Arturo Pardo V.. 9 abril
El arte en la portada del segundo disco de Will of the Mountain es obra de Daniel Montiel, de Gitanos Consulting. Foto: Cortesía para LN
El arte en la portada del segundo disco de Will of the Mountain es obra de Daniel Montiel, de Gitanos Consulting. Foto: Cortesía para LN

Este proyecto cabe dentro de una curiosa dualidad, pues aplica como una iniciativa unipersonal, pero, a la vez, es un proyecto colaborativo, con un importante número de artistas locales implicados.

Juan Pablo Calvo es el culpable de la existencia de Will of the Mountain. Para el álbum The Third Silence escribió letras, compuso cada uno de los temas, hizo los arreglos, se encargó de las grabaciones y, por si fuera poco, interpretó teclados, guitarras y hasta apareció entre los coros.

Los mismos roles había ocupado ya en el disco debut del proyecto, Cloud Walking (2016). Su nombre, sin embargo, puede ser más fácilmente asociado a la banda Time’s Forgotten (que, por cierto, ya está trabajando en un cuarto disco), o a una bien nutrida lista de álbumes ajenos, producidos o grabados bajo su batuta y en su propio estudio: Bushido.

The Third Silence salió semanas atrás con una colección de temas que tratan una gama de sentimientos universales, como la soledad, la esperanza y la desilusión.

Si bien, conceptualmente se siente que el rock progresivo es lo que lo nutre, preferiría decir que tiene un espíritu progresivo pero su esencia es más amplia. El trabajo se digiere con facilidad, con la base de arreglos instrumentales muy bien construidos, donde se aprecian diferentes capas sonoras que funcionan como soporte de melodías presentes en la mezcla con un significativo protagonismo.

Las voces invitadas en esta ocasión fueron las de David Cubero, Elizabeth Naranjo, Bernal Villegas, Henry D’Arias y Sebastián Acuña, cada una con una contribución y una intención muy distintas una de la otra.

Desde el tema inaugural, The Old Sailor’s Company Pt. 1 Radiant, se le hace saber al escucha que, de ahí en adelante podrá encontrar atractivos riffs de guitarra, una batería muy sólida y estructuras bien interesantes.

Personalmente diría que el primer gran tema del disco es En el aire, que surge como una rareza, tomando en cuenta que es la única pieza completamente en español. La elección de Villegas para esta canción se queda resonando incluso al terminar el disco. Calza con una naturalidad tremenda y refrescante.

Inmediatamente viene otra pieza a destacar: New Days in Heaven, altamente atractiva, con mucha fuerza vocal por parte de Acuña y un cierre con intención memorable.

Más adelante, en la pieza de casi 10 minutos, The Old Sailor’s Company Pt. 2 and 3, sobresale el solo de guitarra de Federico Miranda, otro de los invitados al grupo para este disco.

Por último, Silence es un tema idóneo para cerrar el disco y con ello una experiencia donde abundan las libertades creativas. El último tema del álbum, con la voz de Naranjo, es relajante y envolvente.

Colectividad

En Costa Rica son escasos los proyectos discográficos que cuentan con un formato colaborativo como el que logró hacer Calvo. Iniciativas foráneas como Avantasia, Ayreon, Trans-Siberian Orchestra y algunos discos sueltos del sello Magna Carta Records han servido de modelo para este tipo de ideas en las que los vocalistas se rotan protagonismo y aparecen o desaparecen dentro de una misma discografía.

La elección por supuesto es antojadiza por quien lidera la composición y el orden del grupo, y se da con la intención de satisfacer las necesidades específicas de cada canción. Esto es un arma de doble filo: mientras brinda versatilidad interpretativa, para el escucha, por supuesto que esto acarrea un riesgo al aumentar las posibilidades de que, si un vocalista no le resulta agradable, pueda que eso perjudique la experiencia sobre piezas en específico.

En este caso, además, quizá haya momento en que las melodías caen un poco en interés, con la salvedad de que, detrás de ellas siempre hay arreglos instrumentales dignos de admirar.

El disco es valioso por la fina atención en los detalles y una propuesta balanceada entre lo reflexivo y los momentos pesados, sin por ello dejar de ser uniforme. Quien lo disfrute, apreciará también el disco previo. Aquí queda la recomendación.

EL DISCO

The Third Silence

Artista: Will of The Mountain

Lanzamiento: 25 de marzo

Duración: 44 minutos

Disponible: Formato físico, Apple Music, Spotify