José Andrés Céspedes. 26 febrero
Rosmery Cordero sostiene en sus manos uno de los momentos que atesora con más cariño de su hija Karolay: la primera comunión. Foto: Carlos Gonzalez / Agencia Ojo por ojo
Rosmery Cordero sostiene en sus manos uno de los momentos que atesora con más cariño de su hija Karolay: la primera comunión. Foto: Carlos Gonzalez / Agencia Ojo por ojo

Rosmery Cordero recuerda cuando el 14 de agosto de 2019 llegó al apartamento de su hija Karolay Serrano, en Guarari de Heredia, y encontró el portón del patio sin candado, varias luces prendidas, una plancha de pelo conectada y el televisor encendido.

En ese momento, ella no sabía que su hija de 26 años había viajado dos días antes, bajo engaño, hasta las cercanías del Volcán Barva, donde al parecer la asesinaron. El novio de la muchacha figura actualmente como uno de los presuntos responsables del crimen y descuenta seis meses de prisión preventiva.

La mamá de la joven afirmó a La Nación que no conoce a ninguna de las personas que detuvo el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) como sospechosos del asesinato de su hija, pero aún así pide justicia y “todo el peso de la ley” para quienes hayan cometido el crimen.

“Espero que paguen su pena. No me puedo poner en contra de otras madres, porque detrás de ellos hay otras mamás y no puedo echarle la culpa a la crianza que le dieron a sus hijos, así que solo espero la justicia. Y es muy duro porque para nadie es un secreto que mi hija no está completa, mi hija está por partes. Lo que se encontró de ella no es su cuerpo entero. Yo en mi mente podré tener a mi hija enterrada, pero toda mi familia y yo sabemos que Karolay no está completa”.

Agregó que nunca había visto el vehículo blanco en el que fue montada su hija el 12 de agosto, luego de que saliera de su apartamento a las 10:45 p. m. y fuera llevada por un hombre de apellidos Cubillo Hidalgo, de 21 años, según indicó el OIJ.

El Ministerio Público señaló que Cubillo habría ordenado asesinarla para ocultar la relación sentimental que tenía con ella, ya que él tenía una relación formal con otra mujer. Ante esto, Cordero comenta que no sabía que su hija tenía una relación con alguien en ese momento.

“Karolay no me comentaba a mí eso. Ella no me expresaba a mí cuando tenía novio. Si tenía algún admirador o mensajeaba con alguien, eran mis hijos que me decían ‘Karolay tiene novio mami, porque solo pasa pegada en el teléfono’ y así. Ella no me decía eso a mí porque sabía que si era alguien que yo no estuviera de acuerdo yo le iba a decir. Sí me llamaba mucho la atención que, aunque ella estuviera con uno, siempre estaba con el celular".

Hoy recuerda ese acontecimiento con dolor, pero aún así se mantiene con fortaleza por su nieta A, de 4 años, hija de Karolay, y a quien hoy cuida como si fuera su propia hija, según comenta.

“Yo voy a seguir luchando por A y voy a tratar de darle una mejor vida. También en la convivencia con mis hijos, tratar de que a ellos no les afecte. Me queda una hija y A ya es como mi tercer hija. Tratamos de que la vida de ella siga normal. Aunque yo ande dolida por dentro, si a ella la invitan a una fiesta la llevo o si tiene que ir a un taller también la llevo. Trato de que la vida de ella siga igual o mejor. Que ella sepa que la mamá no está, pero estamos nosotros".

Lo que sigue es un extracto de la entrevista que le realizó La Nación a Rosmery Cordero en su casa, ubicada en La Milpa de Guarari, Heredia.

– ¿Qué medidas tomó usted cuando supo que su hija estaba desaparecida?

– Nosotros empezamos a buscar a Karolay desde el 16 de agosto. Cuando ya yo me doy cuenta empiezo a alarmar a todo Costa Rica de que Karolay no está. La alerta se da rápido y ahí es cuando todo mundo me apoya.

“Se abre una página, se hacen marchas, se hacen vigilias, se pegan volantes casi por todo el país. Desde Guanacaste hasta San Carlos, yo tengo familiares ahí y todos nos ponemos a buscarla. Inclusive hasta subir alertas en redes sociales en otros países, como México, Estados Unidos y Canadá. En todo lado, hasta en Al Rojo Vivo empezamos a anunciarlo”.

Rosmery Cordero muestra una foto del día en que nació su hija Karolay y lo recuerda como
Rosmery Cordero muestra una foto del día en que nació su hija Karolay y lo recuerda como "uno de los momentos más especiales" de su vida. Foto: Carlos Gonzalez / Agencia Ojo por ojo

– ¿Por qué Karolay tomó la decisión de alquilar un apartamento para vivir sola?

– Ella quería vivir sola, tener su espacio para ella y su hija. Yo tengo un hijo de una edad similar a mi nieta A y usted sabe que ya cuando hay más niños entre ellos pelean y los gritos, y ya no se puede dormir bien. Nosotros somos una familia muy grande, ellos son cinco hijos.

– ¿Cómo es la relación del papá de su nieta con ella?

