15 junio, 2016
La revisión de más de 500 estudios médicos no encontró vínculo entre el café y 20 tipos de cáncer.
La revisión de más de 500 estudios médicos no encontró vínculo entre el café y 20 tipos de cáncer.

Esto sí que es una muy buena noticia para los amantes del café: no existe evidencia científica de que esta bebida cause cáncer en los seres humanos.

Una revisión de más de 500 estudios médicos y epidemiológicos –realizada por 23 científicos de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS)– no encontró vínculo entre el café y los tumores de seno, páncreas, próstata y otros 20 tipos de cáncer. Incluso, podría ser que su consumo más bien proteja ligeramente contra tumores en el hígado y el endometrio.

Estos resultados fueron publicados este miércoles en la revista médica The Lancet Oncology.

El café en cualquiera de sus tipos y formas de preparación se encuentra ahora en el grupo 3 de la IARC, donde se encuentran las sustancias "no clasificables como cancerígenas para los humanos".

Esta es una reevaluación del café. En 1991 esta bebida fue ubicada dentro de la categoría 2B, "posiblemente cancerígena para los humanos", pues algunos estudios sugerían que había posibilidad de que su consumo contribuyera en el desarrollo de cáncer de vejiga.

Sin embargo, la IARC decidió reevaluarla ante la gran cantidad de estudios epidemiológicos que se han realizado en los últimos 25 años sobre este tema, y no encontró vínculo entre la ingesta de esta bebida en cualquiera de sus formas y los tumores.

La temperatura de una bebida debe ser menor a los 65 °C, o si usted nota que le quema más de lo que pueda tolerar, espere un poco a que enfríe.
La temperatura de una bebida debe ser menor a los 65 °C, o si usted nota que le quema más de lo que pueda tolerar, espere un poco a que enfríe.

Rolando Herrero, médico costarricense que trabaja en el IARC, destacó la importancia de revisar las evidencias.

"La posibilidad de cáncer ya no existe, se probó que no era así. El tipo de preparación del café no influye, tampoco el tipo de grano o la cantidad que usted tome", aseguró Herrero, quien no fue parte de los 23 especialistas que analizaron el tema, pero conoce el trabajo.

A pesar de los hallazgos, la OMS aclara que esta recalificación tampoco significa que la sustancia sea completamente segura.

"Estar en el grupo 3 no significa que se haya probado que la sustancia sea segura. Significa que la evidencia científica recopilada hasta el momento no es suficiente para concluir si causa cáncer. En este caso sí se pudo comprobar que el café no está vinculado con 20 tipos de cáncer del todo, incluso se ha visto que su consumo podría reducir ligeramente el riesgo de cáncer de hígado y endometrio. La posible evidencia con el cáncer de vejiga se ha vuelto más débil y en este momento no podemos determinar que el tomar café tenga que ver con el desarrollo de tumores en esta zona", aseveró una información preparada por la IARC.

Para Herrero, esto se debe más a un formalismo científico.

"Lo que pasa es que demostrar 100% que algo es cierto en ciencia es mucho más complicado, pero sí podemos decir que no da cáncer. Después de tanta evidencia científica, de tantos estudios, cuesta mucho que llegue uno que diga lo contrario", aseguró el médico tico.

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Cuidado con la temperatura. Aunque con este postulado el café puede parecer una sustancia inofensiva, usted sí debe tener cuidado con la temperatura en que lo toma y este consejo es válido para cualquier bebida.

En la misma investigación, la IARC analizó el impacto de las bebidas muy calientes (a más de 65 °C) y las incluyó dentro de la categoría 2B "posiblemente cancerígenos", pues existe la posibilidad de que estén relacionadas con el cáncer de esófago.

"Lo que sabemos hasta hoy es que el riesgo crece conforme aumenta la temperatura de la bebida, independientemente de la cantidad que se consuma. Debe aclararse que en la mayoría de los países, el café, el té y otras bebidas como el mate usualmente se toman a temperaturas menores", señaló el comunicado de la IARC.

Según los expertos, una taza de café recién hecho tiene una temperatura que oscila entre los 55 °C a 60 °C, aunque hay dispositivos que lo dejan más caliente.

Herrero es de la misma opinión: "Casi siempre, cuando ya usted tiene su café en la taza, la temperatura ya ha bajado del momento en el que hirvió el agua (a 100 °C). Si usted lo chorrea, en el proceso de chorreado ya va perdiendo temperatura, lo mismo pasa en el coffeemaker. Si usted se está tomando un té, también el agua baja de temperatura cuando ya la infusión está completa".

¿Cómo saber cuándo una bebida está muy caliente? No es necesario tener un termómetro en su taza de café o té cada vez que usted la ingiere, basta con fijarse en la reacción de su cuerpo.

"Esto es válido tome lo que usted tome, aunque sea solo agua caliente. Si usted ya siente que le quema la lengua más de lo que usted puede soportar, es muy posible que también le queme el esófago. En ese caso, espere un poco a que baje la temperatura", dijo Herrero.

Posibles ventajas. Diferentes investigaciones relacionadas con el café han sugerido en años anteriores que esta bebida más bien se asocia a una serie de beneficios.

Por ejemplo, un estudio que se extendió durante 10 años en Europa, con más de 34.000 mujeres, señaló que consumir más de una taza de café al día reduce en un 24% el riesgo de un infarto cerebral.

Asimismo, un análisis de la Asociación Europea de Cardiología, en el 2009, indicó que por cada taza de café que se toma al día, el riesgo de diabetes baja un 7%. Las personas que toman de tres a cuatro tazas por día tienen un 25% menos de riesgo de diabetes tipo 2 que quienes ingieren dos tazas por semana.

Tomar una o dos tazas de café al día, de igual manera, reduce el riesgo de enfermedades en el hígado como el cáncer, hepatitis C y cirrosis, destacó un estudio de la Asociación Estadounidense para el Estudio de Enfermedades en el Hígado, publicado en el 2009 en la revista Interscience.