Fiorella Masís. 15 junio

La Selección Nacional empezará la Copa Oro con una exigencia más que evidente: ganar.

No solo porque el triunfo hace falta en los tiempos de Gustavo Matosas, sino también porque está en casa y ante un rival que en teoría es de menor rango.

Bryan Ruiz realizó trabajos durante el entrenamiento de la Selección Nacional, el viernes en el Proyecto Gol. Foto: Rafael Pacheco
Bryan Ruiz realizó trabajos durante el entrenamiento de la Selección Nacional, el viernes en el Proyecto Gol. Foto: Rafael Pacheco

El juego de este domingo ante Nicaragua podría convertirse en la oportunidad de que el equipo muestre un avance con la idea del nuevo estratega.

El mismo charrúa admitió el jueves que el cambio de filosofía entre el proceso anterior y este es difícil.

¿Qué aspectos deberían evidenciar una mejoría contra los pinoleros?

Según Bryan Ruiz los conceptos están muy claros dentro del grupo y el reto ahora es aplicarlos.

“Al profe le gusta la posesión de pelota con ataques rápidos cuando se recupera. Tenemos que intentar hacerlo lo más rápido posible y si no está el espacio es tener la bola, eso es lo que queremos intentar que se note”, explicó.

Eso sí, Ruiz cree que la idea de un proceso a otro no se puede variar de la noche a la mañana, pues tienen muchos años con otras instrucciones.

"Se tiene que trabajar, venimos con muchos años trabajando un sistema, un estilo de juego, el cual no es fácil cambiar".

Celso Borges hace énfasis en la fluidez de juego que permita a los futbolistas de arriba tener más oportunidades para anotar, que es el ingrediente escaso en los últimos juegos.

Incluso, los seleccionados hablan de movimientos “invisibles”, es decir, aquellos que muchas veces no son perceptibles para la gente, pero para ellos tienen presentes.

Al menos, eso es lo que analizó Kendall Waston. El espigado jugador considera que estos aspectos hacen crecer el juego y eso es lo que quieren en la Copa Oro.

"Son movimientos que uno hace en la cancha y tal vez la afición solo se enfoca en la bola o el gol, pero uno hace movimientos para que ciertos jugadores queden libres, dependiendo de la zona débil del rival".

El avance es percibido en entrenamiento, incluso en la forma de dar instrucciones.

“Este grupo está en una misma sintonía, también por el tiempo de trabajo. Ya la información no es tan extensa, con pocas palabras, ya se entiende lo que tiene que hacer”, agregó.