Revista Dominical

Archipiélago Guna Yala: el escondido paraíso de Panamá que se podría tragar el mar

Un conjunto de pequeñas islas en la costa caribeña de Panamá es el destino turístico imperdible que todos los canaleros recomiendan con vehemencia. ¿Por qué, estando tan cerca, sabemos tan poco del Archipiélago Guna Yala, una joya a la que el cambio climático tiene en jaque?

Islas San Blas, Panamá 
Crédito: Mónica Quesada
Islas San Blas, Panamá Crédito: Mónica Quesada
Islas San Blas, Panamá La isla Aroma es una de las que está más cerca del Puerto Cartí. Ahí muchos visitantes deciden pasar la noche, en rústicas cabañas. Foto: Mónica Quesada.

En las primeras escenas de la tercera temporada de la serie La casa de papel, dos de los personajes principales, Tokio y Río, se entregan al ocio absoluto en un escenario inmejorable, en el archipiélago Guna Yala, de Panamá: una minúscula isla de arena blanca rodeada de un espectacular mar turquesa, con solo unas cuantas palmeras entre ellos y un cielo infinito. Algo así como la versión más exagerada posible de lo que es darse la gran vida.

Allá van a dar el par de bandidos de la popular producción española de Netflix tras ser parte de un atraco que los convirtió en insoportables millonarios. Ellos, como casi todos los que hemos hecho planes imaginarios para ese premio mayor de la lotería que nunca ganaremos, visualizaron el resto de sus vidas enmarcado en una calma absoluta, esa que solo puede alcanzarse con el agua del Caribe enterrándonos los pies en una playa despoblada, sin las mundanas preocupaciones de los infelices mortales que deben penquearse día a día en eso que tanto dignifica (trabajo, que le llaman).

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