Marvin Barquero. 23 julio
Los terrenos en la parte alta de Cartago estaban así, en marzo del 2019. Los agricultores y funcionarios regionales del Gobierno calcularon hasta en 50% las pérdidas en papa, cebolla y otros cultivos, por el déficit de lluvias. Foto: Rafael Pacheco
Los terrenos en la parte alta de Cartago estaban así, en marzo del 2019. Los agricultores y funcionarios regionales del Gobierno calcularon hasta en 50% las pérdidas en papa, cebolla y otros cultivos, por el déficit de lluvias. Foto: Rafael Pacheco

Un déficit de hasta 75% en las lluvias, medido a abril de este año, llevó al Gobierno a emitir un decreto de emergencia hídrica, el cual incluye todos los cantones de la provincia de Guanacaste, así como a algunos de Puntarenas, Alajuela, Cartago y San José.

El decreto de emergencia, firmado este martes 23 de julio, facilitará la definición de un plan de acción y el aporte de recursos por parte de otras entidades para su ejecución, con acciones y obras necesarias para la atención, rehabilitación, habilitación y reposición de la infraestructura de uso agropecuario, agricultura y ganadería dañadas que se ubiquen en zona de cobertura de la declaratoria, explicó el Poder Ejecutivo.

En un comunicado, el Gobierno añadió que la emergencia incluye a todos los cantones de Guanacaste, además de Coto Brus, Esparza y el cantón central de Puntarenas; Upala, Los Chiles, Guatuso, y San Carlos de Alajuela; así como los cantones Central y Oreamuno de Cartago, y Puriscal, en la provincia de San José.

La declaratoria de emergencia se sustenta en un déficit de lluvias a abril pasado del 60% en Cartago, en las regiones del Pacífico Central y Norte de entre 50% y 75%, en la región Pacífico Sur de 10 a 20% y en la Zona Norte de entre 15 y 20%, de acuerdo con las mediciones del Instituto Meteorológico Nacional (IMN).

Además, con datos a noviembre del año pasado, se determinó que el déficit en las precipitaciones fue del 75% en Cartago, 47% en el Pacífico Norte, 30% a 48% en el Pacífico Central y 10% en el Pacífico Sur.

El plan será coordinado entre la Comisión Nacional de Emergencia (CNE) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). Pero con la declaratoria de emergencia se permite que otras instituciones hagan aportes económicos y de otro tipo para atender la situación.

Esta medida se presenta en un contexto en el cual la producción agropecuaria nacional lleva nueve meses de comportamiento por debajo de cero, con lo cual ya está en un periodo de recesión, de acuerdo con los datos medidos por el Banco Central.

Según el Índice Mensual de Actividad Agropecuaria (IMAE), el mayor golpe lo están sufriendo sectores dedicados a la exportación, entre ellos banano, piña, café y otros, pero también está en apuros el sector dedicado a la producción interna.

En marzo pasado, por ejemplo, funcionarios regionales del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y productores coincidieron en que la sequía causó pérdidas hasta del 75% del rendimiento esperado en cultivos como papa, cebolla, zanahoria y frijoles.

El decreto fue firmado durante un acto en el asentamiento Agrolajas, Las Juntas de Abangares, paralelo al anuncio de inversión en obras de infraestructura de riego con presencia del presidente Carlos Alvarado, el ministro del MAG, Renato Alvarado, junto con el presidente ejecutivo de la CNE, Alexander Solís.

Según el ministro Alvarado, el impacto de la baja en las lluvias es fuerte en la producción agropecuaria. “Requerimos el decreto de emergencia para atender las necesidades de las familias productoras, de manera que logremos recuperar sus niveles de producción. Estos fenómenos están siendo cada vez más recurrentes y la actividad agropecuaria tiene que ajustar prácticas para mitigar estos efectos. Sobre esto es que estamos trabajando”, declaró el jerarca en el comunicado.