Michelle Soto. 28 junio, 2016
Para evitar el uso de bombeo e incurrir en un gasto energético, Florex aprovecha la gravedad: prepara las mezclas en un segundo piso y realiza el llenado de envases en la planta baja.
Para evitar el uso de bombeo e incurrir en un gasto energético, Florex aprovecha la gravedad: prepara las mezclas en un segundo piso y realiza el llenado de envases en la planta baja.

En un año, unas 41 empresas certificadas con el sello de carbono neutralidad evitaron la emisión de 100.000 toneladas de carbono a la atmósfera y, con su esfuerzo, contribuyeron a la lucha contra el calentamiento global causante del cambio climático.

El dato de las 100.000 toneladas corresponde al año 2012, el registro más reciente dado por la Dirección de Cambio Climático (DCC) del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae). Eso quiere decir que estas empresas removieron casi el 10% de las emisiones del sector industrial.

Esa contribución pudiera ser mayor este 2016, ya que 59 empresas ostentan el sello de carbono neutralidad o c-neutral a la fecha y seis están en proceso de conseguirlo este año.

El impacto en el inventario de emisiones del país podría ser mayor entre más industrias de bienes y servicios se sumen a la certificación. Según la Cámara de Industrias de Costa Rica, actualmente existen 1.088 compañías industriales en el país.

Actualmente, el 44% de las empresas certificadas son pequeñas y medianas (pymes), lo cual desmitifica que la carbono neutralidad sea exclusiva de grandes compañías.

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"En el fondo, la norma no es tan difícil y se ajusta a la realidad de cada empresa. De verdad, una pulpería o venta de macetas puede aspirar a ser carbono neutral", dijo Cristina Calvo de Asuaire Travel, pyme certificada en 2014, en declaraciones anteriores a La Nación.

Sello c-neutral. El sello o marca se instauró en el 2012 como parte de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y lo otorga el Minae. Este se deriva de la norma nacional de carbono neutralidad (INTE 12-01-06:2011), publicada en La Gaceta en 2012.

Mediante la obtención del sello c-neutral, las empresas disminuyen sus emisiones al máximo y aquellas que no logran mitigar, las compensan a través del Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (Fonafifo), el cual financia a finqueros para que no talen el bosque en sus propiedades. Para ello, se creó un mercado local de carbono.

A manera de "entrenamiento", muchas empresas inician el proceso hacia la carbono neutralidad cuando optan por el galardón Bandera Azul Ecológica (BAE) en la categoría de cambio climático. A través de este proceso, aprenden a medir su huella de carbono y empiezan a identificar medidas.

Tras certificarse como c-neutrales, que sería el segundo paso, algunas de estas compañías migran al Sistema de Reconocimientos Ambientales (SIREA), que es el mecanismo oficial con que cuenta el Estado para, mediante un premio, promover un cambio significativo en organizaciones y empresas para que se sumen a la visión de desarrollo sostenible que persigue el país. El SIREA también es otorgado por el Minae.

Según Andrea Meza, directora de la DCC, el ministerio trabajará en una directriz que permita vincular los tres sistemas (BAE, sello c-neutral y SIREA) para que, incluso, se consideren pasos en un mismo proceso.

Si bien el objetivo principal de la Estrategia Nacional de Cambio Climático es lograr la meta voluntaria de carbono neutralidad al 2021, estos esfuerzos sientan las bases para el proceso posterior a esta fecha.

Este proceso vendrá impulsado por la Contribución Prevista Nacionalmente Determinada (INDC, por sus siglas en inglés), la cual ya fue presentada ante la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y forma parte del Acuerdo de París, instrumento que sustituirá al Protocolo de Kioto a partir de 2020.

Las metas de reducción contenidas en el INDC son de carácter obligatorio y Costa Rica se propuso reducir el 50% de las emisiones para el 2050. Eso con miras a las "descarbonización" de la economía al 2100, es decir, el volumen anual de emisiones netas del país deberá ser cero a fin de siglo.

"Desarrollarnos como una economía baja en emisiones es nuestra meta. Llegaremos a ella con el apoyo de todos los sectores de la sociedad. Es una tarea donde todos podemos aportar, desde nuestra casa, empresa o comercio. Ser conscientes de nuestra huella de carbono es el primer paso, mitigar y compensar es el siguiente", manifestó la viceministra de Energía, Irene Cañas, en un comunicado.