Política

Despido de viceministro de Cultura se acordó en Casa Presidencial tras denuncias de imposiciones

Ernesto Calvo envió carta sobre presuntas arbitrariedades en Centro de Cine, Museo Nacional y Centro de Patrimonio; afirmó que, en reunión con vicepresidenta, ministra y jefes de despacho, fue advertido de posibles consecuencias legales si hablaba con la prensa

La destitución de Ernesto Calvo Álvarez del cargo de viceministro de Cultura, por pérdida de confianza, fue una decisión que se tomó en Casa Presidencial luego de que él denunció supuestas imposiciones e irregularidades en la institución, según relató el exfuncionario a La Nación.

Calvo afirmó que fue convocado por la vicepresidenta Mary Munive a una reunión, en el Ministerio de Cultura, el pasado 1.° de agosto, junto con la jerarca del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), Nayuribe Guadamuz.

Dos días antes, él le había enviado a Munive un oficio de 10 páginas relatando supuestas decisiones arbitrarias en la cartera de Cultura.

Denunció, por ejemplo, la orden emitida por la ministra Guadamuz de destituir al director del Centro de Cine, Raciel del Toro, decisión que solo puede resolver el Consejo de Cinematografía y Audiovisual (CRCA).

Además, cuestionó la contratación de una funcionaria proveniente del Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT), como directora del Centro de Conservación de Patrimonio, a pesar de que, según dijo, no tiene experiencia en manejo de patrimonio cultural.

También reclamó, la cancelación “de forma unilateral” del Festival Vivir Cultura, que se realizaría en diciembre, con el propósito de auxiliar al sector cultural golpeado por los efectos económicos de la pandemia.

En la misma carta, dijo que la ministra amonestó sin previo aviso a la directora del Museo Nacional, Ifigenia Quintanilla, por enviar datos de gastos publicitarios en redes sociales sin el formato exigido por la jefa de despacho, lo que él considera un hecho menor.

El ex viceministro dijo que, después de conocer sus alegatos, la ministra Nayuribe Guadamuz le pidió la renuncia por pérdida de confianza. Agregó que la idea fue aceptada por la vicepresidenta, Mary Munive.

“A pesar de que hay una serie de cuestionamientos a la ministra vinculados a denuncias por malos tratos y arbitrariedades que no se han expresado a nivel escrito, según dijo la vicepresidenta, la ministra dijo que ‘bueno, dada mi actitud, no tiene confianza y que ella considera que yo debo salir del ministerio’. Yo le digo que sí, que efectivamente no creo en su gestión, porque no ha demostrado liderazgo, ni capacidades, ni conocimientos del sector, y que además estoy exponiendo cuestionamientos”, relató Calvo.

El ex viceministro agregó que “la vicepresidenta lo que dijo en ese momento es que, como no existía la posibilidad de un acuerdo entre nosotros, yo soy el que debo marchame. Yo le planto que no voy a renunciar, que por favor me envíen una carta de despido. A mí todavía no me ha llegado ningún oficio, no sé los términos en los que fui despedido, porque yo no quise renunciar”.

Además, Ernesto Calvo denunció que, al término de ese encuentro, fue amenazado con posibles denuncias legales si hablaba con la prensa. En ese encuentro, también participaron los jefes de despacho y el viceministro administrativo de Cultura, Alexánder Castro.

“Se me hizo saber en esa reunión que, si decía algo más allá de lo que ellos podrían considerar como verdad, podría tener repercusiones legales para mí. Se me hizo saber en esa reunión que si daba declaraciones a la prensa que ellos consideraran tergiversadas, eso iba a tener repercusiones legales”, manifestó Calvo.

La Nación envió consultas sobre este tema a la vicepresidenta, Mary Munive, y a la ministra de Cultura, Nayuribe Guadamuz. No obstante, aún no se reciben respuestas.

Ernesto Calvo, que dijo haber liderado el sector Cultura de la campaña electoral de Rodrigo Chaves, afirmó que ha sido víctima de acoso laboral y persecución en dicho Ministerio.

“A medida de que fueron pasando estas cosas me di cuenta de que ahí yo me apegaba a los intereses, a las arbitrariedades de estas personas, o tenía que decirles que no iba a apegarme a esas arbitrariedades y por eso fui cesado”, dijo el exfuncionario.

