Ivannia Varela. Hace 2 días
Kevin Arana Ríos, tiene ocho años y es vecino de Tres Ríos. El menor sufría una malformación en sus incisivos superiores. Foto: Albert Marín.
Kevin Arana Ríos, tiene ocho años y es vecino de Tres Ríos. El menor sufría una malformación en sus incisivos superiores. Foto: Albert Marín.

Cuando Kevin Arana estaba en el kinder, su mamá notó que no le salían los dientes de adelante. Pensó que era normal porque apenas estaba cambiando su dentadura. ¡Eso es lo que suele creerse!

Sin embargo, pasaron dos años y la situación no mejoró, por lo que Josefa Ríos decidió buscar consejo profesional para analizar el caso de su hijo.

Tras una revisión a profundidad y radiografías, se comprobó que el niño tenía dos dientes de más que no eran visibles y el resto de las piezas estaban “corridas”.

Kevin tiene actualmente ocho años y desde hace uno utiliza un aparato de ortodoncia llamado “cuatro por dos”, que le ha modificado por completo su apariencia. Ya no hay espacios vacíos al frente, los dientes “adicionales” fueron extraídos, y sus piezas anteriores y colmillos están ubicados en el lugar que les corresponde. Ahora luce una linda sonrisa.

“¡Me gusta como me veo!”, dijo el niño durante una cita de control en la Clínica ULACIT, donde se le brinda tratamiento y acude a citas con regularidad.

 Gracias a un tratamiento temprano, Kevin luce hoy una linda sonrisa.. Foto: Albert Marín.
Gracias a un tratamiento temprano, Kevin luce hoy una linda sonrisa.. Foto: Albert Marín.
De 8 a 11 años, ventana de oportunidad

Para la doctora Ana Lilia Dobles, especialista y docente en el Postgrado de Ortodoncia de esta clínica universitaria, la actuación de la mamá de Kevin fue la correcta.

A diferencia de lo que se piensa, la primera visita con el ortodoncista debería ocurrir alrededor de los seis o siete años, para que este profesional pueda estudiar el panorama, prever situaciones futuras y tomar decisiones a tiempo. Según el Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica a este tipo de atención se le conoce como ortodoncia interceptiva.

“Hay muchos problemas de ortodoncia originados simplemente por chuparse el dedo u otros hábitos orales en los niños; hay heredados o por lesiones en la boca que provocan una mala mordida, apiñamiento o espacios entre las piezas dentales. También notamos problemas de crecimiento en maxilar superior o inferior, dientes protuberantes o pérdida tardía o temprana de los dientitos de leche”, explicó Dobles.

Según sea el caso, el tratamiento con aparatos de ortodoncia puede comenzar entre los ocho y 11 años (aún con dentadura mixta: dientes de leche y varios permanentes).

¿Por qué hacer esto antes de que se complete la dentición e incluso salgan las muelas? Dobles sostiene que durante la niñez y la preadolescencia, los huesos de la cara y los relacionados con la mordida están en crecimiento, por lo que son más fáciles de redireccionar o corregir.

Lo mismo sucede con el acomodamiento de algunas piezas dentales dentro de la boca.

Para lograr buenos resultados existen una serie de aparatos correctivos, algunos fijos y otros removibles (se quitan y ponen), que se colocan solo durante algunas horas, especialmente en las noches.

Hyrax expansor, máscara facial, fuerza extraoral, lip bumper, son algunos ejemplos de los aparatos que hay en el mercado, dijo Dobles.

Los conocidos brackets (frenillos) se emplean cuando los dientes se deban mover en conjunto para reparar una mala alineación. “Por lo general, se requieren brackets después de la fase de ortodoncia preventiva para corregir pequeños detalles, pero la duración y la complejidad del caso se reduce considerablemente”, se explica en la página digital guiadentalcostarrica.com,

Las especialistas Sofía Huertas (al centro, abajo) y Ana Lilia Dobles explican a Kevin y a su madre, Josefa Ríos, los resultados logrados hasta el momento con el tratamiento de ortodoncia. Foto: Albert Marín.
Las especialistas Sofía Huertas (al centro, abajo) y Ana Lilia Dobles explican a Kevin y a su madre, Josefa Ríos, los resultados logrados hasta el momento con el tratamiento de ortodoncia. Foto: Albert Marín.
Beneficios

¿Qué beneficios ofrece el iniciar este tipo de tratamiento a temprana edad? Según la especialista, lo principal es que las correcciones se logran con una mayor rapidez (en menos de un año ya se ven resultados) y si se tuviera que continuar más adelante (debido a la severidad del caso o situaciones particulares), la intervención sería menos compleja.

Los costos de los tratamientos también se reducen y además, los niños, a esas edades son muy adaptables, lo que eleva las posibilidades de éxito.

De igual manera, se observan repercusiones positivas en el autoestima de los menores.

Según los especialistas, los cuidados que deben tenerse con estos tratamientos son básicos: buena limpieza dental y de los aparatos; si estos son removibles se debe portar un estuche para guardarlos de manera segura mientras no se estén utilizando. Además, es fundamental cumplir al pie de la letra con las citas de control.

La ortodoncia pediátrica se ofrece en varias clínicas y consultorios del país. En el caso de ULACIT, quienes deseen obtener mayores detalles pueden llamar a los teléfonos: 2523-4063, 2523-4032 y 2523-4085.

Proceso a detalle

A continuación algunas imágenes de cómo evolucionó el caso de Kevin en menos de un año.

Caso del niño Kevin Arana. Fotos cortesía ULACIT
Caso del niño Kevin Arana. Fotos cortesía ULACIT