
TicoFrut confirmó este jueves el despido de aproximadamente 600 colaboradores en todas las áreas de la compañía.
Las causas del recorte incluyen una caída del 30% de la producción de naranjas en los últimos tres años debido a efectos climáticos y la propagación de la enfermedad conocida como Dragón amarillo.
Adicionalmente, en este mismo periodo la compañía dijo por medio de un comunicado de prensa que ha enfrentado incrementos de costos del 30%, derivados del aumento en los precios de fertilizantes, agroquímicos, combustibles y servicios logísticos.
La compañía indicó además que a pesar de las inversiones realizadas y de las múltiples acciones implementadas para mitigar estos impactos, la situación actual exige ajustes importantes e impostergables con el fin de adaptar la operación a las condiciones y retos actuales del negocio.
“TicoFrut reconoce que detrás de cada puesto de trabajo existe una persona, una familia y una historia de compromiso, por lo que este proceso se está abordando con el mayor sentido de responsabilidad, respeto y sensibilidad hacia las personas afectadas”, señaló Roberto Aragón, presidente de TicoFrut.
La compañía indicó que cumplirá íntegramente con todas las obligaciones establecidas por la legislación laboral vigente y facilitará las cartas de recomendación necesarias para apoyar la reinserción laboral de los colaboradores desvinculados.
La enfermedad HLB o Dragón Amarillo actualmente no tiene cura y ha provocado efectos devastadores en la producción de cítricos a nivel mundial. En regiones como Florida, la producción se ha reducido de 240 millones a 12 millones de cajas anuales, indicó la empresa.
TicoFrut solicitó, el 11 de marzo del 2021, la protección judicial para hacerle frente a la crisis financiera que enfrentaba.
El 4 de mayo del mismo año, el Juzgado Concursal aprobó la apertura del convenio preventivo que exime a la empresa, de manera temporal, de pagar sus obligaciones crediticias, mientras llega a un acuerdo con sus acreedores.
La empresa argumentó en la vía judicial que entró en una crisis a raíz de una fuerte caída en la demanda del concentrado de naranja a escala mundial, previo a la pandemia por la covid-19; aumentos de costos de producción por el impacto de plagas; y a la crisis sanitaria.
El objetivo de la compañía en el proceso es reestructurar su deuda y pagar sus pasivos en un plazo de 18 años.