Nayuribe Guadamuz y su viceministro administrativo, Alexánder Castro, han librado un pulso para despedir a Raciel del Toro como director del Centro de Cine, adscrito al Ministerio de Cultura y Juventud. De hecho, la jerarca solicitó la celebración de una sesión extraordinaria del Consejo de Cinematografía y Audiovisual para dejar en pie el cese del funcionario, alegando supuesta “falta de disposición para colaborar con las decisiones administrativas”.

Dicho órgano, que es el único que tiene la competencia legal para nombrar o remover a la persona en ese cargo, era presidida por el viceministro de Cultura removido. También la integran los representantes de los sectores de productores, exhibidores y distribuidores cinematográficos, centros educativos superiores que impartan carreras cinematográficas o audiovisuales, empresas de tecnología de información y el presidente ejecutivo de Sinart o su representante.

Ese órgano tomó la decisión de rechazar la solicitud de la ministra de Cultura; por lo tanto, mantuvo en el cargo a Raciel del Toro.

El acuerdo señala: “Tomando en consideración todos los documentos presentados en el expediente, exponemos que no constatamos, ni en esa carta de compromiso que firmó el señor Raciel del Toro, ni en el oficio que remite el viceministro administrativo a la ministra, ni en los correos que se adjuntan, razones de sustento, profesionales ni legales para respaldar la solicitud de remoción del director del centro de Producción Cinematográfica emitida por la ministra a este Consejo”.

Raciel del Toro dijo a La Nación que él nunca ha sido notificado sobre un proceso administrativo en su contra y afirmó que se enteró de la solicitud de su destitución hasta que el pedido de la ministra de Cultura fue discutido en el Consejo.

“La señora ministra arguye poca disposición para acatar orientaciones administrativas. Desde mi punto de vista fue muy sorpresivo, muy ilógico y absurdo”, afirmó del Toro.

El director del Centro de Cine afirmó que la solicitud de la ministra surgió luego de que el viceministro administrativo, Alexánder Castro, solicitara trasladar una funcionaria de esa dependencia hacia el Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio. Posteriormente, el mismo funcionario le solicitó ceder espacios de parqueo pertenecientes al Centro de Cine, en favor de esa otra dependencia.

“Lo que arguyen como poca disposición es que hace un par de meses el señor viceministro administrativo, que es círculo de confianza de la señora ministra, nos indica por teléfono que van a trasladar una plaza del Centro de Cine hacia la Dirección de Patrimonio.

“Obviamente mi responsabilidad es informales de lo que significaría el traslado; les envío un oficio explicándoles que si trasladan esa plaza a Patrimonio el Centro de Cine, queda en un estado de vulnerabilidad porque es la plaza de asesoría jurídica. Ella se encarga de hacer los contratos de coproducción audiovisual de las películas, realizar las contrataciones del Festival de Cine, es una plaza que tiene mucha incidencia en todas las cuestiones sustantivas y programáticas de la institución.

“Yo se los hice saber para que tomaran una decisión fundamentada, pero ellos están arguyendo como casi que es una insubordinación de mi parte, lo que me parece sorpresivo e ilógico porque es parte de mi trabajo”, argumentó del Toro.

Finalmente, la decisión de la ministra de Cultura, Nayuribe Guadamuz, fue trasladar de dependencia a la funcionaria. Los parqueos también fueron cedidos luego del análisis de un criterio emitido por la Procuraduría General de la República (PGR).

Según dijo el director del Centro de Cine, ha percibido rasgos autoritarios por parte de la nueva administración del Ministerio de Cultura. “No es interpretar, es un hecho. En el oficio que ella remitió al Consejo, ella no está solicitando el análisis, ella está dando la orden de la remoción. Ella no puede darle una orden a la institución rectora del Centro de Cine, porque eso está en contra de la ley de creación del Centro de Cine”, afirmó del Toro.

El productor audiovisual afirmó que el accionar de la ministra de Cultura, Nayuribe Guadamuz, es muy cuestionable “primero porque no amerita la acción (de despido) y porque tampoco es un método de liderazgo que sea saludable en cualquier ámbito”, concluyó.

Juan Diego Córdoba González

Juan Diego Córdoba González

Bachiller en Periodismo de la Universidad Latina de Costa Rica. Estudiante de la Maestría en Comunicación y Mercadeo. Periodista de la mesa de Sociedad y Servicios de La Nación.

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