Empleo en edades previas a jubilación es solo del 53,2%; de los menores del área

Por: Irene Rodríguez 27 septiembre, 2015

Zaida Granados tiene 54 años y dedica su tiempo a aprender computación. Toma cursos con la Asociación Gerontológica Costarricense (Ageco). No trabaja. Hace años dejó de buscar; afirma que no hay oportunidades después de los 50 años.

“Trabajar a esta edad qué va. Cuesta demasiado. Si para los jóvenes con tantos títulos es difícil, imagínese para uno, que es viejo y no tiene títulos”, asegura esta mujer, quien llegó hasta sexto grado de escuela.

No es la única. Para los mayores de 50 años conseguir trabajo es difícil. Y después de los 55 años, la situación empeora.

El Informe Global de Envejecimiento 2015 , elaborado por la organización Global Age Watch , evidenció que en Costa Rica solo el 53,2% de las personas entre 55 y 64 años tiene trabajo. Es una de las cifras más bajas de América Latina, donde el promedio de ocupación en esas edades sobrepasa el 65%,

Son personas que aún no llegan a la edad de pensión ni suman todas las cotizaciones, con lo que llegar a su pensión se dificulta.

“Yo quedé sin trabajo a los 57 años y no hubo forma de encontrar otro trabajo, mi familia tuvo que organizarse para pagar mes a mes contribuciones voluntarias para la pensión, y es por eso que hoy tengo pensión”, comentó Mariano Mora, de 66 años.

Las condiciones son peores para quienes ya están pensionados, pues el alcance de trabajo para quienes quieren seguir laborando es de menos del 30%. Esto lleva a que la pobreza en los ticos mayores de 60 años sea de 14,6%.

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Acción. Marta Zamora, directora de Seguridad Social del Ministerio de Trabajo, asegura que se tienen varias acciones para apoyar el empleo a partir de los 50 años.

Dentro de estas acciones está una bolsa de empleo, apoyo para lograr emprendurismo y sensiblización a las empresas para que contraten a personas mayores.

Con quienes aún no llegan a la edad de la pensión, Zamora asegura que hay varios problemas.

“Las necesidades del mercado laboral hoy exigen más precisión, buena vista, idioma, conocimientos en cómputo. Muchos estaban ya ‘grandecitos’ cuando se vino la avalancha de la tecnología y eso los deja en desventaja”, aseguró Zamora.

“El emprendedurismo no es tan fácil. No basta con una idea o un préstamo. Se necesita facilidad en trámites y que la gente esté capacitada. Tenemos que enfocarnos a que la gente se capacite, si no está capacitada, no va a conseguir trabajo”, añadió.

La gerontóloga de Ageco, Isella Corrales, opina igual: “No estamos preparados para la inclusión de empleos. Todavía hay empleadores que creen que los mayores no tienen capacidad, habilidad o ganas de trabajar, y es todo lo contrario. La trayectoria de vida y la experiencia pueden dar mucho a las empresas, pero pocas lo toman en cuenta”.

Pensiones y estudio en crisis. El informe indica que en Costa Rica solo el 55% de las personas en edad de jubilarse tienen pensión.

“Muchas de estas personas trabajaron en labores agrícolas o en el sector informal y nunca cotizaron para pensión. Y con el régimen contributivo hay un problema: si la persona tiene aunque sea un charral a su nombre, aunque no le genere ingreso de ninguna clase, no tiene derecho a una pensión”, afirmó Corrales.

Y si a esto se le añade las pocas oportunidades de estudio, la situación se complica.

“Sí hay espacios. Está Ageco, está la UCR (Universidad de Costa Rica) y la UNED (Universidad Estatal a Distancia), pero la oferta es sobre todo en el Valle Central, la gente de zona rural tiene poco acceso a educarse, y eso está mal”, señaló Laura Moya, abogada pensionada de 69 años.

Zamora concluye que tanto el estudio como el trabajo deberían trabajarse también a nivel de municipalidades, para que las personas de zonas rurales tengan acceso a estas posibilidades.