Finanzas

Monte del Barco de Aldesa está en ‘quiebra técnica’ y será liquidado acorde a criterio del interventor

Interventor concluyó que Monte del Barco es inviable e incapaz de cancelar las deudas a sus inversionistas, también se retirará licencia a Aldesa SAFI y se trasladarán fondos

El Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) dispuso, este lunes 20 de junio, revocar la autorización de oferta pública del Fondo de Inversión de Desarrollo de Proyectos Monte del Barco de Aldesa, lo cual implica un cierre de la iniciativa porque es “inviable financieramente al encontrase en quiebra técnica”.

La decisión del Consejo se tomó después de la recomendación dada por el interventor Alicio Rodríguez, quien además concluyó que el proyecto es imposible desarrollar e incapaz de cancelar las deudas actuales con sus inversionistas y los gastos operativos, se informó en un comunicado de prensa este jueves 23 de junio.

El Conassif también dispuso quitar el permiso de funcionamiento de Aldesa Sociedad de Fondos de Inversión (Aldesa SAFI) y dispuso el traslado temporal, por 18 meses, de la administración del Fondo de Inversión Inmobiliaria de Renta y Plusvalía No Diversificado a BCR SAFI porque este instrumento de inversión sí es viable a nivel financiero. El traslado temporal no da derecho a los participantes a solicitar el reembolso de su dinero.

Aldesa SAFI contaba con autorización para operar en el mercado de valores nacional desde setiembre del 1992. Mientras que el fondo de Monte del Barco la obtuvo en febrero del 2008.

Rodríguez explicó a La Nación que el objetivo era determinar si la entidad intervenida podía seguir en funcionamiento. Al final se concluyó que tanto la sociedad administradora como el fondo de desarrollo son inviables.

“El Fondo de Inversión de Desarrollo de Proyectos Monte del Barco presenta una condición que los activos son inferiores a los pasivos (...) además, no cumple con aspectos regulatorios relevantes, como el límite de endeudamiento y su capacidad de cumplir el proyecto de negocio”, afirmó el Interventor.

Aldesa solicitó, desde marzo del 2019, la intervención judicial por problemas de liquidez en la conclusión de ocho proyectos inmobiliarios privados para los cuales obtuvo recursos por $200 millones, de un grupo de casi 600 inversionistas. La mayoría de la deuda es precisamente por Monte del Barco. El proceso tramitado en el Juzgado Concursal posteriormente se trasformó en un Convenio Preventivo de Acreedores.

En la resolución del Conassif el órgano instruyó a la Superintendencia General de Valores (Sugeval) solicitar al Juzgado que el proceso tramitado allí se trasforme en uno de liquidación de Aldesa SAFI. “Las decisiones se fundamentan en su inviabilidad, por cuanto, presenta un déficit en la suficiencia patrimonial requerida, y en que sus accionistas no han realizado una propuesta adecuada con el fin de hacerla viable”, se argumenta en la decisión.

Por último, el Consejo determinó que el Fondo de Inversión de Desarrollo de Proyectos Terra C no requiere ninguna medida porque el instrumento completó el proceso de devolución del capital y pago de beneficios, y ya está desinscrito en la Sugeval.

Mientras se ejecuta el acuerdo, el interventor Alicio Rodríguez continuará atendiendo consultas de inversionistas y cesará el proceso de intervención cuando quede firme la respectiva resolución del Juzgado Concursal.

La iniciativa turística es un desarrollo ubicado en el Golfo de Papagayo, en Guanacaste, que cuenta con 432 hectáreas de terrenos, de las cuales 31,6 hectáreas corresponden a propiedades otorgadas en concesión por parte del Instituto Costarricense de Turismo (ICT).

El proyecto de desarrollo Monte del Barco posee la concesión de los terrenos en el Golfo de Papagayo, desde 1996, cuando el ICT otorgó el derecho de explotación en los terrenos públicos. La iniciativa contempla el desarrollo de un hotel de lujo de 140 habitaciones, un campo de golf, y la venta de contratos de residencias.

William Rodríguez, presidente ejecutivo del ICT, confirmó que Aldesa mantiene las concesiones otorgadas y, al igual que el resto de concesionarios, se le otorgó de plazo hasta el 31 de agosto próximo para que presenten cronogramas de obras para continuar con los proyectos.

“Necesitamos conocer la resolución de la Conassif para poder analizarla por el fondo y a partir de ahí, proceder como en derecho corresponda, en relación con las concesiones de Inversiones Monte del Barco S.A. e inversiones Goda S.A.”, confirmó Rodríguez.

La iniciativa de Aldesa ha enfrentado múltiples escollos para su concreción, desde económicos hasta legales. Por ejemplo, en el 2019, la Directiva del ICT canceló las concesiones en el polo turísticos, pero tres meses después las devolvió.

Adicionalmente, los problemas de pago del proyecto llevaron a varios inversionistas a establecer acciones legales para rematar terrenos. Por ejemplo, el Grupo Maklouf se adjudicó, mediante una orden judicial, el 20% de los terrenos privados por una deuda de $1,3 millones.

Además, el Banco Lafise también obtuvo 26 propiedades mediante un remate por deudas por $5,7 millones, según los estados financieros del proyecto Monte del Barco.

En el plan de salvamento de Aldesa, presentado en el Juzgado Concursal, se prevé que el 97% de los ingresos futuros de la empresa dependen del éxito de esta obra turística. La previsión de la firma es que la iniciativa turística generara ingresos por $136,4 millones, de los casi $140 millones de flujo de caja de los proyectos impulsados.

* Nota del redactor: Este artículo se actualizó, este viernes 24 de junio a las 6:10 p.m., para detallar que el traslado temporal de la administración del Fondo de Inversión Inmobiliaria de Renta y Plusvalía No Diversificado, a BCR SAFI, no da derecho a los participantes a solicitar el reembolso de su dinero.

Óscar Rodríguez

Óscar Rodríguez

Periodista de Economía. Máster en Periodismo Económico de la Universidad Rey Juan Carlos de España. Escribe sobre finanzas y macroeconomía. Ganador del premio Jorge Vargas Gené 2015 y Distinción del Mérito Periodístico 2011 de Canatur. Redactor del año La Nación en 2017.

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