Irene Rodríguez. 31 julio
En los últimos dos años, el 98% de todos los partos en Costa Rica fueron atendidos en algún tipo de centro de salud y el 94% en instituciones de la seguridad social. Foto con fines ilustrativos, Shutterstock.
En los últimos dos años, el 98% de todos los partos en Costa Rica fueron atendidos en algún tipo de centro de salud y el 94% en instituciones de la seguridad social. Foto con fines ilustrativos, Shutterstock.

La violencia obstétrica fue una realidad para el 58% de las mujeres entre 15 y 49 años que tuvieron un bebé en Costa Rica en los últimos dos años, independientemente de si el parto fue vaginal o mediante cesárea.

Así lo indica la Encuesta Estado de la Mujer, Niñez y Adolescencia (EMNA), que fue presentada la mañana de este miércoles en San José.

¿Cómo se manifestó esta violencia durante los nacimientos? Según las respuestas de las mujeres que tuvieron un hijo en los últimos dos años (el 28% de las encuestadas), al 35% no se le consultó al aplicarle medicamentos o procedimientos, al 19% no le dieron explicaciones comprensibles para ellas, al 12% le gritaron o regañaron, el 10% recibió comentarios despectivos, el 9% no tuvo el apoyo adecuado, el 5% dijo que se les obligó a pujar sin ser necesario y el 2% fue agredida físicamente.

¿Dónde? Aunque la gran mayoría fueron atendidas en centros públicos, los hospitales y clínicas privadas no salieron exentos: el 4% se dieron en este tipo de lugares.

“Las cifras de violencia obstétrica no se incorporan al cuestionario internacional (que se hace en otros países), pero quisimos incorporarlo al nacional para medir lo que sucedía en el país. Es un indicador claro y contundente de que debemos trabajar en este tema. Son muchas mujeres. Y no solo se trata de recibir gritos o maltratos físicos –aunque hubo quienes sí los enfrentaron–, en el momento en el que no informan de algo que se les hará como parte del tratamiento o no se les informa de manera clara, ahí hay violencia obstétrica”, destacó Freddy Vásquez, coordinador del EMNA.

Daniel Salas, ministro de Salud, indicó que esto es algo que debe trabajarse para mejorar la condición de las mujeres y de sus bebés. Y es algo que debe hacerse tanto en hospitales públicos como privados.

Por su parte, Lidieth Carballo, asesora de la Gerencia Médica y coordinadora de la Comisión de Maternidades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), señaló a La Nación que la institución trabaja en este tema todos los días. Dentro de los esfuerzos citó la creación de un modelo de atención al parto con la mujer gestante como centro de este servicio y apoyar el rol de la familia que la acompaña.

“Hasta el momento tenemos más de 1.500 personas capacitadas en dar un servicio más integral donde la mujer y la familia gestante se sientan en condiciones cálidas. Donde ella pueda decidir si tiene a su hijo de pie, de cuclillas o acostada”, explicó Carballo.

La especialista indicó que si las personas no están de acuerdo con el trato pueden denunciarlo ante la contraloría de servicios del propio centro médico donde fueron atendidas.

“Las contralorías de servicio constantemente evalúan cómo se da la atención. Por ejemplo, la última que hizo el Hospital Monseñor Sanabria de Puntarenas arrojó una calificación general de 91,8”, puntualizó la asesora.

En otros datos sobre los nacimientos, la encuesta evidenció que el 98% de todos los partos fue atendido con personal calificado en un lugar adecuado y el 94% en instituciones de la seguridad social.

Además, se supo que el 94% de los bebés recibieron al menos cuatro citas prenatales, lo cual forma parte imprescindible para un buen parto y primeros días de vida.

Esta es la segunda encuesta EMNA, la primera fue en 2011, pero anteriormente se hizo solo con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). En esta oportunidad se trató de una alianza estratégica entre ese organismo internacional, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y el Ministerio de Salud.

Salud sexual y reproductiva

Hay otros datos que llaman la atención dentro del informe, más allá del tema de la violencia obstetricia. Por ejemplo, el 52% de las mujeres no identifica correctamente las formas de prevenir la transmisión del VIH.

Por otra parte, solo el 34,8% de las encuestadas que tuvieron más de una pareja sexual en el último año utilizaron condón en la última relación sexual. El 29,1% dijo no usar ni un solo tipo de anticoncepción.

Esto no necesariamente se debe a falta de voluntad, la encuesta arrojó que el 23,7% de las mujeres solteras y el 13,7% de las casadas no tienen satisfechas sus necesidades de anticoncepción.

La tendencia de maternidad antes de los 18 años se ubica en un 14,7% en el área urbana, pero en las zonas rurales es del 19%.

Niñez y adolescencia

Uno de los datos que más preocupa en la niñez es el de castigo físico. El 49% de los menores de 1 a 14 años ha experimentado cualquier método violento, ya sea castigo físico o psicológico por parte de sus cuidadores. Incluso, el 3% ha recibido castigos físicos severos.

“Esto nos preocupa, especialmente porque se ve más durante los primeros cinco años de vida. Se requiere de mucha educación para ir cambiando esto también”, indicó Gordon Jonathan Lewis, representante de UNICEF.

También se ve que el 6% de los menores de cinco a 11 años trabajan al menos una hora a la semana en actividades remuneradas.

No obstante, también hay buenas noticias: el 89% de los niños tiene un buen desarrollo neuronal y psicomotor.

En cuanto a la adolescencia, se vio que el 29% de las mujeres de esa población ya ha tenido relaciones sexuales. El 38% de ellas no utiliza ningún método anticonceptivo y sus parejas tampoco. Por otra parte, el 13% de las mujeres entre los 15 y los 24 años tiene relaciones sexuales con un hombre 10 o más años mayor.

“Hay datos muy positivos, otros que son oportunidades de mejora. Pero son datos que nos ayudarán a saber cómo está la situación para tomar decisiones”, destacó Pilar Ramos, directora de divulgación del INEC.

Salas señaló que conformará una mesa de trabajo para que los datos no solo queden en el papel y nada más sirvan para comparar con la siguiente encuesta.

¿Cómo se hizo la encuesta?

La encuesta EMNA se realizó entre el 26 de febrero y el 31 de mayo del 2018 y tomó en cuenta a 10.083 hogares de todo el país. Se entrevistaron personalmente y en sus casas a 7.502 mujeres entre los 15 y los 49 años y a 3.971 menores entre los cinco y los 17 años.

“No pueden compararse los datos específicamente entre un EMNA y otro, la metodología anterior tiene unas diferencias, por la cual no son comparables, pero esto nos dará material para comparar con la próxima, que sí tendrá la misma metodología”, afirmó Vásquez.

Unicef lanza esta encuesta a nivel mundial desde la década de 1990. Los datos sirven para tomar decisiones en salud pública, educación y desarrollo.