13 julio, 2016
El Solar Impulse 2 arribó a Egipto este miércoles.
El Solar Impulse 2 arribó a Egipto este miércoles.

El Cairo

El avión Solar Impulse 2 aterrizó este miércoles en el aeropuerto de El Cairo, dos días después de haber despegado de Sevilla, España, en la penúltima etapa de la vuelta al mundo, la cual inició en Abu Dabi el 9 de marzo del 2015.

El avión, propulsado exclusivamente por la energía solar, aterrizó en Egipto a las 7:10 a. m. (hora local).

La aeronave despegó el lunes de Sevilla, donde llegó el 23 de junio, después cruzar por primera vez el océano Atlántico.

El Solar Impulse 2 despegará en los próximos días de El Cairo rumbo a Abu Dabi, destino número 17 y última etapa de su vuelta al mundo. En junio, este avión pasó a la historia al completar su primera travesía del Atlántico.

El aparato aterrizó eSTE miércoles en el aeropuerto de El Cairo bajo los aplausos de asistentes y en presencia del ministro egipcio de la Aviación Civil, Chérif Fathy.

En total, el avión voló 3.745 kilómetros, en 48 horas y 50 minutos, según un comunicado.

Solar Impulse 2, que pesa 1,5 toneladas y es tan ancho como un Boeing 747, vuela a una velocidad promedio de 50 kilómetros por hora, gracias a las baterías que almacenan la energía solar captada por unas células fotovoltaicas instaladas en las alas.

"Fue fantástico, todo marchó muy bien", declaró el suizo André Borschberg, piloto durante esta penúltima etapa, en conversación con el centro de control del avión en Mónaco.

"Vi todos los países, Argelia, Túnez, Italia. Era magnífico, vi todo", mencionó Borschberg que al mando de Solar Impulse 2 sobrevoló las célebres Gran Pirámide y Gran Esfinge de Giza antes de aterrizar en El Cairo.

Borschberg fue acogido por los aplausos de su equipo que lo esperaba en el aeropuerto y al llegar abrazó a su compatriota Bertrand Piccard, con quien ha alternado el pilotaje del Solar Impulse 2 durante más de un año.

Será Piccard quien en los próximos días estará al mando del avión para su última etapa, con destino a Abu Dabi.

"Tomamos siestas de 20 minutos. Hacemos ejercicios en la cabina, media hora por la mañana y por la tarde, sino al cabo de unos días no podríamos mover los brazos o piernas", explicó Piccard a en el aeropuerto de El Cairo.

"Cuando estás varios días en el aire, tienes la impresión de estar en una película de ciencia ficción: ves el sol, los motores que funcionan durante días sin combustible. Parece un milagro pero es la realidad de hoy. Esto es lo que podemos hacer con estas nuevas tecnologías", explicó Piccard.

Durante la vuelta al mundo, que emprendió hace ya 16 meses, Solar Impulse 2 hizo escala en Mascate (Omaán), Ahmedabad y Varanasi (India), Mandalay (Birmania), Chongqing y Nanjing (China), Nagoya (Japón) y Hawái (Estados Unidos).

En Hawái, tuvo que hacer una larga escala técnica de casi 10 meses para arreglar unas baterías, dañadas en la primera etapa de su vuelo sobre el Pacífico, que duró cinco días entre Nagoya y el archipiélago estadounidense.

Tras la reparación, Solar Impulse 2 voló desde Hawái hasta Estados Unidos, donde hizo escalas en San Francisco, Phoenix, Tulsa, Dayton, Lehigh Valley y Nueva York.

El lunes 20 de junio el avión solar despegó rumbo a Sevilla, adonde llegó al cabo de 71 horas y ocho minutos de vuelo en solitario sin interrupción.