Por: Mercedes Agüero 29 marzo, 2016

En Nandayure, la Clínica del Seguro Social atiende de 7 a 3 p. m. A partir de esa hora, cualquier emergencia debe ser trasladada hasta el Hospital de La Anexión de Nicoya, ubicado a 34,7 kilómetros de Nandayure.

Vea aquí detalle de las promesas - Especial de Data La Nación.

Es por esto que una de las tareas del alcalde electo, Giovanni Jiménez, es realizar gestiones ante la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para que amplíe el horario de atención hasta las 12 medianoche.

“En el centro del cantón tenemos más de 12.000 personas que, después de las 3:00 p. m., quedan sin un centro de salud a dónde acudir y los vecinos de poblados más lejanos deben recorrer 70 kilómetros para llegar a un hospital”, detalló Jiménez.

La Caja informó de que si bien no existe una solicitud formal en el caso de Nandayure, “la Gerencia Médica está en la mayor disposición de analizar la ampliación de horarios, siempre y cuando los estudios determinen que es necesario”.

Al igual que en Nandayure, en 13 municipios más del área rural, las gestiones con otras instituciones del Estado para resolver problemas específicos consumirán parte del trabajo de los nuevos alcaldes. La lista la completan Tarrazú, San Mateo, Atenas, Guatuso, Jiménez, Nicoya, Bagaces, La Cruz, Hojancha, Buenos Aires, Quepos, Corredores y Pococí. Estas propuestas están presentes en tres de cada 10 cantones rurales.

Así lo consignaron los futuros jerarcas ante una consulta de La Nación en la cual se les pidió mencionar tres prioridades para su primer año de funciones. Las gestiones o lobby interinstitucional consiste en mandar solicitudes de ayuda, reunirse con presidentes ejecutivos, ministros, diputados o funcionarios de otras entidades del Estado para dar respuesta pronta a necesidades que las alcaldías no pueden atender por sí mismas.

Por ejemplo, Carlos Viales, alcalde de Corredores, en conjunto con la Federación de Municipalidades de la Zona Sur, tocará las puertas al Gobierno Central en busca de alternativas para el sector palmero, que está en crisis.

“La economía de este cantón depende en 80% del agro y la palma . Tenemos que buscar una solución para darle respiro al agricultor porque el precio de la palma bajó ”, comentó Viales.

Otras propuestas implican coordinar proyectos con el Ministerio de Educación Pública, el Instituto Nacional de las Mujeres, Acueductos y Alcantarillados y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, entre otros.

En Buenos Aires de Puntarenas, el alcalde electo José Bernardino Rojas tiene la misión de buscar recursos para construir la ciudad judicial (morgue) en ese cantón y asegura que en un año deben tener listos los planos y el plan maestro. “Como todo gobierno local, si no buscamos los recursos, no se ejecutan ciertas obras”, aseguró Rojas.

Por el contrario, la coordinación con otros entes será tarea solo tres cantones urbanos: Alajuelita, Garabito y Santa Ana.

En Garabito, las gestiones del próximo alcalde, Tobías Murillo, estarán encaminadas a atender el déficit de vivienda en el cantón. “Vamos a concientizar a las personas de las instituciones encargadas para que vengan a desarrollar proyectos. Mi meta es que se puedan construir unas 400 casas el primer año”, contó Murillo. El municipio ya tiene terrenos para algunos de estos desarrollos.

La seguridad es otro asunto que marca diferencias entre los municipios. Mientras diez cantones urbanos proponen crear o fortalecer la policía municipal, programas preventivos de seguridad o instalar cámaras de vigilancia; en la zona rural, solo Quepos tiene planes en ese sentido.