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Esto protegerá su vista del deterioro causado por la edad

A más años, también son mayores las posibilidades de que la persona padezca Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), una de las tres causas más comunes de ceguera a nivel mundial. Acá le presentamos posibles tratamientos.

La vista es uno de los sentidos que más cambia con la edad. A más años, también son mayores las posibilidades de que la persona padezca una enfermedad llamada Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), una de las tres causas más comunes de ceguera a nivel mundial.

En el artículo anterior de nuestro blog le explicamos sus síntomas y cómo se puede utilizar la Rejilla de Amsler como prueba para detectar a tiempo los daños en la mácula.

En esta ocasión, le presentamos los posibles tratamientos para quienes padecen esta degeneración progresiva, pero que dependen del tipo de degeneración macular que presente la persona y su grado de avance. Los siguientes son los más relevantes, explicó Francesca Warren, especialista en Medicina Familiar y Epidemiología, líder del área de Oftalmología de Roche para Latinoamérica:

Cirugía láser. Con esta técnica se queman los vasos sanguíneos que provocan problemas en la visión.

Terapia fotodinámica. Consiste en inyectar un medicamento que viaja hacia el ojo; este se activa con una luz para que destruya los vasos sanguíneos responsables del exceso de líquido. Los efectos de esta terapia retrasan el avance de la enfermedad solo temporalmente. Por eso, es necesario complementar con otros tratamientos.

Terapias intravítreas. En el ojo se inyectan sustancias llamadas Anti VEGF para combatir el crecimiento anormal de las terminales sanguíneas.

“Recuerde ir a cita de Oftalmología una vez al año; incluso si no presenta ninguna molestia en el ojo. La detección temprana es clave para cualquier tratamiento”.

—  Francesca Warren, especialista de Roche Latinoamérica.

Usted también debería conocer los dos tipos de Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE).

La primera, la DMAE Seca, es la más común entre las personas. Quienes la padecen, experimentan visión borrosa y alteración en los colores, que ya no ven tan brillantes. También necesitan más luz para ver.

Lo anterior sucede porque las células del ojo se degeneran con la edad. Sus efectos son muy peligrosos para tareas como conducir pues el paciente podría no percibir bien las luces en carretera o ver las líneas rectas como si fueran curvas.

El segundo tipo es la DMAE Húmeda, que aparece debido a un crecimiento de vasos sanguíneos en la retina; eventualmente, estos llegan a gotear sangre y líquido. Como consecuencia, el ojo se “inunda” y eso limita la entrada de luz. Esta variedad de DMAE es menos común pero es la más grave porque daña el ojo con más agresividad.

La DMAE progresa en tres etapas. En la primera, hay una afectación sin síntomas. En la intermedia, la persona empieza a ver un punto borroso y tiene dificultades para percibir los objetos. En la etapa más avanzada, hay una pérdida importante de la visión central y dificultad hasta para reconocer rostros.

Por eso, es importante buscar guía profesional desde las primeras señales, una recomendación que le hemos hecho al inicio de este blog.

Lo esperamos en nuestro próximo artículo.