20 enero, 2010

Google y China continuaron este martes un enfrentamiento que la empresa atribuye al ataque a sus servidores; mientras la compañía se negó a empezar a distribuir su nuevo teléfono, China le exigió respetar sus leyes.

“Google debe obedecer las leyes y tradiciones de China”, dijo Pekín el martes, en un indicio de que las autoridades no cederán en las negociaciones poco después que el gigante de la Internet amenazase con sacar sus operaciones del país, si el gobierno no relaja las restricciones en la red.

Los comentarios del portavoz de la Cancillería, Ma Zhaoxu, son los primeros de Pekín que se refieren directamente a Google desde que la compañía dijera que cerrará sus operaciones en China a causa de la censura e intrusiones en su servicio de correo electrónico.

“Las empresas extranjeras en China tienen que adherirse a las leyes y regulaciones de China, respetar los intereses de la ciudadanía en general y las tradiciones culturales y compartirlas responsabilidades sociales. Google no es la excepción”, dijo Ma.

Mientras tanto, Google postergó el lanzamiento en ese país de dos modelos de teléfonos celulares en asociación con el surcoreano Samsung Electronics y el norteamericano Motorola, previsto para el miércoles.

Google no indicó por cuánto tiempo se ha postergado.

A raíz de las incertidumbres sobre el futuro de Google en China, la empresa californiana estimó que sería “irresponsable” lanzar los teléfonos en estos momentos, indicó una persona cercana al caso, citada por la publicación especializada Dow Jones.