Áncora

Imprenta Nacional: hitos de un benemeritazgo

Al declararla Benemérita de la Patria, la Asamblea Legislativa reselló el enorme valor público para la sociedad costarricense de esta institución pública

Imprenta Nacional, ubicada en San José en lo que hoy es el Banco Nacional.
Manuel Gómez Miralles

Recientemente, por medio de la Ley No. 10367, la Asamblea Legislativa declaró a la Imprenta Nacional como institución Benemérita de la Patria, honor y reconocimiento que solo lo reciben aquellas organizaciones que han contribuido con la Patria de una forma excepcional. A continuación, se ofrece una pequeña pincelada de algunos hechos que fueron tomados en consideración para el otorgamiento de ese benemeritazgo (aunque no todos fueron descritos en la exposición de motivos).

Para poner en contexto a nuestros lectores, es necesario recordar que la Imprenta Nacional es una institución cuyos orígenes se remontan a 1835. De acuerdo con el historiador Carlos Meléndez Ch., debido a que no existe un estatuto fundacional que sustente la existencia de esa institución, sugiere que se tenga el 19 de noviembre de ese año -día de San Ponciano y San Crispín-, como fecha del inicio de sus actividades. Porque fue ese día, mediante el mecanismo del embargo de bienes, que el Gobierno entró en posesión de una máquina impresora que era propiedad de Joaquín Bernardo Calvo, un influyente político de la época.

Hoy, a casi dos siglos de su fundación, la Imprenta Nacional todavía no cuenta con su propio estatuto fundacional que regule sus actividades. No obstante, lo anterior, es preciso señalar que diversos documentos oficiales definen a esa institución como un órgano adscrito al Ministerio de Gobernación y Policía y funcionalmente; como un servicio público de carácter comercial, una empresa pública organizada como órgano público.

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