– Yo los veo más cercanos ahora. Él está pendiente, llama a la niña siempre, le hace videollamadas. Yo creo que él como padre va a entender que obviamente yo me quiero quedar con la niña. No hemos hablado, pero yo sé que si él hubiese querido tener a la niña, ya se la hubiera llevado.

“La mamá de él es una persona excelente, me ha apoyado al 100%. Pegando volantes, ha llorado, ha andado conmigo en todo momento. Si yo tengo que salir ella viene por A, entonces ahí estamos. Yo sé que de parte de ellos no me van a causar el dolor de llevarse a la niña, porque saben que yo quiero estar con ella, que es un vacío que me quedó. Aparte de eso ellos saben que yo dejé mi trabajo para dedicar mi vida a ella”.

– ¿Por qué usted quiere quedarse con ella?

– Si en algún momento fallé como madre al ser tal vez muy estricta con Karolay, quiero enseñarle a A los mismos valores, pero con más precaución. Que ella sepa que hay que tener miedo y que me tenga confianza. Yo poder sentarme y explicarle ‘vea mami, esto y esto puede pasar si usted sale con alguna persona’, porque ahora yo temo.

"Digamos cuando A esté grande y ella tenga un novio, yo voy a tener más cuidado, y aparte de eso ella va a tener en su mente lo que le pasó a su mamá. A ella no se le puede ocultar lo que pasó, porque sería hacerle un daño. Nosotros se lo vamos a decir en el momento adecuado, obviamente, o quizá un psicólogo, pero ella tiene que saber la verdad.

“No sabemos cómo va a actuar ella, entonces debemos de apoyarla al 100% y que ella nos tenga confianza ya no al 100% sino al 1000%. Que ella venga y me diga que conoció a un muchacho y que me diga que quiere que yo lo conozca. Para no volver a vivir esto nunca más. Rompo cadenas, que en mi familia vuelva a suceder algo así”.

– ¿Quiénes los apoyaron durante este tiempo que Karolay estuvo desaparecida?

– El papá de Karolay y la familia de él. Mis dos hermanas. Una dejó totalmente su vida atrás para apoyarme y se vino a vivir conmigo. Yo le decía ahora a ella, cuando estábamos haciendo las empanadas, que obviamente ahorita nos sentimos un poquito mejor porque todavía tenemos a Karolay ahí, aunque esté en San Joaquín, (en la morgue) pero ahí está. ¿Pero cuando ya no esté y solo la podamos recordar?

"Yo trato de darle ánimos para no verla llorar (a mi hermana) porque si ella llora yo lloro. Entonces yo le digo ‘tenemos que recordar que Karolay era alegre y a ella no le hubiera gustado que nosotros estemos tristes’. Cuando ella llegaba aquí el ambiente cambiaba y todo se convertía en risas.

“Además, yo estoy muy agarrada de Dios y sé que la gente ora mucho por mí para yo mantener esta fortaleza. Anoche (19 de febrero) fue un día que le pedí mucho a Dios que me diera fortaleza hasta el último momento para poder estar ahí, ya con esa paz de que la encontré. Yo dije que no iba a descansar hasta encontrar a mi hija, así sea debajo de las piedras y prácticamente casi en las piedras la encontraron”.

Rosmery Cordero afirma que le gustaría llenar una pared entera de su casa con fotos de Karolay en las que salga sonriendo, ya que así la recuerda, como una muchacha feliz. Foto: Carlos Gonzalez / Agencia Ojo por ojo
Rosmery Cordero afirma que le gustaría llenar una pared entera de su casa con fotos de Karolay en las que salga sonriendo, ya que así la recuerda, como una muchacha feliz. Foto: Carlos Gonzalez / Agencia Ojo por ojo

– ¿Qué espera ahora usted para su familia y cómo piensan seguir adelante hasta obtener más respuestas de lo sucedido?

– Yo tengo que ser fuerte por mis otros hijos porque si yo no estoy ahí como el pilar, no voy a poder criarlos como quiero. Yo de aquí a un año me veo más tranquila, con A más grande y que me entienda más. Sentir la ilusión que tenía Karolay de ver a A en la escuela. Me veo superando esto porque es un dolor que nadie se lo desea. Tratando de cumplir los anhelos que tenía Karolay con su hija, esa es mi meta más grande.

"También espero que esto de los feminicidios se termine, que ya no se den más matanzas así porque ¿qué está pasando en este país? Solo mujeres se están llevando. No solamente Karolay, también Eva, Andrea y Carla le venezolana. Las mamás que tenemos hijos hombres debemos de criarlos con buenos valores y darles buenos consejos, si es posible que hasta en las escuelas pongan psicólogos para que ayuden con esto.

"Mis tres hijos varones necesitan saber que el género de ellos es el que está afectando el país y el mundo. De hecho ya pedí psicólogo para ellos, para que se conviertan en hombres de bien y vean lo que le pasó a su hermana, que echen para su saco y tengan buenos valores.

“Y a nuestras hijas que, de verdad, de corazón, nos informen, porque a ninguna mamá le gustaría pasar esto. Que no es que nosotras las madres queremos controlarlas, no, lo que queremos es que no les hagan daño, que no las maten”.