Organismos Internacionales

Arabia Saudí busca alcanzar carbono neutralidad para el 2060

Príncipe también anunció que su deseo de sumarse a los esfuerzos internacionales para reducir las emisiones de metano en un 30% en nueve años

Riad. Arabia Saudí, mayor productor de petróleo del mundo, desea llegar a la neutralidad de carbono de aquí al 2060, anunció este sábado el príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, a pocos días del inicio de la COP26, la cumbre mundial del clima, en Escocia. El reino, uno de los mayores contaminadores del mundo, también desea sumarse a los esfuerzos internacionales para reducir las emisiones de metano en un 30% hasta 2030.

Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), más de 130 países se han fijado o planean establecer un objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a un nivel neto de cero antes del 2050, un objetivo que el organismo internacional considera “imperativo” para preservar un clima habitable. “Anuncio hoy (sábado) el objetivo de cero emisiones por parte de Arabia Saudí de aquí al 2060 gracias a una estrategia de economía circular del carbono”, que pretende aumentar la eficiencia de la utilización de los recursos y disminuir el impacto medioambiental, declaró el responsable, que participa en el foro sobre medioambiente Saudi Green Initiative.

“Me siento honrado de anunciar estas iniciativas en el sector energético que reducirán las emisiones de carbono en 278 millones de toneladas anuales de aquí al 2030, lo que prácticamente duplica nuestros objetivos anunciados hasta ahora”, continuó el príncipe heredero.

‘Histórico’

Estos objetivos “nos permitirán asegurar una transición (energética) sostenible, sin riesgo de sufrir repercusiones económicas o sociales”, afirmó, por su parte, el ministro de Energía saudí, Abdelaziz bin Salmán. El 8 de octubre, los Emiratos Árabes Unidos, un país rico del Golfo aliado con Arabia Saudí, anunció buscar la neutralidad de carbono hasta 2050.

Estos anuncios se hacen públicos un día después de que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijera que la situación climática actual es “un billete de ida hacia el desastre” y subrayara la necesidad de “evitar un fracaso” en la COP26, que comienza en Glasgow, Escocia, el 31 de octubre próximo, con el objetivo de frenar el calentamiento del planeta.

Esta cumbre se celebra en un momento crucial para determinar los objetivos de reducción mundial de emisiones de carbono y luchar contra el calentamiento global. El presidente de la COP26, el británico Alok Sharma, indicó en Twitter que el anuncio de Arabia Saudí era “histórico” y expresó la esperanza “de que fomente los esfuerzos de otros países”.

El pasado marzo, Arabia Saudí lanzó una campaña para limitar el cambio climático y reducir sus emisiones contaminantes, que incluía por ejemplo la plantación de millones de árboles en las décadas venideras.

Presión

Sin embargo, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente apuntaba en un informe reciente que pese a los compromisos en reducir las emisiones de gases con efecto invernadero, los planes de producción de carbón, petróleo y gas seguían siendo incompatibles con los objetivos del acuerdo sobre el clima del 2015, que busca limitar el calentamiento global.

Además, según la BBC, una importante filtración de documentos muestra que varios países como Arabia Saudí o Japón han pedido a la ONU que minimice la necesidad de desprenderse rápidamente de las energías fósiles. Esos documentos precisan esos países estiman que el mundo no necesita reducir su uso tan rápidamente como defiende el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC).

Arabia Saudí, líder de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), afirma que quiere que la mitad de su energía proceda de fuentes renovables de aquí al 2030. En cuanto a emisiones de carbono, se trata un país relativamente importante, ya que emite alrededor de 600 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, más que Francia, pero un poco menos que Alemania (800 millones de toneladas).

Por su parte, el gigante energético Saudi Aramco, que es examinado con lupa por los inversores en lo referente a sus emisiones contaminantes, se comprometió a convertirse en una empresa cero emisiones de aquí al 2050.