Economía

Pago electrónico en transporte público depende de tarjetas bancarias y recargas gratuitas

El sistema de transacciones gira en torno a la banca pero el 25% de la población en Costa Rica aún carece de cuenta en una entidad financiera

El sistema de pago electrónico en el transporte público depende de la bancarización, el uso de tarjetas contactless (sin contacto) y de recargas gratuitas por medio del sistema prepago que ofrecen las mismas entidades financieras.

Los escollos del proyecto tal cual se plantea radican en que todavía existe un 25% de la población en Costa Rica que no tiene una cuenta bancaria, y la migración hacia las tarjetas contactless está a medio camino.

El plan de las autoridades es que los pasajeros cuando ingresen al autobús o tren acerquen su tarjeta al lector y así se procese el pago.

La meta del Banco Central de Costa Rica (BCCR) y del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) es que para finales de este 2018 se tenga un sistema detallado y listo para ser puesto en marcha.

El punto de arranque del proyecto se dio con la presentación del Convenio para el Diseño y Construcción del Sistema de Pago Electrónico en el Transporte Público.

En este documento se cuenta con las firmas de las autoridades competentes y de cámaras de autobuseros. Convenio que según Liza Castillo, viceministra de Transportes, es la primera vez en 20 años que se logra llegar a un acuerdo formal en este tema.

Los pilares para que este proyecto avance son que el usuario tenga una cuenta bancaria, un instrumento de pago asociado (tarjeta) y que exista un mecanismo gratuito de recarga.

Este sistema trae beneficios como que se hace más rápido el tiempo de abordaje, se incrementa la seguridad porque el chofer circularía con poco efectivo y al país tendría importantes ahorros en cuanto a la impresión de billetes y monedas.

Los autobuseros tendrían mayores controles de sus ganancias y los entes reguladores de transporte podrán contar con información en tiempo real acerca de la cantidad de pasajeros y el funcionamiento de las rutas.

El detalle es que el sistema tiene que ser utilizado para que los costos del pago electrónico no se recarguen en las tarifas a los usuarios.

Carlos Melegatti, director de la división de pagos del BCCR explicó que están considerando el instrumento prepago abierto por medio de las tarjetas bancarias, así como las de débito y crédito que cuenten con la tecnología sin contacto (con solo acercar la tarjeta al lector se procesa el pago).

Con esta decisión, quedaría descartado utilizar tarjetas prepago cerradas, es decir que solo se puedan utilizar para pagar en el transporte público o que sean de uso exclusivo para una sola empresa autobusera.

"Eso (prepago cerrado) nos llevaría a tener que crear o utilizar una red de venta y recarga de tales tarjetas, manejar inventarios, gestionar el fraude, y muchas otras actividades asociadas a la administración de una tarjeta exclusiva para el transporte, elementos que se traducen en costos directos e indirectos para los usuarios del transporte", acotó Melegatti.

También se contempla el uso de las nuevas tecnologías de pago como teléfonos celulares, pulseras, relojes, anillos y demás dispositivos que puedan ser usados con este fin.

"Aquí la discusión de fondo es si apostamos como sociedad a resolver el pago en el transporte público utilizando medios de pago cerrados (exclusivos para el pago en el transporte) o si nos apoyamos en los instrumentos de pago bancarios o abiertos, los cuales utilizamos para pagar en cualquier lado", añadió el funcionario.

Isaac Portocarrero, fundador de la compañía costarricense Go Pass, manifestó que es necesario que el sistema de pago electrónico además de contar con las tarjetas bancarias, también contemple el sistema de prepago, ya que este se convierte en el puente de transición entre el efectivo y el dinero digital.

“En lo único que difiero es sobre el tema del uso exclusivo de tarjetas bancarias, si es así, el pago digital va a ser un fracaso. Inicialmente la gente usa efectivo y para que se convierta en dinero digital, tienen que haber tres sistemas de pago: efectivo, prepago y tarjetas. Es todo un proceso que las personas dejen de usar efectivo”, señaló Portocarrero.

De momento Go Pass opera bajo un plan piloto en 10 unidades de la ruta de Calle Fallas de la empresa autobusera AutoTransportes Desamparados (ATD).

Para que el pago electrónico en autobuses funcione, es necesario avanzar con la bancarización.

Datos del BCCR muestra que el 75% de la población de Costa Rica está bancarizada.

La apuesta de los bancos es la creación de Cuentas de Expediente Simplificado que permiten a las personas abrir una cuenta con solo presentar su identificación oficial.

En el último año se habilitaron un millón de cuentas simplificadas.

Además, es importante que las tarjetas cuenten con la tecnología contactless; por lo que las entidades financieras han colocado 8,5 millones de tarjetas de débito, crédito y prepago, de las cuales 4,2 millones ya son sin contacto, es decir, que podrían usarse hoy para este sistema.

La meta del BCCR es que para finales del 2018 haya más de 8 millones de dichas tarjetas; y que los últimos detalles técnicos del sistema de pago electrónico queden definidos.

Krisia Chacón Jiménez

Krisia Chacón Jiménez

Es periodista de la sección de Tecnología de El Financiero.

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