Áncora

'El mar': Claude Debussy nos hipnotiza

'El mar' no es otra cosa que una sinfonía disfrazada; con esto el compositor prueba que la sinfonía –contra su propio diagnóstico– estaba lejos de agotarse

Foto: wikimedia commons; Impresión, sol naciente, 1873 - Claude Monet  Impression, soleil levant
Foto: wikimedia commons; Impresión, sol naciente, 1873 - Claude Monet Impression, soleil levant
"Impresión, sol naciente" (1873), pintura de Claude Monet. Foto: Wikicommons.

El mar, siempre cambiando, y siempre idéntico a sí mismo. La mutación dentro de la permanencia. Parménides y Heráclito que se dan la mano. La imagen más cercana a todo aquello que en la vida soñamos o tememos infinito. Lo dijo Rimbaud: “La eternidad. Es el mar que ha huido con el sol”.

En un comentario más bien antipático, Debussy declaró: “El mar debería estar reservado para las sirenas y las ondinas: a los cuerpos deformes y adiposos debería estarles prohibido bañarse en él” (él tampoco era precisamente Adonis).

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