y tecnología, del 0,5% del producto interno bruto (PIB), lejos del promedio latinoamericano (1,5%) o de la OCDE (2%).

¿Por qué la falta de avance detectado en los informes del BID y de la OCDE?

“Eso nos debe hacer reflexionar fuertemente. El Gobierno debe plantearse que en 10 años (2028) no se obtenga el mismo resultado.

“Ya se han hecho muchos diagnósticos y se tiene claros cuáles son los desafíos y las recomendaciones.

“El Gobierno debe encargar a un grupo de trabajo para ver cómo se ejecutan. Una de las recomendaciones de la OCDE es que la innovación sea parte de la agenda de productividad del país. De alguna manera, se está haciendo, como con la iniciativa de descarbonización.

“La Estrategia Siglo XXI fue un esfuerzo importante. No hay que reinventar la rueda para crear una estrategia.

“El Gobierno debe, como mínimo, crear un marco de estabilidad y de incentivos para la innovación, lo que exige tener claridad sobre adónde ir, cuáles sectores son prioritarios y cómo se instrumentaliza.

“En Costa Rica, el entramado institucional para la innovación está disperso…”

Disperso y débil.

“Y con baja articulación. Si se toma el sector de comercio exterior, tenemos buena articulación entre tres instituciones: Ministerio de Comercio Exterior, Promotora de Comercio Exterior y Cinde.

“¿Cuáles otras instituciones deberían tener un papel más importante? El Ministerio de Agricultura. En este sector, la revolución tecnológica es devastadora a nivel global.

“En eso deberían estar el Ministerio, las universidades y los centros de investigación. También el Ministerio de Salud.

¿Hemos avanzado en cumplir las condiciones para la integración a la OCDE?

“No podemos decir hasta qué punto se ha avanzado. Hemos participado en algunas discusiones entre ministerios de Ciencia, Comercio Exterior y de Coordinación con el sector privado sobre cómo mejorar la articulación.

“Hay un avance con la estrategia de transformación digital que presentó el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones, que, claramente, es parte de una política de innovación y se trabaja en una propuesta, para lo cual se analiza lo recomendado por la OCDE.

“Se analizan las opciones para mejorar la articulación: una agencia o una oficina en un ministerio o en otra entidad.