Irene Rodríguez. 7 agosto
A las personas confirmadas por nexo epidemiológico no se les hace una prueba diagnóstica. Foto Jeffrey Zamora
A las personas confirmadas por nexo epidemiológico no se les hace una prueba diagnóstica. Foto Jeffrey Zamora

La tarde de este viernes se dio por primera vez un dato en las estadísticas de la covid-19 en Costa Rica: de los 1.011 casos nuevos reportados, 496 fueron confirmados por una prueba diagnóstica, pero 515 fueron producto de la llamada confirmación por nexo epidemiológico.

¿Qué significa? Que si a una persona se le realiza la prueba y da positivo con covid-19 y, días después su pareja, hijo u otra persona que vive bajo el mismo techo comienza con síntomas, 21 días después o menos, ese contacto ya no necesitará un examen diagnóstico, se le considerará positivo por su nexo con un confirmado por laboratorio.

Esta definición solamente aplica si se dan dos condiciones: el confirmado por nexo debe vivir en el mismo techo de un positivo por laboratorio y además debe registrar síntomas.

El ministro de Salud, Daniel Salas, explicó que estas 515 personas fueron diagnosticadas desde el pasado 2 de agosto. De ahora en adelante, los casos por nexo serán informados día a día en el reporte de casos y se darán diferenciados de las personas diagnosticadas por laboratorio.

Este cambio fue anunciado el pasado 24 de julio, con modificaciones en los lineamientos de la atención de la enfermedad.

El diagnóstico por nexo epidemiológico también se utiliza en otras enfermedades, como influenza o virus gastrointestinales, donde si una persona comienza a sentirse mal, es diagnosticada y otra persona de ese hogar registra los mismo síntomas se determina que tiene lo mismo.

¿Por qué se aplica este método?

De acuerdo con explicaciones del ministro, la dinámica de la enfermedad en Costa Rica ha cambiado y los casos sospechosos cada vez son más.

Por esa razón, la alta y creciente demanda de las pruebas diagnósticas para el virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19, dificulta el análisis y la entrega de resultados.

“Es un asunto técnico. Justamente cuando hay muchos casos y estos empiezan a incrementarse, lo que hemos visto en la parte de logística, para poder hacer la tramitología y no atrasar los reportes de ordenes sanitarias o de laboratorio, es lo más práctico”, justificó.

“Tiene todo un fundamento biológico científico, respaldado en lo que se hace a escala mundial, lo que se ha hecho a lo largo de todas las epidemias y eso es lo que estamos haciendo ahorita”, añadió.

Método utilizado en el mundo desde marzo

Aunque no tiene la exactitud de un examen de diagnóstico, la confirmación por nexo es usual en países o ciudades con transmisión comunitaria ampliada y difundida de covid-19. En estas circunstancias se deben optimizar los recursos de pruebas, reactivos, equipo humano y tiempo para que no se acumulen pruebas sin resultados y la gente no deba esperar varios días para saber el suyo.

Se comenzó a poner en práctica desde marzo en sitios que ya registraban transmisión sostenida, como en algunos lugares de Italia o España y luego se difundió a otros países.

El Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), considera esta posibilidad desde su definición de caso del 5 de abril. Este documento incluye en la definición haber estado en contacto durante 10 minutos en los últimos 14 días con una persona que hubiera estado con síntomas similares a los de la covid-19.

“Es razonable y se hace en todas partes del mundo, porque el diagnóstico es la confirmación de que eso era lo que tenía el paciente”, señaló al diario uruguayo El Observador la infectóloga Alicia Cardozo.

En Guatemala también existe la definición de caso confirmado por nexo epidémico “para un caso sospechoso (que no requiera hospitalización), que haya tenido nexo con un caso confirmado por laboratorio”. Esta es la misma definición que tiene Perú, desde el 1.° de abril.

El Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades lo estableció dentro de sus lineamientos el 29 de mayo.

En la mayoría de estos países se maneja una definición más laxa que la costarricense, pues no todas exigen que la persona conviva en el mismo techo, o no todas exigen la convivencia. En nuestro país ambas condiciones deben cumplirse.