Aplicaciones Científicas

Microplásticos en ríos, lagos y océanos son guarida perfecta de bacterias resistentes a antibióticos

Estudio liderado por ticos revela que plástico de tamaño milimétrico presente en cuerpos de agua facilita que microorganismos compartan genes que los hacen más fuertes ante tratamientos.

Esta caja de acero fue parte de uno de los experimentos realizados por los costarricenses.  En ella se colocaron microplásticos de poliestireno (un polímero) y se sumergieron en el lago Stechlin en Brandenburgo, Alemania.
Esta caja de acero fue parte de uno de los experimentos realizados por los costarricenses. En ella se colocaron microplásticos de poliestireno (un polímero) y se sumergieron en el lago Stechlin en Brandenburgo, Alemania.

Para el 2050 se proyecta que habrá más plástico que peces en los océanos del planeta, esto debido a que el consumo de este material se ha incrementado exponencialmente, pues se utiliza de forma cotidiana en la fabricación de productos para cocina, ropa y construcción, entre otros.

Tras su uso y debido a la acción del agua y la radiación ultravioleta, el plástico se convierte en fragmentos con medidas menores a los cinco milímetros e inclusive, adquiere proporciones nanométricas —un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro— transformándose así en microplástico, que finalmente va a dar a cuerpos de agua como ríos, lagos y océanos.

Esta caja de acero fue parte de uno de los experimentos realizados por los costarricenses. En ella se colocaron microplásticos de poliestireno (un polímero) y se sumergieron en el lago Stechlin en Brandenburgo, Alemania. María Arias para LN.
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