El Mundo

Popeye, el sicario de Escobar: tanto nadar para ahogarse en la orilla

De “Popeye arrepentido”, pasó a “Popeye encarcelado”: Los oscuros pasos del sicario de confianza de Pablo Escobar, quien a cuatro años de libertad condicional fue detenido de nuevo este viernes, en Medellín.

(FILES) In this file photo taken on April 01, 2017 Jhon Jairo Velasquez, A.K.A "Popeye", who was Colombian druglord Pablo Escobar's hitman, attends the march organized by former Colombian president (2002-2010) and current senator Alvaro Uribe against the goverment of Juan Manuel Santos and the peace agreement with the FARC rebels, in Medellin, Antioquia department, Colombia.
Velasquez was arrested on May 25, 2018 on charges of extortion and association to commit a crime, according to Colombian police. / AFP PHOTO / RAUL ARBOLEDA
(FILES) In this file photo taken on April 01, 2017 Jhon Jairo Velasquez, A.K.A "Popeye", who was Colombian druglord Pablo Escobar's hitman, attends the march organized by former Colombian president (2002-2010) and current senator Alvaro Uribe against the goverment of Juan Manuel Santos and the peace agreement with the FARC rebels, in Medellin, Antioquia department, Colombia. Velasquez was arrested on May 25, 2018 on charges of extortion and association to commit a crime, according to Colombian police. / AFP PHOTO / RAUL ARBOLEDA RAUL ARBOLEDA
La Policía Nacional de Colombia proporcionó esta foto en la que aparece Jhon Jairo Velásquez Vásquez, poco después de ser detenido en una instancia judicial de Medellín, a la cual alias Popeye se apersonó para declarar sobre sus supuestas amenazas de muerte contra varios políticos en su cuenta de Twitter. FOTO AFP (HO/AFP)

Todavía resuenan en mi mente las muchas frases que Jhon Jairo Velásquez Vásquez alias Popeye, sicario de confianza del narcotraficante Pablo Escobar, me dijo en varias de las entrevistas que le hice después de que salió de la cárcel tras purgar 23 años por algunos de los delitos que cometió en la era del reinado del capo de capos, Escobar.

"Yo salgo a vivir en paz, ya pagué mi condena, quiero ser un hombre de bien, la plata mal habida es una maldición, yo solo quiero disfrutar un heladito en el parque mientras veo la gente pasar, comerme unos manguitos con sal ahí tranquilo. Sobreviví a la guerra más sangrienta que ha tenido Colombia, todos mis excompañeros de la mafia están muertos, yo estoy vivo porque me entregué a la justicia y porque supe defenderme como un varón después de innumerables atentados en las cárceles en las que estuve. La libertad no tiene precio, eso lo entiende uno a la mala, yo me agarré de mi Dios y de la Biblia y sé que voy a ser un hombre de bien, a la cárcel no caigo".

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