Por: Óscar Rodríguez.   14 marzo

Mario Gómez, abogado de los bancos acreedores de la Corporación Yanber, afirmó esta mañana que el expropietario de la compañía, Samuel Yankelewitz, habría utilizado dinero aportado por los trabajadores con el fin de evitar la quiebra de la empresa, para pagar su salario y el de su hijo.

(Video) Mario Gómez en la comparecencia en la Asamblea Legislativa

"Los trabajadores de la empresa pusieron el dinero de sus prestaciones para que la compañía pudiera caminar. En ese mes de julio (del 2015), según me dijo Rónald Soto (exgerente de Yanber), Samuel Yankelewitz llegó a la empresa y tomó $40.000 para pagarse el salario de él y el salario de Andrés (Yankelewitz)", contó Gómez.

El jurista reveló este detalle durante su comparecencia, este 14 de marzo, en la Comisión Investigadora de Créditos de la Asamblea Legislativa.

Los empleados de Yanber dieron, como capital de trabajo, $1 millón de su fondo de cesantía a mediados del 2015 cuando la empresa comenzaba el proceso concursal en los tribunales.

"Este hecho que narro aquí lo digo porque estoy bajo juramento. También sé que por las labores hechas en Yanber (los Yankelewitz) recibían una remuneración", manifestó Gómez.

Actualmente, el Ministerio Público investiga a el exdueño de Yanber y exmiembros de la alta gerencia por el supuesto delito de fraude.

A Samuel Yankelewitz se le impusieron cinco meses de arresto domiciliario y a los exgerentes seis meses de prisión preventiva.

Empresa se vendió en $10 millones

Por otra parte, en la comparecencia trascendió que el empresario Francis Durman compró las acciones de la Corporación Yanber, a finales del 2016, en $10 millones para evitar que la empresa quebrara.

Mario Gómez, abogado de los bancos en el proceso concursal, detalló que Durman adquirió la empresa; pero esta iba con deudas por $30 millones: $25 millones con bancos públicos y $5 millones con proveedores.

Gómez detalló que el empresario era la única opción para salvar a Yanber, pues no había ningún otro interesado en la compañía.

"Me aboqué a conversar con don Francis para que comprara y que los bancos fijaran un precio", recordó el abogado.

Además, reconoció que el precio se fijó como un porcentaje de la deuda de Yanber con la banca privada.

Gómez reconoció que, después de la venta, la empresa enfrentó cobros adicionales no previstos: el pago a los abogados de Yankelewitz en el convenio preventivo, al curador del proceso concursal y una deuda tributaria.