Hugo Solano C.. 29 agosto
Fernanda Sánchez, de 31 años, se dedicaba a oficios doméstivos y a cuidar con su familia una finca en barrio La Virgen, San Pablo de León Cortés. Foto: Tomada del Facebook.
Fernanda Sánchez, de 31 años, se dedicaba a oficios doméstivos y a cuidar con su familia una finca en barrio La Virgen, San Pablo de León Cortés. Foto: Tomada del Facebook.

Este fin de semana se cumple un mes del asesinato de una madre y su hija en San Pablo de León Cortés, sin que hasta el momento se tengan pistas de quién o quiénes perpetraron el crimen.

Uno de los últimos mensajes de audio que Fernanda Melissa Sánchez Aguilar, la adulta fallecida, le envió a Betty, una de sus hermanas, ocurrió el 29 de junio, un mes antes de morir, y en él evidencia violencia intrafamiliar.

“Él (su compañero sentimental) me dice que yo no me puedo ir hasta que él me suelte. Él se goza haciéndome daño. Yo le dije que me dejara ir. Le dije que me firmara la patria potestad de la niña, donde dijera que él es el papá y que me va a dar una ayuda, pero que la patria potestad la tengo yo, pero no le dio la gana”, dice el audio.

En la grabación, la mujer añade que el sujeto le decía: “Yo hago con usted lo que a mí me dé la gana y hasta que a mí me de la gana la dejo irse”, añade.

Cerró esa conversación diciendo que le pedía a Dios que le ayudara a salir de esa situación, en la que llevaba mucho tiempo.

Lo que sí dejó claro es que ella jamás se iba a alejar de su hija, pues la respuesta del hombre era “...consígase un trabajo y se va para San José y me deja la chiquita. Pero ella le manifestó en la conversación con su hermana: “Jamás me voy a alejar de mi hija. Muchas veces eso también me ata, pero ahí voy, aunque a veces siento que no puedo más”, dice el audio.

En otras llamadas, que hizo a su madre días antes, María de los Ángeles Sánchez, Fernanda le contó que andaba con muchas ampollas en las manos, que se le hicieron al trabajar con una pala, limpiando una eras para hacer un almácigo.

Le dijo que un día había salido a las 6 a. m. y trabajó cuatro horas y esperaba ir de nuevo al día siguiente, para ganarse unas horas y poder pagar el recibo del teléfono. Agregó que su hija le acompañaba.

Un mes después de estas conversaciones, el 30 de julio, Fernanda Sánchez, de 31 años y su hija de 12, aparecieron asesinadas a unos 200 metros de su vivienda, que también fue incendiada.

Aún no hay personas detenidas por este caso, empero la familia de la mujer sostuvo poco después de que trascendiera el crimen que habían antecedentes de violencia doméstica por parte del compañero de la fallecida, un hombre de apellido Ríos, de 50 años.

Sin embargo la víctima nunca formalizó la denuncia en los juzgados.

León Cortés, está entre los cantones con menos homicidios, por lo que escenas como la ocurrida el 30 de julio sacudieron a la comunidad. Fotografía; José Cordero.
León Cortés, está entre los cantones con menos homicidios, por lo que escenas como la ocurrida el 30 de julio sacudieron a la comunidad. Fotografía; José Cordero.
Bomberos no hallaron acelerantes

El Cuerpo de Bomberos concluyó sus pesquisas y envió al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) el informe sobre el incendio que el 30 de julio consumió la vivienda donde habitaban madre e hija.

Los hechos ocurrieron en barrio La Virgen, de San Pablo de León Cortés, cantón cafetalero de San José.

Uno de los perros adiestrados en detectar combustibles del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), llevado al sitio, no halló marcas positivas de acelerantes y tampoco aparecieron en los equipos que Ingeniería de Bomberos utilizó en la vivienda.

“Sí se detectó en el punto de origen acumulación de ropa de forma anormal, usada probablemente como combustible, pero no se encontró una fuente de ignición relacionada con la ropa”, afirmó Héctor Chaves, director del Cuerpo de Bomberos.

Añadió que se trata de un caso en investigación y se presume que el fuego fue provocado.

Por el momento no existe todavía una relación clara entre el incendio y la muerte de las mujeres, pues ellas no presentaban quemaduras sino golpes contusos en la cara y otras partes del cuerpo, según los rasgos observados en los cuerpos.

Fernanda Sánchez vivía con su pareja sentimental y la hija de ambos. Eran cuidadores de una finca de aguacates, truchas y cerdos.

La adolescente estaba en sétimo año del Colegio Técnico Profesional de San Pablo.