AFP. 15 septiembre
Alexéi Navalni difundió esta foto en su cuenta de Instagram, el martes 15 de setiembre del 2020, en la cual aparece en compañía de su familia. AFP
Alexéi Navalni difundió esta foto en su cuenta de Instagram, el martes 15 de setiembre del 2020, en la cual aparece en compañía de su familia. AFP

Berlín. El opositor ruso Alexéi Navalni emitió el martes en Instagram un mensaje, con una foto suya, en el que aseguró que pudo prescindir de respirador un día entero, su primera publicación desde su presunto envenenamiento a finales de agosto.

Navalni también dijo a sus 1,7 millones de suscriptores que los “extrañaba”, una semana después de haber salido del coma artificial en el que había sido inducido.

"Ayer (lunes) fui capaz de respirar por mis propios medios todo el día", escribió en la publicación en Instagram, y en la foto aparece sentado en su cama de hospital con su esposa, hijo e hija.

Rusia, por su parte, reafirmó que es ajena a los problemas de salud del detractor número uno del Kremlin y que no ve ningún indicio de tentativa de asesinato con ayuda de un agente neurotóxico del tipo Novichok, como afirman tres laboratorios europeos.

El oponente, víctima de un intento de envenenamiento el 20 de agosto en Tomsk, Siberia, según sus allegados, pronto podrá prescindir completamente de la “ventilación artificial”, indicó el lunes el hospital de Berlín, donde recibe tratamiento.

Interrogado por la AFP en cuanto a un retorno del opositor a Rusia una vez recuperado, su portavoz respondió que "nunca se había hablado de otra cosa".

El 3 de setiembre, un laboratorio militar alemán llegó a la conclusión del envenenamiento de Navalni, de 44 años, por una sustancia del tipo Novichok, concebida para fines militares en la época soviética, lo que Moscú niega.

Los laboratorios franceses y suecos confirmaron las conclusiones alemanas, por lo que París y Berlín insistieron el lunes en la necesidad de una investigación rusa.

Alexéi Navalni habla tras salir de coma inducido

Según sus partidarios, Navalni fue envenenado al final de un viaje a Siberia dedicado a la campaña electoral de sus candidatos a las elecciones locales del 13 de setiembre y a investigaciones sobre la corrupción de las élites.

Excluido de la escena política y mediática nacional, el opositor dispone de un público muy amplio en las redes sociales y entre los jóvenes, en particular gracias a sus investigaciones contra el círculo de Vladimir Putin.

Rusia dice no

Moscú se niega a abrir una investigación penal sobre el caso, ya que los médicos rusos afirman no haber identificado ninguna sustancia tóxica en su organismo cuando Navalni fue hospitalizado en Siberia.

Por lo tanto, Rusia pone en duda la veracidad de los análisis alemanes y los ve como una excusa de la Unión Europea para amenazar a Rusia con nuevas sanciones. También afirma que no tiene existencias de Novichok.

Estas existencias "han sido destruidas de acuerdo con el protocolo y los reglamentos de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas" (OPAQ), declaró el jefe de inteligencia exterior Sergéi Naryshkin, según las agencias rusas.

Alexéi Navalni habló durante una protesta en Moscú, en julio del 2019, por la exclusión de candidatos opositores e independientes a las elecciones municipales en la capital. AFP
Alexéi Navalni habló durante una protesta en Moscú, en julio del 2019, por la exclusión de candidatos opositores e independientes a las elecciones municipales en la capital. AFP

Destacó que tenía "muchas preguntas para la parte alemana" porque cuando "Navalni salió del territorio ruso, no había ninguna sustancia tóxica en su cuerpo".

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, también expresó su “incomprensión”, ya que Moscú no recibió los datos sobre la salud del opositor solicitados a Berlín. La Fiscalía alemana indicó que estos solo podrían transmitirse con el acuerdo de Navalni.

En cuanto al estado de salud del paciente, Peskov, quien nunca pronuncia el nombre del opositor, afirmó, según las agencias rusas que “si el ciudadano ruso se recupera (...) todo el mundo estará contento”.

En los últimos años, varios oponentes o adversarios del Kremlin han sido envenenados.

En cada ocasión, Rusia rechazó las acusaciones a pesar de que las potencias occidentales afirman disponer de pruebas irrefutables.