Patricia Recio. 28 julio, 2016
En la estación lluviosa, la atención de los niños menores de dos años debe ser cuidadosa, sobre todo en los pequeños asmáticos o muy alérgicos. Si no hay crisis, es innecesario ir al hospital, según los médicos. | ARCHIVO
En la estación lluviosa, la atención de los niños menores de dos años debe ser cuidadosa, sobre todo en los pequeños asmáticos o muy alérgicos. Si no hay crisis, es innecesario ir al hospital, según los médicos. | ARCHIVO

Desde el 12 de julio, 22 padres de familia han solicitado una licencia laboral que les permita cuidar a sus hijos con enfermedades graves.

La Ley para Garantizar el Interés Superior del Niño, Niña y Adolescente en el Cuidado de la Persona Menor de Edad Gravemente Enferma, publicada hace dos semanas, otorga a los papás, mamás o encargados legales un subsidio económico y el aval de su patrono (a modo de permiso sin goce de salario) para ausentarse de su trabajo y cuidar al menor.

¿Cómo solicitar el permiso?

- Debe ser asalariado y tener al menos tres meses de haber empezado a cotizar.

- Los asegurados voluntarios no pueden solicitar el subsidio.

-El trámite se realiza en el área de salud a la que se encuentra adscrito, ahí debe llevar una certificación de un médico especialista. No se aceptan constancias de médicos generales.

-La certificación debe expresar que se trata de un niño gravemente enfermo e indicar que es indispensable que el papá o mamá lo acompañen durante el tratamiento.

-El permiso puede aplicarse también para cuidar niños durante la recuperación de una cirugía, para acompañarlo durante un tratamiento farmacológico o por condiciones psiquiátricas, entre otras.

-En el certificado el médico debe indicar el tiempo por el cual se recomienda el acompañamiento del progenitor.

Los asegurados que tengan un salario menor a los ¢850.000 mensuales recibirán un subsidio equivalente al 100% de su sueldo. 

El subsidio

Liza Vásquez, coordinadora de la comisión encargada de evaluar las incapacidades y licencias de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCAA), explicó las licencias se otorgan por periodos de 30 días, prorrogables según el criterio médico.

En los casos clasificados (aquellos donde el permiso se da por una condición específica y no por un estado de gravedad) el plazo máximo de la licencia es de hasta tres meses.

Los asegurados que tengan un salario menor a los ¢850.000 mensuales (dos salarios bases de ¢424.200 cada uno) recibirán un subsidio equivalente al 100% de su sueldo.

Quienes perciban un ingreso de entre dos y tres salarios bases (hasta ¢1.272.600) contarán con el 80% y quienes tengan un salario igual o mayor a tres salarios bases obtendrán el equivalente al 60%.

El dinero para cubrir dichos subsidios es financiado por el Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf), que también cubre los subsidios para cuidadores de enfermos terminales.

Durante el año pasado la CCSS otorgó 2.610 licencias para la atención de enfermos en fase terminal a 749 cuidadores, lo que implicó una inversión de ¢1.411 millones.

El Hospital Nacional de Niños estima que anualmente unos 400 papás podrían beneficiarse de esta licencia.

Vásquez aseguró que la ley también sugiere un beneficio para los patronos, pues anteriormente los padres ante estas situaciones debían acudir a la Sala Constitucional, donde por priorizar el interés superior del menor se le ordenaba al patrón brindar el permiso.