Irene Rodríguez. 13 marzo
En esta foto de Archivo, el exsiamés Ezequiel Núñez Badilla recibe su alimentación. Él se encuentra en un cuarto de aislamiento donde también ya comenzó poco a poco a tomar leche y puede permanecer durante más tiempo al cuidado de sus padres. FOTO: Andrés ARCE / GN.
En esta foto de Archivo, el exsiamés Ezequiel Núñez Badilla recibe su alimentación. Él se encuentra en un cuarto de aislamiento donde también ya comenzó poco a poco a tomar leche y puede permanecer durante más tiempo al cuidado de sus padres. FOTO: Andrés ARCE / GN.

El exsiamés Samuel Núñez Badilla ya respira sin necesidad de la ventilación mecánica y solo recibe oxígeno suplementario para ayudar a su sistema respiratorio.

"Tenemos la buena noticia de que ayer (12 de marzo para los lectores), en horas de la noche, se le suspendió la ventilación mecánica y respira con oxígeno suplementario. Es un pequeño pasito, pero en dirección positiva", confirmó Olga Arguedas, directora del Hospital Nacional de Niños.

(Video) Exsiamés respira sin ventilación mecánica

Él permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y la mañana de este martes fue llevado nuevamente a sala de operaciones para que los cirujanos reconstructivos le hicieran lavado quirúrgico y revisaran el estado de sus heridas.

Este procedimiento, que se hace como mínimo dos veces por semana, consiste en mantener la limpieza de las áreas que fueron intervenidas y sustituir vendajes.

También se le revisan sus heridas y colgajos (piel y nervios que fueron colocados para reconstruir su cabeza) y se ve cómo avanza el proceso.

Por su parte, su hermano Ezequiel continúa recuperándose en el cuarto de aislamiento en el salón general. Él recibe curaciones periódicas por parte de cirugía reconstructiva y prosigue en su rehabilitación y proceso de fisioterapia. En este cuarto los papás pueden acompañarlos durante más tiempo.

En esta habitación ya está dispuesta una cama extra para que le acompañe su hermano Samuel, cuando esté en mejores condiciones.

De acuerdo con Arguedas, ambos hermanos permanecen estables, pero la vigilancia médica continúa constante, pues el tipo de cirugía al que fueron sometidos hace que aún se encuentren muy vulnerables.

Los hermanos Núñez Badilla, de dos años y tres meses, nacieron unidos por su cabeza y compartían vasos capilares y parte de su cerebro.

Fueron separados durante el viernes 23 y sábado 24 de febrero, en una cirugía única en el país, en la que durante 20 horas todo un equipo de profesionales costarricenses no solo los separaron, sino que también iniciaron las técnicas reconstructivas de sus cráneos.