Música

Bad Bunny regresa al ‘perreito triste’ en ‘Un verano sin ti’, su nuevo disco

En el marco de su gira mundial y fiel a su costumbre de realizar lanzamientos imprevistos, Bad Bunny sorprendió con su quinto álbum de estudio, una compilación bailable que va sobre celos, rupturas y amores de temporada

De la noche a la mañana, de la misma forma que emergió a la fama, a Bad Bunny le fascina sorprender con álbumes imprevistos. A comienzo de la semana y en vísperas de su gira mundial, el cantante anunció Un Verano sin ti, su quinta producción, que llega después de casi dos años sin disco.

Lo anterior no significa que Bad Bunny haya estado lejos del radar, de ninguna manera: además de canciones aisladas, en este tiempo ‘El Conejo Malo’ brilló en la gala del MET, formó contratos para aparecer en películas de Sony y Marvel Studios y fue embajador de Adidas y Crocs. En fin, el cantante puertorriqueño ha comprobado que no necesita estar metido en el estudio de grabación para institucionalizar su imagen de súper estrella.

Pero como la música es su vida, volvió al estudio para lanzar su álbum más largo y uno de los más fáciles de escuchar. Un Verano sin ti aparece para ratificar su estatus.

En medio de toda la exposición internacional, Bad Bunny no le huye a su sonido nativo en esta producción. Para Un Verano sin ti pasa la mayor parte del tiempo en el terreno del reguetón, dejando de lado los sonidos experimentales que logró en el disco YHLQMDLG y que funcionaron a medias en El último Tour del Mundo.

Para New York Times, en la única entrevista que ha ofrecido el cantante, dijo que “podría haber hecho una canción con, quién sabe, Miley Cyrus o Katy Perry, pero no, yo he estado haciendo cosas como Safaera con Ñengo Flow y Jowell y Randy y he estado poniendo a todo el mundo a escuchar el sonido underground de Puerto Rico. Eso me hace sentir orgulloso de lo que represento”.

Este nuevo álbum tiene 23 canciones y excede la hora de duración, por lo que El Conejo Malo tiene espacio de sobra para explorar territorios inéditos como el bossa nova, la electrónica, el reggae y la lambada.

Costa Rica ocupa el lugar 15, a nivel mundial, donde más suena Bad Bunny dentro de YouTube, mientras que encabeza la lista de los artistas más escuchados en el país. En los últimos 12 meses, ha logrado acumular globalmente más de 10.1 mil millones de reproducciones, convirtiéndose en uno de los artistas más escuchados dentro de la plataforma.

Así se construye un disco soleado en sus sonidos, que hace honor al verano que se menciona en su titulo, cargado de canciones relajadas pero bailables que tienen cabida en la radio al lado de la playa, en el auto de camino a un paseo y, por supuesto, en una fiesta con amigos.

Aún así, que no se confunda: Bad Bunny regresa a su versión más triste, esa que inundó X100PRE, su primer y mejor álbum hasta la fecha. Aunque su interés está volcado hacia ritmos bailables, el desamor sigue siendo su tema principal y en el que parece sentirse más cómodo. “No sé qué pasó, otro amor que de repente fracasó, en mi cuarto está lloviendo y afuera está el sol”, canta en la pieza que da título al disco.

Pero en esta nueva entrega de canciones nunca llega al tono cortavenas de su Amorfoda, la pieza del 2018 con la que reventó su popularidad. Más bien, Un verano sin ti es un disco fácilmente transitable, con canciones como el merengue acelerado de Después de la playa, la guitarra brasileña de Yo no soy celoso y la exquisita combinación pop con Bomba Estéreo en Ojitos lindos. “Hacе tiempo que no agarro a nadie de la mano, hace tiempo que no envío ‘Buenos días, te amo’”, canta el puertorriqueño en esa pieza.

Además, en el nuevo disco hay temas hechos para ser ‘hits’ como Me porto bonito, junto a Chencho Corleone; así como la movida Party, junto a Rauw Alejandro; y Tarot, junto a Jhay Cortéz.

Curiosamente, Bad Bunny también deja espacio para la protesta. Previamente, en 25/8, había dedicado un par de líneas a las élites políticas de Puerto Rico, y ahora, en El apagón, presenta una canción que denuncia los continuos cortes de luz que ha sufrido el país en los últimos meses, después de que la gestión pasara a manos privadas.

Son muchos los temas y sonidos que pisa Bad Bunny en su nuevo disco y, conforme pasan los años, parece tener el toque mágico para tocar puertas de géneros y temáticas sin salir golpeado, saliendo ileso en todas las oportunidades.

A sus 28 años, como bien dijo en su disco YHLQMDLG, El Conejo Malo podría darse el lujo de retirarse y dedicarse a su fortuna. Pero, ¿qué sería la vida sin música? Y sobre todo: ¿qué sería del mundo sin su música?

Jorge Arturo Mora

Jorge Arturo Mora

Periodista de cultura y sociedad para Viva, Áncora y Revista Dominical.

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