Salud

La Carpio ayudó a escribir la carta de amor ‘más grande del mundo’

Iniciativa pretende que las personas le declaren su amor al planeta y ha recorrido Berlín, París, Roma, Nueva York y Ciudad de México, entre otros lugares; texto ya suma más de 330 metros de longitud

03/11/2018. La Carpio, Pavas. Hora: 10:30 a.m. La artista francesa Cocovan recorre el mundo elaborando la Carta del Mundo (The World Letter), una carta de amor para el mundo que todas las personas de los lugares que visita firman con un mensaje positivo hacia la humanidad. Este sábado Cocovan visitó la ciudadela La Carpio, ubicada en Pavas, donde algunas personas, sobre todo estudiantes de música del Sifais. En la foto, la artista ayudó a escribir su mensaje a un joven que dijo llamarse Luis Solano.
Fotos: Mayela López
03/11/2018. La Carpio, Pavas. Hora: 10:30 a.m. La artista francesa Cocovan recorre el mundo elaborando la Carta del Mundo (The World Letter), una carta de amor para el mundo que todas las personas de los lugares que visita firman con un mensaje positivo hacia la humanidad. Este sábado Cocovan visitó la ciudadela La Carpio, ubicada en Pavas, donde algunas personas, sobre todo estudiantes de música del Sifais. En la foto, la artista ayudó a escribir su mensaje a un joven que dijo llamarse Luis Solano. Fotos: Mayela López Mayela López
La artista francesa Cocovan recorre el mundo elaborando la Carta del Mundo (The World Letter), una carta de amor para el mundo que todas las personas de los lugares que visita firman con un mensaje positivo hacia la humanidad. Este sábado, Cocovan visitó La Carpio, donde algunas personas, sobre todo estudiantes de música del Sifais, rubricaron la misiva. En la foto, la artista ayudó a escribir su mensaje al joven Luis Solano. Fotos: Mayela López (Mayela López)

Un pliego de papel, de más de tres metros de longitud, se extendió la mañana de este sábado, por una calle en la comunidad capitalina de La Carpio y puso a los vecinos a inspirarse para ser parte de la carta de amor más larga del mundo.

Las personas se podían sentar en una silla con un respaldar en forma de corazón y rubricar su mensaje al mundo.

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