Irene Rodríguez. 31 enero, 2018
El tumor pesaba 34 kilos, tenía dimensiones de 40 cm x 40 cm x 40 cm y una circunferencia de 1,67 m. Fotografía cortesía del Hospital México.
El tumor pesaba 34 kilos, tenía dimensiones de 40 cm x 40 cm x 40 cm y una circunferencia de 1,67 m. Fotografía cortesía del Hospital México.

Sonia López, de 57 años, tuvo durante los últimos ocho años un tumor benigno en su abdomen. Nunca se lo extirpó anteriormente pues tenía situaciones personales particulares que le impedían incapacitarse posterior a la cirugía.

Sin embargo, en los últimos días esta masa creció hasta tener proporciones gigantescas: 34 kilos de peso, dimensiones de 40 centímetros de ancho, 40 centímetros de largo y 30 centímetros de alto y una circunferencia de 1,67 metros.

(Video) Extirpan tumor gigante de 34 kilos en el Hospital México

"Nosotros vemos tres o cuatro tumores gigantes al año, pero nunca de estas dimensiones. Podríamos decir que es el más grande del que tengamos conocimiento en Mesoamérica. En el libro de Récord Guinness el de mayor peso que se registra es de 30 kilogramos", especificó Pablo Sibaja, cirujano del servicio de Emergencias Quirúrgicas del Hospital México, quien atendió el caso.

Aunque no se tratara de un cáncer, esto ya representaba un riesgo para su salud y había que sacarlo de inmediato. Este lunes, cinco cirujanos participaron de este procedimiento, que tuvo una duración de dos horas y media.

De acuerdo con Sibaja, tumores de estas dimensiones presionan varios órganos circundantes y comprometen el funcionamiento de estos. En el caso de López, esto ponía en riesgo sus intestinos, hígado, diafragma (y con esto su capacidad respiratoria). Además, absorbía su gasto cardíaco, es decir, no tenía suficiente sangre para que el corazón bombeara y esto compromete el funcionamiento de todo el cuerpo.

"Este tumor creció de forma tan desordenada y tan rápida en poco tiempo que había que actuar pronto. Creció de forma abrupta y ocupa cerca del 80% de su abdomen. Este tipo de casos tienen la particularidad de que al crecer tanto difícilmente son malignos, si lo fueran, harían metástasis y, o se tratan para eliminarse o reducirse, o matan al paciente antes de tener la capacidad de crecer tanto", explicó Solís.

A la señora Sonia Lopez le extriparon un tumor 34 kilos el pasado lunes. Ella tiene 57 años y es vecina de Tibás.
A la señora Sonia Lopez le extriparon un tumor 34 kilos el pasado lunes. Ella tiene 57 años y es vecina de Tibás.

López asegura: "Ya estaba muy cansada y sintiéndome muy mal. Ahora la diferencia que siento es del cielo a la Tierra. Yo volví a nacer". Esta vecina de Tibás indica que ya quiere recuperarse para volver a trabajar.

Biología femenina favoreció desarrollo de tumor

Los tumores gigantes en el abdomen son mucho más frecuentes en las mujeres que en los hombres. Sibaja explica que esto se debe a que, biológicamente, el cuerpo de la mujer está diseñado para sostener un peso como este.

"Cuando una mujer está embarazada sostiene unos 12 kilos de peso cuando solo lleva un bebé, pero se han dado casos de tres, cuatro y más bebés. El organismo de la mujer también tiene la capacidad de tener tejidos vasculares suficientes para soportar un desarrollo de una masa tumoral de esas dimensiones. En un hombre eso no pasa, ningún tumor llegaría a crecer tanto porque el cuerpo no está en capacidades de desarrollarlo", apuntó el especialista.

Y agregó: "La ventaja es que el organismo de la mujer, al igual que sucede con el embarazo, no toma mucho tiempo para recuperarse. A los tres meses de dar a luz ustedes ven que la mujer ya se recuperó del todo, es posible que en este caso tome más, pero ella va a recuperarse en poco tiempo".

López asegura que los médicos actuaron rápido para resolver su problema, y, por ello, sabe que con sus cuidados y siguiendo sus indicaciones se recuperará rápidamente.

El procedimiento

López llegó al Hospital México el jueves. Entre jueves y viernes le hicieron varios exámenes, pero muchos de ellos se dificultaron. Por ejemplo, las dimensiones de la masa no permitían realizarle un TAC, examen de rutina al extirpar tumores. Los Rayos X tampoco daban imágenes muy definidas.

Entre sábado y domingo se solicitaron donadores de sangre, pues se sabía que mucha iba a ser la pérdida de este líquido durante la cirugía. El domingo se le hizo un lavado profundo de intestinos y la zona del abdomen.

El lunes ingresó al quirófano en la mañana. El procedimiento, asegura Sibaja, no fue fácil. Se requirieron dos anestesiólogos y tres cirujanos.

Primero dos cirujanos tomaron el tumor y lo levantaron, para que un tercer cirujano pudiera observar dónde estaba el punto de unión con los vasos sanguíneos.

"Un tumor como este no está 'en el aire', está bien adherido a vasos capilares y otros tejidos y hay que tener mucho cuidado para no dañar otro tipo de tejido", expresó Sibaja.

Luego se extrajo el tumor y se acomodaron las visceras en el lugar donde deben ir, pues el tumor las había empujado tanto que no estaban en su sitio.

El procedimiento duró dos horas y media.

¿Irá al Libro de Récord Guinness? No. La paciente prefiere que no sea así y eso se respeta, no se presentará solicitud; pero sí este será recordado como el tumor abdominal de mayores dimensiones extirpado hasta hoy.