Juan Diego Villarreal. 15 junio
José Pablo Gil continúa con su pasión por el tenis y ahora busca ayudar a personas con discapacidad a alcanzar sus sueños. Fotografía: Rafael Pacheco
José Pablo Gil continúa con su pasión por el tenis y ahora busca ayudar a personas con discapacidad a alcanzar sus sueños. Fotografía: Rafael Pacheco

El poder ayudar a otras personas, devolverles la sonrisa e incentivarlas a seguir adelante en la vida, es la mayor motivación del tenista en silla de ruedas, José Pablo Gil.

Gil, quien en agosto del 2016 sufrió un accidente de tránsito, que lo dejó sin movimiento en sus extremidades inferiores, no solo ha luchado por continuar siendo competitivo, sino además busca motivar a otras personas que también han sufrido al igual que él un giro en la vida.

Pero además de instruir y enseñar, José Pablo demuestra con hechos que sí se puede, al ser la raqueta número uno del país, en silla de ruedas, el número uno de Centroamérica, el sétimo del continente y el número 54 en el ranquin mundial, que lo tiene muy cerca de clasificarse a los Juegos Paralímpicos del próximo año en Tokio, Japón.

“Hay dos importantes razones que me han motivado en estos años. El primero fue la creación de Tenis en Silla de Ruedas Costa Rica, en el cual llevamos dos años y me da esa sensación de poder ayudar a otras personas. Esto me pone orgulloso. Además, el lograr que otros, que han pasado algo similar a lo que yo pasé, retomen esa sensación de querer vivir, de salir adelante de progresar y lograr objetivos en la vida”, comentó Gil.

José Pablo agregó que antes de la pandemia contaban con 15 jugadores fijos y otras personas que estaban interesados en practicar tenis en silla de ruedas, los cuales entrenaban dos veces por semana. Incluso a principios de este año participaron en un torneo internacional en Argentina y en un Centroamericano en El Salvador.

“El proyecto nació para que otras personas tuvieran oportunidades de practicar deporte, que se sintieran vivos, independientes y superarse mediante una disciplina deportiva. Así me he sentido yo. La intención no es que todos lo hagan a nivel competitivo, sino también como diversión, para sentirse mejor. Pero también se abren oportunidades, porque hoy en día, en los Estados Unidos, hay becas para deportistas en silla de ruedas”, dijo Gil.

Al estar adscrita a la Federación Costarricense de Tenis y la Federación de Paradeportes es una opción para que más personas pueden entrenarse en otras disciplinas, no solo en tenis en silla de ruedas, sino también en baloncesto en silla de ruedas, atletismo e incluso surf.

Mirada a Tokio. Uno de las razones de continuar jugando tenis es poder representar al país, tal y como lo hizo en su etapa juvenil a nivel panamericano y posteriormente como raqueta número uno de Costa Rica en la Copa del Café.

“El tenis siempre ha sido mi mayor afición, es por eso que lo continúo jugando. El poder competir en silla de ruedas es una oportunidad importante para mí. Antes del accidente fui instructor y eso me ayudó no solo a jugarlo, sino también poder enseñarlo y ser un ejemplo para las personas que están a mi alrededor”, manifestó Gil.

La ilusión del tenista costarricense es ubicarse entre los primeros 48 del mundo de su especialidad para clasificarse a los Paralímpicos de Tokio, Japón. Actualmente se sitúa en el puesto 54 del planeta, aunque su meta es mejorar aún más en el escalafón.

“De acuerdo a la reglamentación, solo cuatro tenistas por país pueden clasificarse a Tokio. Sé que naciones como Japón tienen a seis dentro de los primeros 48 del planeta y el campeón panamericano, quien es segundo en el ranquin, también tiene su boleto, por lo que estamos más cerca de alcanzar nuestra meta”, enfatizó Gil.

José Pablo tiene hasta junio del 2021 para ganarse un lugar en los Paralímpicos, por lo que a pesar de la pandemia no ha dejado de entrenar en su casa para estar listo una vez que retornen las competencias.

“En casa entrenamos con ligas y otros implementos la parte física. También improvisamos una especie de ‘rodillo’ para la silla de ruedas. En esta época es necesario mantenernos activos y poder ser competitivos para buscar un cupo en los Paralímpicos. La idea es descender aun más en el ranquin, tal vez unos 15 lugares, para no tener problemas para clasificar”, acotó Gil.